miércoles, 25 de noviembre de 2009




30 de octubre de 2009, un día de vergüenza e ignominia para Colombia

Rebelión...25/11/2009


El 30 de octubre del presente año es una fecha vergonzosa en la historia de Colombia y de América Latina, porque ese día se firmó el “acuerdo” militar entre Estados Unidos, presidido por un Premio Nobel de la Paz (¡!) y un gobierno ilegitimo e ilegal que se ha enseñoreado en nuestro territorio y que lo administra como si fuera su finca privada. Esta fecha, en la que se consumo la abyección servil de las clases dominantes y del Estado a los intereses imperialistas de los Estados Unidos se suma a otras fechas, igualmente vergonzosas de las relaciones de las clases dominantes de este país con los Estados Unidos. Al respecto es bueno recordar algunas de ellas:

12 de diciembre de 1846: se firmó el tratado Mallarino-Bidlack con los Estados Unidos, mediante el cual el gobierno de la Nueva Granada (nuestro nombre de entonces) autorizó a aquel país a intervenir en Panamá cuando lo considerara necesario, como efectivamente lo van a hacer las tropas yanquis que ocuparon el Istmo en 15 ocasiones durante la segunda mitad del siglo XIX.

19 de septiembre de 1856: Tropas de Estados Unidos desembarcan por primera vez en suelo colombiano, en el istmo de Panamá, a raíz de la llamada “guerra de la Sandía”, un incidente entre habitantes locales y aventureros gringos.

18 de agosto de 1885: Tropas de los Estados Unidos ejecutan en Panamá al líder radical y mulato Pedro Prestán, Jefe Civil y Militar de Colón, como represalia porque éste había hecho prisioneros a un oficial de la marina y al Cónsul de ese país. Con esta ejecución, junto con la de dos generales del ejército de Prestán, se reimplantó la pena de muerte que había sido abolida por la constitución de 1863. Antes de ser ejecutado en forma arbitraria e ilegal por las tropas de ocupación extranjeras, Prestan manifestó que “los estadounidenses suponen que ha llegado la hora de apropiarse del Istmo” e hizo un postre llamado para que todo el país se oponga a la intervención de los Estados Unidos para evitar la realización de sus propósitos”.

3 de noviembre de 1903: Mediante una maniobra artera, preparada en Wall Street, se cercenó a Panamá del resto del territorio colombiano, para apoderarse del Canal y establecer un enclave neocolonial que duró un siglo. En esa ocasión, las tropas de los Estados Unidos impidieron el desembarco de refuerzos del ejército colombiano que pretendían doblegar a los separatistas.

6 de diciembre de 1928: El ejercito colombiano, recibiendo ordenes del gobierno central y con el beneplácito de los empresarios gringos, masacró a unos 3000 trabajadores en la zona bananera por haberse atrevido a organizar una huelga contra la empresa estadounidense United Fruit Company.

23 de octubre de 1950: El régimen ultraconservador de Laureano Gómez, para congraciarse con los Estados Unidos y borrar su apoyo al eje fascista durante la Segunda Guerra Mundial, aprobó el envío de tropas colombianas a la guerra de Corea, constituyéndose en el único gobierno de América Latina que participó de manera directa en ese conflicto, dando su vergonzoso apoyo a los Estados Unidos.

* * * * * * * * *

Han existido otras fechas lamentables como las señaladas, pero sólo hemos mencionado algunas, con el fin de recordar los niveles de ignominia alcanzados por la oligarquía de este país con respeto a los Estados Unidos. Ese breve ejercicio de memoria es necesario para recalcar lo que se consumó el 30 de octubre, cuando se “legalizó” la conversión del territorio colombiano en un portaviones terrestre de los Estados Unidos y se hipotecó nuestra soberanía hasta el punto de convertirnos en una semicolonia, por el estilo de Puerto Rico, el flamante Estado Libre Asociado, sometido desde 1898 a la tutela del águila imperial.

Por si hubiera duda de nuestro nuevo carácter de protectorado yanqui, solo basta ojear el texto que se dio a conocer del “acuerdo”: se permite a las fuerzas armadas de los Estados Unidos el uso, y el abuso, de siete bases en nuestro territorio, junto con los aeropuertos internacionales y todo lo que aquellas consideren necesario, sin pagar impuestos; se concede total impunidad a las tropas de los Estados Unidos, incluidos los mercenarios y el personal administrativo; y se autoriza a que construyan y adecuen las bases militares a su conveniencia. Con esto, el suelo colombiano se ha convertido, formal y oficialmente, en la sede de las tropas de los Estados Unidos para operar en todo el continente latinoamericano e incluso llegar hasta África.

Eso lo dice sin ningún recato un documento oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, expedido en mayo de este año, en el cual se afirma de manera textual que la base militar de Palanquero, en Colombia, "garantiza la oportunidad para conducir operaciones de espectro completo por toda América del Sur". Ese mismo documento agrega que uno de los objetivos de su toma de Colombia radica en combatir “la amenaza constante de los gobiernos antiestadounidenses”, y desde allí se va a proceder a realizar todo tipo de actividades, incluyendo labores de espionaje. Como es obvio que ya no necesitan espiar en este país, van a espiar a los países vecinos. ¡Mas claro no canta un gallo! Ahora si se entiende porque desde antes del 30 de octubre, en el presupuesto de los Estados Unidos se aprobó una cifra de 46 millones de dólares para remodelar la base de Palanquero, desde donde van a operar aviones que pueden recorrer el continente, hasta la Patagonia, sin que necesiten reabastecerse de combustible. Por supuesto, esos vuelos no se hacen para conocer los cielos del continente o realizar alguna misión filantrópica, sino que tienen objetivos militares directos, como espiar, sabotear, atacar e invadir a los países que no se quieran plegar a los objetivos de Washington. Eso lo sabe cualquiera que tenga dos dedos de frente y conozca un mínimo de la historia de los Estados Unidos.

Como el cinismo y la mentira se han convertido en el deporte nacional del régimen uribista, minutos después de la firma del pacto semicolonial, el anodino individuo que oficia como Ministro de Relaciones Exteriores de esta finca gringa llamada Colombia, procedió a declarar, como fiel vasallo, que con este acuerdo se beneficiaba no sólo Colombia sino todos los países de la región, los cuales no debían temer nada, pues Colombia era respetuosa de la soberanía de los demás. (Si, tan respetuosa, como lo ha sido con Venezuela y con Ecuador en los últimos años) ¡Mayor descaro no puede haber, para hacer aun más humillante la entrega de estos cipayos al imperialismo estadounidense!

Ante tanto entreguismo y servilismo oficial, también se ha notado otro, igual o peor, el de los intelectuales que, salvo contadas excepciones en una que otra columna de prensa, no sólo se han quedado callados ante el ignominiosa entrega de nuestra soberanía, sino que incluso la han aplaudido y alabado. ¿Qué ha dicho García Márquez para denunciar tan vil tratado o será que sus “putas tristes” no le dejan tiempo para expresarse sobre los problemas acuciantes del país? ¿Acaso los violentologos y politólogos, que pululan en los medios de comunicación, no están haciendo cuentas de los dólares que podrán ganar alabando a los nuevos colonizadores del Norte como los “garantes de la paz” en Colombia y en el continente? ¿No cumplen un papel de complicidad con la dominación imperialista los funcionarios de ONGs que trabajan, en forma simultánea, con el gobierno y con misiones de cooperación internacional y que dicen ser los voceros de la “sociedad civil” (y algunos entre ellos forman parte de la mal llamada Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación)? ¿Y por qué el Polo Democrático ni siquiera ha denunciado la vergonzosa entrega realizada por este régimen ilegal?

Por lo visto, a diferencia de lo sucedido en otros países en los que quedan individuos dignos que no se someten en forma dócil al oro de Washington, en nuestro medio los intelectuales y académicos, cercanos al régimen o que forman parte de él, han perdido por completo cualquier sentido de decencia y responsabilidad moral. Por eso, no puede esperarse que alguno de ellos tuviese, en un excepcional momento de lucidez y dignidad, el decoro de renunciar a alguno de sus privilegios y procediese a denunciar tanto servilismo y entreguismo al imperio y se negase a seguir formando parte de un régimen criminal. A estos intelectualillos de oficio pueden aplicarse al pie de la letra las palabras de José María Vargas Vila, quien usó su pluma y alzó su voz contra la expansión imperialista de Estados Unidos a comienzos del siglo XX, cuando afirmó que “la corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo” y “los serviles, los impostores y los cobardes” forman la mayoría.





¿Es inminente la guerra colombo-venezolana?

Colombia...25/11/200


Las trompetas de la guerra parecen que fueran a sonar en cualquier momento. Que en instantes se inician las hostilidades. Las declaraciones presidenciales se calientan, la frontera está en tensión y dos puentes fronterizos fueron derribados. Solo cabría esperar los tiros.

No es la primera vez que los dos países quedan a punto de liarse a golpes. Las fronteras, que solo fueron definidas en 1941, han estado siempre en disputa. Especialmente desde que el presidente norteamericano Truman sentó en 1945 la doctrina del derecho de los países ribereños al uso de la plataforma continental. Esto calentó el debate sobre los límites en el compartido lago de Maracaibo.

En agosto de 1987 la tensión militar fue mucho más intensa que hoy. La Corbeta ARC de la Armada colombiana penetró en aguas venezolanas del Maracaibo. Inmediatamente el cielo del lago a ambos lados de la frontera se llenó de aviones F 16 y las aguas de buques y submarinos de guerra. La intervención de la OEA impidió lo que parecía una guerra inminente. Desde entonces la frontera nunca ha estado tranquila y de cuando en cuando declaraciones altisonantes suenan en uno u otro país.

Hoy la situación es completamente diferente. Ya no se trata de discrepancias por los límites en las aguas del Maracaibo y toda la riqueza petrolífera que allí existe. Ahora se trata de las diferencias entre dos visiones diferentes sobre el presente y el porvenir de América Latina. Ahora las fronteras se demarcan entre la dignidad o el sometimiento. Un modelo neoliberal salvaje contra un modelo social popular y participativo.

Chávez sabe que le están montando un cerco. Que las siete bases militares yanquis en Colombia son mucho más peligrosas que la Corbeta del 87. Y que la avanzada paramilitar colombiana en tierras venezolanas es cada día más fuerte, con la complicidad de gobernadores y alcaldes escuálidos, como llaman allí a la derecha. Entonces reacciona con fuerza. Quizás se le va un poco la lengua. O mucho. Al fin y al cabo es caribeño. Y además militar. No mide las palabras. Actúa y habla de frente. “Iría a la guerra contra Colombia con lágrimas en los ojos”. Dice. Uribe hace uso de la hipocresía y el cálculo. Es astuto y ladino. Tira la piedra y esconde la mano. Asume el discurso conciliador. “No iremos nunca a la guerra contra un país hermano”. Mientras se instalan apresuradamente las bases yanquis y los paramilitares siguen avanzando dentro de Venezuela.

Jerónimo Carrera, histórico dirigente del Partido Comunista de Venezuela ha dicho en una reciente nota periodística: “Estoy cada día más alarmado –y esto lo digo muy sinceramente- con el giro que han venido tomando últimamente las relaciones oficiales de nuestro país con Colombia. La verdad es que históricamente dichas relaciones nunca han sido buenas, ya que desde la misma ruptura de las cadenas que sometían a todos estos pueblos americanos al yugo de la corona española, a comienzos del siglo XIX, Inglaterra con la estrecha colaboración de sus hijos de Estados Unidos maniobró para impedir nuestra unificación. Así fue derrotado incluso un dirigente tan genial como Bolívar, en el Congreso de Panamá en 1826. Todo esto con la estupidez ciega de hombres como Santander, en Bogotá, y Páez en Valencia. A partir de aquella triste ruptura inicial, los malentendidos y choques se han venido repitiendo de tiempo en tiempo, aunque han sido siempre a nivel gubernamental ya que los dos pueblos siguen compartiendo sentimientos de hermandad muy firmes. Por todo eso digo que es alarmante lo que ocurre actualmente en esa “frontera que Bolívar no quiso”, donde a diario se han venido produciendo incidentes cada vez más graves y peligrosos. De parte y parte se lanzan acusaciones, como también insultos que desbordan ya los límites tolerables entre Estados, y más si son vecinos”.

Por su parte los grandes empresarios colombianos están llamando a la unidad nacional. A rodear a Uribe. Llamado chauvinista. Estos empresarios no tienen patria. Solo tienen cuentas bancarias. La patria la han hipotecado. Y los que nunca nada han tenido tampoco tienen patria. Hay una por conquistar. La Patria Grande Bolivariana. Y ya se está construyendo y contra ella son las bases yanquis, los paramilitares y los llamados a la unidad nacional.

Se requiere prudencia para evitar la guerra que los gringos esperan y atizan. Prudencia para no alentar chauvinismos. Pero firmeza en la denuncia y el rechazo al papel desestabilizador y de traición a América Latina que juega hoy el régimen corrupto y violento de Álvaro Uribe Vélez. Y solidaridad con Venezuela, es decir, con la América latina agredida.

Algunos países americanos ya han anunciado que reconocerán las elecciones
Cinco países podrían reconocer las elecciones de la dictadura hondureña

Tercera Información...25/11/2009


Estados Unidos de América, Israel y Panamá han anunciado que reconocerán los resultados de las elecciones que está organizando la dictadura hondureña pese a los llamados del presidente legítimo, Manuel Zelaya, en los que pide el desconocimiento de la jornada electoral.

Perú y Colombia aún están pensando que decisión tomar, aunque se han unido en la Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) a EEUU y Panamá para evitar que esa organización llegue a un consenso para no reconocer las elecciones.

El estado hondureño, tomado por la fuerza y sustentado en la falsificación de la firma de Zelaya, está organizando unas elecciones mientrasamenaza, detiene ilegalmente, tortura y asesina a la población hondureña contraria a ellos. Debido a esto el resto de la Comunidad Internacional no reconocerá el resultado de estas elecciones.

Mientras tanto el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado ha difundido su último comunicado, en el que expresan,

Afirmamos de nueva cuenta que el proceso electoral del 29 de noviembre carece de toda legitimidad y legalidad por que se realiza en marco de un Golpe de Estado militar donde se niegan derechos humanos básicos de la población.

Los cuerpos represivos del Estado han aumentado la vigilancia y persecución de los y las militantes de la Resistencia, hasta el punto de declarar un Estado de Emergencia que podría ser el preámbulo de una ofensiva militar contra el pueblo desarmado.

Hacemos patente nuestro reconocimiento a los movimientos políticos y candidatos que han sido consecuentes con el compromiso de renunciar a la farsa electoral montada por la oligarquía en caso de no ser restituido en su puesto el Presidente Manuel Zelaya Rosales. Su acto demuestra respeto por el pueblo, fidelidad a sus principios y dignidad; todas virtudes necesarias para enfrentar a los enemigos de la libertad y la democracia.

Al mismo tiempo deploramos el doble discurso de quienes asumieron la responsabilidad de acompañar el movimiento de Resistencia Nacional en su desconocimiento activo del proceso electoral y que hoy se prestan a participar en él, validando de esta manera el Golpe de Estado y la continuación de la dictadura que hoy encabeza Micheletti, pero que mañana será asumida por otro testaferro de la oligarquía.

Conocemos que la militancia y las bases de estos movimientos no se prestarán para avalar un proceso electoral que pretende dar un rostro aceptable un régimen represivo, explotador y totalitario.

Reiteramos nuestro llamado a toda la población a desconocer la farsa electoral del 29 de noviembre. Hoy el pueblo sabe que el único camino para el volver del orden institucional es la restitución incondicional del presidente Zelaya, y la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente.

Recordamos que las acciones del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado son exclusivamente pacíficas y rechazamos cualquier declaración, desinformación o acción malintencionada por parte de la dictadura que intente desvirtuar nuestra lucha o distorsionar su naturaleza no violenta".

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article11373

martes, 24 de noviembre de 2009

PAISES QUE RECONOCERIAN EL RESULTADO DE LAS ELECCIONES EN HONDURAS: PANAMA,COLOMBIA, PERU Y LOS EEUU.



Golpe de Estado y elecciones en Honduras

Rebelión...24/11/2009


El plan del gobierno hondureño de facto va ganando terreno. La fecha de las elecciones presidenciales se aproxima y la situación derivada del golpe de Estado continúa prácticamente igual. El gobierno de Micheletti ha sabido prolongar el tiempo para que nada suceda, para que no se cumpla con el plan de Tegucigalpa-San José, el cual plantea como punto principal la restitución del presidente Zelaya al cargo, y de esta manera se lleven a cabo las elecciones el 29 de noviembre y con eso se trate de dar borrón y cuenta nueva a la situación general del país y sobre todo se intenten restablecer relaciones diplomáticas con los países de la comunidad internacional.

El gobierno golpista de Micheletti ha desconocido una vez más los acuerdos que, con la intervención de enviados internacionales, que mediarían en la crisis, tratarían de destrabar las pláticas que se habían dado al interior del país. El más grave de todos es el desconocimiento del más reciente acuerdo en el cual las partes del conflicto habían quedado en la creación de un “gobierno de unidad nacional” integrado por miembros de los dos grupos en pugna pero con el presidente Zelaya a la cabeza como presidente del país. Esta fórmula era de por si totalmente impositora ya que maniataba cualquier decisión del presidente Zelaya dirigida a continuar con su plan de democratizar las instituciones y la legislación hondureña.

El acuerdo fue aceptado en términos generales y traicionado a los pocos días de su creación. El punto central era la restitución de Zelaya en la presidencia y la conformación del nuevo gabinete, pero el gobierno de facto no cumplió con lo pactado y ante la real falta de presión por parte de la comunidad internacional y de, hay que decirlo, del movimiento de resistencia hondureño, el cual no ha logrado reunir la fuerza suficiente para cambiar la correlación de fuerzas a su favor, los golpistas se dieron el lujo, de manera cínica, de anunciar que el nuevo gobierno de unidad nacional estaba bien y que sería encabezado por Roberto Micheletti, el propio presidente de facto.

Frente a esta situación podemos ver con mayor claridad lo que desde un principio se lograba vislumbrar con la firma del pacto de San José auspiciado por el presidente costarricense Oscar Arias y detrás de él la secretaria de Estado de EUA Hillary Clinton, a saber, la creación de comisiones, encuentros, pláticas, reuniones, gestiones, intervenciones, diálogos y etcéteras, con el objetivo de ganar tiempo para que primeramente el gobierno de facto se asentara y afianzara en el poder y después, una vez logrado esto, dejar correr el tiempo para que llegara la fecha en que se realicen las elecciones en el país.

La estrategia de los golpistas y sus aliados, tanto dentro como fuera del país, ha ido dando el resultado esperado. El inicio de las campañas electorales lleva ya más de un mes, y su desarrollo ha sido gris y descolorido pero eso es lo que menos les importa a los oligarcas, políticos y militares que detentan el poder real en Honduras. Aquí lo central es que se realicen las elecciones sea como sea y se dé un “aval” a quien salga triunfador para presentarlo frente a la comunidad internacional como la solución al conflicto y la salida a la crisis generada con el golpe de Estado, y de esta manera dar la vuelta a la página y continuar manteniendo en Honduras una situación de dominio, privilegios, autoritarismo, explotación, monopolios y opresión, pero ahora con el cobijo de un gobierno surgido de un supuesto proceso electoral apegado a la ley y en espera del reconocimiento internacional.

Hacia el 29 de noviembre se encaminan los esfuerzos del gobierno dictatorial de Micheletti y su camarilla de facto. Ven en esa fecha la oportunidad de salir ilesos y con ganancias de la aventura a la que se lanzaron cuando decidieron derrocar por la fuerza y el apoyo de las fuerzas armadas al presidente Zelaya y romper así el orden constitucional de ese país centroamericano. Lo que ahora esperan es que se desarrollen las elecciones y se elijan los nuevos gobernantes, elecciones que no está de más decirlo estarán organizadas a modo y por lo tanto se pueden calificar desde ahora de fraudulentas por el hecho de que no se desarrollarán dentro del marco de la constitución del país, ni el reconocimiento de la comunidad internacional, sino que serán organizadas, planeadas y truqueadas por un gobierno surgido de un golpe de Estado.




¿Por qué chillan contra Chávez?

Cuba Debate...24/11/2009


En las últimas semanas algunos sectores de la prensa internacional, gobernantes neoliberales e inclusive sectores autodenominados progresistas, se escandalizaron por el llamado que hiciera el presidente venezolano Hugo Chávez a las fuerzas armadas de su país a prepararse para la guerra. Esperando que el líder bolivariano se “equivocara”, aprovecharon para desgarrarse las vestiduras y criticar sus declaraciones, acusándolo de provocador, conflictivo, narcoterrorista, belicoso, guerrerista. Un diario en Costa Rica tituló su editorial: Chávez llama a las armas. Pero ninguno de los sectores antes mencionados dijo absolutamente nada contra la decisión del gobierno de Estados Unidos de instalar bases militares en Colombia. Es decir, aullaron por la reacción digna, valiente y soberana del presidente Chávez, pero callaron ante la decisión militar y prepotente del imperio.

La actitud de esa gente, denota una vez más la lógica de la alienación imperial. Así se comportan quienes por ignorancia o intereses han vivido siempre sumisos ante los poderosos del mundo. El escándalo provocado no es sino una actitud de sometimiento al imperio. Se trata de gente que creció creyendo que los Estados Unidos fueron destinados por alguna providencia para llevar la paz de las armas a la humanidad.
Desde esa lógica del dominado, se sataniza siempre a quien se comporta y conduce alternativamente frente al dominador. Se maldice al que trata de construir un proyecto político que priorice al ser humano por encima de los intereses económicos.
El dominado, desde su alienación no puede ver esa realidad o no le conviene verla. Para el hombre sumiso, el dominador es un ángel, es el tío bueno que regala dinero, sonrisas y amenazas a los pueblos empobrecidos del mundo. ¡Que los Estados Unidos instalen bases militares en Colombia es visto con beneplácito y júbilo por estos sectores!

Washington cínicamente arguye que lo hace porque quiere luchar contra el tráfico de drogas (algo así como la “lucha” que realizan contra el terrorismo). Si los Estados Unidos, quisiera realmente luchar contra el flagelo de las drogas, tendría que empezar por cambiar el estilo de vida que promueve el sistema capitalista que ellos defienden; una vida materialista, consumista, individualista, sin felicidad plena ni autoestima. En ese país no son pocos los sectores sociales sin esperanza, sin sentido de vida, gente empastillada, que ocupa la capsula para irse a dormir y para ir a trabajar. Gente que aunque “tiene todo” -o por lo mismo- vive desesperanzada, que busca la felicidad en las drogas. Por eso suena risible escuchar que quieren luchar contra ese flagelo, cuando son ellos quienes más las consumen y depende de ellas. Mientras los Estados Unidos necesiten la droga para un porcentaje muy alto de su población, el negocio seguirá adelante.

Sabemos que la estrategia de los Estados Unidos consiste en aprovechar la lucha contra el narcotráfico para inmiscuirse en los asuntos internos de otros países, sobre todo latinoamericanos, por eso la instalación de bases militares en Colombia. Los pacifistas ingenuos deben preguntarse quién es el que origina las guerras en el mundo y qué es lo que lleva a realizarlas. No es Hugo Chávez el provocador, el provocador es el imperio.
Los Estados Unidos han decidido instalar sus bases militares en Colombia, so pretexto de impedir el tráfico de drogas hacia el norte. Ese pretexto les cae como anillo al dedo, porque así se posicionan amenazantes cerca de Venezuela. Es eso lo que el imperio busca, su objetivo es impedir que el proceso revolucionario bolivariano siga avanzando, y para eso continuará contando con la cobertura de la tiranía mediática que señalará un día sí y otro también todas las “maldades” y “plagas” que Chávez haga en Venezuela y en la región. Motivo ‘suficiente’ para intervenir y atacar. Para todo esto cuenta también con el total respaldo del fantoche gobernante Álvaro Uribe.

Los Estados Unidos no quieren tener una piedra más en el zapato. Suficiente con Cuba socialista. Por eso, de lo que se trata no es de combatir las drogas, sino de combatir el proceso que se viene gestando en la nación de Bolívar. La “inteligencia yanqui” desestimo el liderazgo de Chávez y nunca previó el rumbo que tomaría la revolución bolivariana. En sus inicios no fue capaz de evitarlo. El 11 de abril de 2002, recurrieron a un golpe de Estado, pero no prosperó, porque el pueblo se movilizó y repuso a Chávez en el poder (todos los gobiernos de América Latina con excepción de Francisco Flores presidente en ese entonces de El Salvador, condenaron el golpe). Después vino el paro petrolero -promovido por la oligarquía- de finales de 2002 y principios de 2003, que tuvo en jaque al país, y que concluyó con una nueva victoria del gobierno. Y en los últimos años el presidente Hugo Chávez, varias veces ha denunciado que, contra su vida el imperio ha desarrollado planes para asesinarlo. Pero no han podido.

Visto así a Washington no le quedaba otra alternativa, por lo que descaradamente y bajo la conducción del primer presidente negro, recientemente galardonado con el premio Nobel de la Paz, amenaza a Venezuela instalando bases militares en Colombia.

Por eso Hugo Chávez, auténtico líder bolivariano hizo bien en no quedarse callado, (actitud que molesta a algunos “simpatizantes”) y reaccionar como lo hizo. Ese es Hugo Chávez, un hijo del pueblo a quien no le tiembla la voz para denunciar y acusar las barbaridades del imperialismo. Se equivocan quienes quieren ver en un revolucionario como él a un señorito con “buenos modales”. Un hombre que ama y defiende a su pueblo no puede actuar con vacilación ni cobardía. Que busquen esos “atributos” en Alan García, Oscar Arias o Ricardo Martinelli, políticos de pacotilla que adulan al imperio.

¿De qué otra manera se puede responder ante la matonería imperialista? Las reglas que dicta la diplomacia internacional Washington no las usa para estos casos. Que nadie se llame a engaño, el presidente Chávez se ha expresado como tenía que hacerlo, sin temores ni medias tintas. La provocación viene del norte y desde el sur se responde con hidalguía y soberanía. Ante la prepotencia guerrerista del imperio había que expresarse directo y sin titubeos.

Terminemos aludiendo a un comentario genial que le hace Fidel Castro a Ignacio Ranonet, cuando éste toca el tema de la defensa. Fidel dice: “El enemigo también lleva a cabo una lucha psicológica. Si el enemigo cree que uno lo tolera, si el enemigo cree que uno no hace nada, se le desata lo que biológicamente se pudiera llamar el instinto de persecución…No hay nada peor que darle la espalda al enemigo, porque desarrolla ese instinto de persecución, eso es de las fieras, y un imperio es mucho más que una fiera, hasta la psicología de los que dirigen un imperio y manejan sus armas es la de las fieras” (Cien horas con Fidel, p. 507-508).


¿Acaso no habrá leído Hugo Chávez el libro?

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2009/11/23/por-que-chillan-contra-chavez/

lunes, 23 de noviembre de 2009

LAS MENTIRAS DE URIBE CONTRA VENEZUELA, SE PARECEN A LAS DE ESTOS GENOCIDAS EN EL 2002.


Un informe oficial revela que Blair mintió para invadir Iraq

Gara...23/11/2009


El ex primer ministro británico Tony Blair comenzó a planear junto a Estados Unidos la invasión a Irak en febrero de 2002, trece meses antes del inicio de la operación militar, que tenía como objetivo principal derrocar a Sadam Hussein. Durante todo 2002, Blair reiteró públicamente que la finalidad de su Gobierno era «desarmar a Irak, no cambiar su régimen» y que no había preparativos en marcha para invadir el país mientras continuaran los esfuerzos diplomáticos para que Hussein renunciara a las supuestas armas de destrucción masiva, que jamás existieron.

«La planificación, a nivel de formación, del despliegue británico en Irak comenzó en febrero de 2002. He estado trabajando en la guerra desde principios de ese año», asegura el director de las Fuerzas Especiales, el general Graeme Lamb. En julio de 2002, Blair afirmó ante los diputados británicos, entre ellos miembros del Partido Laborista, que «no hay planes para una operación militar británica en Irak».

La necesidad de ocultar esta operación al Parlamento y a gran parte de los altos cargos del Ejército exceptuando «a muy pocos, que actuaron encorsetados» por el secretismo de los procedimientos, desembocó en una ofensiva «precipitada y falta de recursos y coherencia», que puso a las tropas en una situación de «gran peligro».

Estas conclusiones forman parte de un informe del actual Gobierno filtrado ayer por el diario «The Sunday Times», a dos días del inicio de la llamada Comisión Chilcot, que investigará la participación del país en la guerra y ante la que Blair deberá comparecer en enero. «La comisión no es un tribunal y nadie está imputado. Sin embargo, no renunciará a su derecho a criticar», resaltó Chilcot.

«Queremos establecer lo que pasó durante la participación del Reino Unido en Irak, entre 2001 y la retirada del grueso de las tropas en 2009. La investigación intentará sacar conclusiones para ayudar a los próximos gobiernos a enfrentarse a situaciones similares», añade.

El documento revelado ahora contiene horas de entrevistas y evaluaciones de altos responsables del Ejército y del pequeño círculo de implicados en la planificación de la invasión, que recibió el código de «Telic».

Al menos cuatro comandantes tildan de «detestable» la gestión de los ministerios de Defensa y Exteriores y censuran una operación plagada de «deficiencias que frente a cualquier otro enemigo de nivel, hubieran sido muy castigadas». A modo de ejemplo, citan que hubo soldados a los que se les ordenó combatir con sólo cinco balas en sus rifles y desmayos entre las tropas por carecer de agua.

También critican que, debido a la «desquiciante» falta de coordinación, algunos tuvieron que desplazarse en aviones comerciales, llevando el armamento como equipaje de mano, que en algunos casos les fue confiscado en los aeropuertos.

El sistema de radio durante los combates dejaba de funcionar cada día al mediodía a causa del calor. «Nos llegaron a mandar hasta un contenedor lleno de esquíes», subraya uno de los militares implicados.

Asimismo, el informe condena «la ausencia total de un plan de contingencia» para respetar la Convención de Ginebra, que exhorta a las fuerzas militares a salvaguardar la seguridad de los civiles y a garantizar un trato humano a los detenidos. Califica, además, de «atroz y horrorosa» la falta de apoyo del Gobierno a la reconstrucción del país.

http://www.gara.net/paperezkoa/20091123/168201/es/Un-informe-oficial-revela-que-Blair-mintio-para--invadir-Irak




El periodista José Manuel Martín Medem presentó en Sevilla (España) su libro Colombia feroz
No pueden tergiversar la historia

Rebelión...23/11/2009


Impresionado por la fuerza del terrorismo de estado que vio cuando estuvo allí como corresponsal de RTVE- Radio y Televisión Española- Martín Medem decidió contar sus impresiones y análisis, adentrándose además en la historia para intentar encontrar los hilos conductores de los actuales procesos políticos. Y no pudo encontrar para su libro otro título más apropiado que el de Colombia feroz. Como igual podría titularse una película sobre la violencia del lejano oeste. Pero es la realidad. Medem, como la mayoría de los analistas de la historia de la violencia política en Colombia, ubica el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán como el inicio de esta época de barbarie y terrorismo de Estado. Los mismos que asesinaron a Gaitán fueron los mismos que 41 años después asesinaron a otro caudillo liberal, Luis Carlos Galán, que se le atravesaba a los intereses de la gran oligarquía y sus aliados en el narcotráfico.

Medem plantea que el régimen de Álvaro Uribe es la síntesis de lo peor de la historia de la oligarquía colombiana de los últimos sesenta años. Demuestra que toda la argumentación del uribismo sobre el paramilitarismo como respuesta de sectores de la sociedad a la violencia de los insurgentes, es una farsa. Que el paramilitarismo fue diseñado por el pentágono norteamericano y se empezó a implementar en Colombia desde antes de que surgieran los movimientos guerrilleros. De la misma, tanto en el libro como en la Conferencia, Medem refuta los supuestos intereses en encontrar la paz mediante la negociación en la época del gobierno de Andrés Pastrana y que el proceso solo fue un plan de contención de una guerrilla que en ese momento estaba a la ofensiva. Coincide el periodista con quienes piensan que la única posibilidad para salir de la encrucijada es la negociación política y la real democratización del país.

Colombia feroz es un libro interesante de leer. Y necesario. Es una mirada a los últimos 72 años de la historia de Colombia hecha desde la perspectiva de un periodista, no de un académico. Pero es una mirada integral. Viendo a Colombia en el contexto de la política y la estrategia norteamericana para América Latina y en la cual el país es determinante. Por ello plantea que lo que pase en Colombia será decisivo para el devenir de la región y que por esta razón Uribe ha sido muy necesario para los intereses norteamericanos gracias a lo cual le han hecho el favor de archivarle, temporalmente, los informes de la DEA acerca de su pasado.

Medem insiste en el planteamiento final de su libro: “Uribe es el único presidente de la historia de América Latina acusado simultáneamente de fraude electoral, de recibir dineros del narcotráfico para su candidatura, de sobornar a parlamentarios para conseguir su reelección, de convertir los servicios secretos en una policía política, de terrorismo de estado en complicidad con los paramilitares y de violar la soberanía nacional de Venezuela y Ecuador. Por ello insiste en la segunda reelección. Fuera de la presidencia, Uribe podría ser perseguido por la justicia internacional bajo la acusación de crímenes contra la humanidad”.


Dos notas, un solo sentido

Rebelión...23/11/2009


Prensa Antipatriota

Fue pública el 6 de noviembre. Unas horas después estaba en miles de sitios del Internet, y retomada por muchos medios informativos del mundo. Pasaron siete días y la prensa oficialista colombiana, como los periódicos El Tiempo y El Espectador; o las revistas Semana o Cambio, ni la mencionaron en sus ediciones “online”.

La “Reflexión”, escrita por el dirigente cubano Fidel Castro, estaba en lenguaje sencillo pero bien fundamentada. Titulaba “La Anexión de Colombia a Estados Unidos”.

Se preocupaba Fidel porque Colombia entregaba su soberanía al ceder siete de las principales bases militares a las Fuerzas Armadas estadounidenses, al permitir que las mismas puedan operar y mandar hasta en los aeropuertos civiles internacionales, y por el grado de permisividad e impunidad que tendrán las tropas extranjeras.

Fidel no acostumbra tocar temas de política interna de otras naciones. Si lo hizo es porque Colombia no sólo ha pasado a ser una colonia estadounidense, sino un peligro real para la estabilidad y soberanía de otras naciones del continente.

Tan sólo el 13 de noviembre algunos de esos medios de prensa hicieron una tímida referencia de otra Reflexión de Fidel. Claro, esa estaba centrada en el presidente Obama, y apenas se mencionaba la anexión de Colombia.

Pero aquella del 6 de noviembre, donde Fidel les recuerda con puntos y comas que su Nación ha sido donada al imperio, la silenciaron: por ser otros generales en la guerra. Por antipatriotas.

El profeta asesinado

Fue profeta. En 1997, Jaime Garzón, abogado, periodista y humorista les adelantó a los colombianos lo que les caería encima de elegir como presidente a Álvaro Uribe Vélez.

En un programa televisivo les advirtió que esa “neolumbrera neoliberal de esta nueva época”, impulsor de las Convivir, grupos armados dirigidos por paramilitares y narcotraficantes, era un “pacifista” de “mano firme y pulso armado”.

“Él vislumbra todo este gran país como una zona de orden público total, es decir, como un solo Convivir, donde la gente de bien, por fin, podremos disfrutar de la renta en paz, como debe de ser”. Decía el humorista, quien hacía el papel del típico burgués bogotano.

El 13 de agosto de 1999 lo asesinaron. Era el personaje más querido del país. Con el realismo mágico de sus chistes desnudó al Estado y a sus politiqueros. Era imposible no reflexionar después de escucharlo.

Luego de un sutil y permanente señalamiento de aliado de la guerrilla, realizado por funcionarios y varios medios de prensa, “oficialmente” fue asesinado por paramilitares, Varios jefes de esas bandas han sostenido que altos mandos militares fueron los autores intelectuales.

Garzón profetizó, en la emisión, lo que se cumplió doce años después: “¡Y será él [Uribe] quien por fin traiga a los redentores soldados norteamericanos, quienes humanizarán el conflicto y harán de Uribe Vélez el dictador que este país necesita!

http://www.hernandocalvoospina.com/

domingo, 22 de noviembre de 2009

URIBE BALAS+ CLERO CORRUPTO+ BASES YANQUIS= ALIANZA DIABOLICA.






Los promotores de la guerra: ¿Venezuela o el gobierno Colombiano?

Rebelión...22/11/2009


Hace varias semanas los principales medios de comunicación colombianos han intensificado su campaña contra Venezuela, queriendo hacer aparecer a la república bolivariana como la promotora de una posible guerra entre los dos países. La operación ideológica es simple: colocar una cortina de humo frente a la desafortunada decisión del gobierno colombiano por aumentar la ignominiosa presencia de tropas y mercenarios Norteamericanos en nuestro territorio, que pone en grave peligro la seguridad regional, y al mismo tiempo, caricaturizar las legitimas protestas del gobierno venezolano contra el aumento de las bases y su denuncia frente a la amenaza que ellas representan. Quieren confundir al agredido con el agresor.

¿Quienes representan el verdadero peligro para la paz regional? No es Venezuela, ni su gobierno. Quienes desde hace más de un siglo han promovido la división en el Continente; quienes han invadido incontables veces las naciones de América Latina y el Caribe con distintas excusas para defender “los intereses de los ciudadanos Norteamericanos”. No nació con Venezuela la doctrina Monroe, ni el “destino manifiesto” que se adjudican los EEUU para intervenir en cualquier lugar de América si los consideran necesario. Más de un siglo atrás los países de América han sido víctimas de las intervenciones directas del ejército Norteamericano (República Dominicana, Panamá, Haití, Puerto Rico,...), del impulso, financiación y entrenamiento de mercenarios y escuadrones de la muerte locales para desestabilizar gobiernos adversos o procesos revolucionarios (Cuba, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Colombia,...), del financiamiento de partidos de oposición, actos terroristas y campañas masivas de desestabilización (Venezuela, Bolivia, Ecuador,...) y del apoyo a golpes de Estado y dictaduras militares o civiles (Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Honduras,...).

Desde hace más de 50 años los Estados Unidos han aprendido que la mejor manera de garantizar sus inversiones, el saqueo masivo y las materias primas en el continente, es mediante el desarrollo de una guerra integral, donde el componente fundamental es de tipo ideológico. Desarrollando una vasta y multimillonaria red de medios de comunicación, gobernantes sumisos, grupos de choque locales, aliados regionales, y la mayoría de las fuerzas armadas bajo entrenamiento Norteamericano, sumado a un bombardeo masivo y constante de la cultura y el “way of life” estadounidense, se logra penetrar en muchos aspectos de la vida de nuestros países, garantizando el despojo masivo casi con total impunidad.

Hoy, frente a la crisis mundial y el relativo declive de su poderío económico, EEUU necesita garantizar su dominio con fuerte presencia militar en la región. 7 Bases colombianas, aeropuertos para aterrizaje de aviones de guerra, despliegue de inteligencia, en última instancia, una fuerza de ocupación en nuestro territorio, que sumado a la ya existente desde 1962 con la doctrina de la Seguridad Nacional, convierten a nuestro país en verdadera cabeza de playa del despliegue militar de EEUU y entierra cualquier ilusión de construir una nación democrática.

El peligro real para la región lo constituye un ejército capaz de intervenir en cualquier lugar del mundo, capaz de arrasar con civilizaciones enteras (Iraq). Un ejército que ha aumentado las tropas en Afganistán, que amenaza con intervenir Irán, que es cómplice del genocidio israelí al pueblo palestino, que sigue manteniendo a sangre y fuego su domino mundial. “¿hasta cuando la barbarie en nombre de la libertad?”, preguntaba con justa razón el escritor Eduardo Galeano.

Venezuela tiene razones para sentirse amenazada. EEUU ha financiado a través de varios organizaciones “no gubernamentales” (como la “NED”, National Endowment for Democracy) a partidos de oposición y grupos de choque en ese país. Apoyó el golpe de Estado en abril de 2002, el sabotaje petrolero, y la campaña de desprestigio y desestabilización.

Colombia ha infiltrado paramilitares en las zonas fronterizas que trafican con droga y generan terror en esos territorios, y se han descubierto varios intentos de asesinato contra el presidente Chávez a través de esos grupos paramilitares apoyados por sectores de la oposición.

Para nadie es un secreto, Venezuela está tratando de impulsar un modelo de desarrollo diferente al neoliberal, con reformas sociales, grandes inversiones estatales, mejoramiento del aparato productivo y crecimiento sustentable. Políticas intolerables para la clase dirigente colombiana y norteamericana.

Cualquier país del mundo que trate de marchar contra la corriente, que trate de impulsar reformas que planteen un desafío para los privilegios de los poderosos tiene que buscar la manera de defenderse frente a amenazas externas e internas siempre presentes. No es nuevo. El desarrollo de milicias urbanas y rurales para defender una posible invasión, de un ejército profesional bien entrenado y capacitado, de armamento apropiado, el entrenamiento popular en métodos de defensa, y la movilización general capaz de entregarlo todo por defender la dignidad de su nación y el proceso revolucionario en marcha. Lo hizo Cuba hace décadas y por ello los EEUU no se atreven a invadirla directamente.

Estar preparados para lo peor, es una vieja lección de la historia que si se olvida puede costar bastante caro a los pueblos. Y Venezuela tiene el deber de prepararse para la defensa.

Es tiempo de decirlo claramente. La plutocracia que gobierna Colombia no representa la nación. Su ejército es un ejército de ocupación, al servicio del imperialismo. La verdadera amenaza para el pueblo colombiano está representada en la clase dirigente cuyo delirio guerrerista ha llevado a embargar la nación para mantener sus privilegios. Si ya empeñaron a Colombia y entregaron su soberanía con el más descarado cinismo, serán capaces de sacrificar al propio pueblo si los planes estratégicos de EEUU lo demandan.

Los colombianos que anhelan la paz han visto en los poderosos del país el mayor obstáculo para ella durante décadas. Han sufrido el desplazamiento masivo, las campañas de exterminio, la criminalización, y han sentido el rigor de una guerra interna que no acaba. Entre la Colombia de los poderosos y privilegiados y la Colombia de la gran mayoría existe un abismo. Los unos defienden intereses foráneos, los demás sufren las consecuencias del saqueo y de la guerra que las oligarquías se empeñan en mantener.

Sólo la movilización masiva del pueblo colombiano impedirá que nuestro país sea usado como plataforma de hostigamientos e invasiones. Sólo recuperando la soberanía de manos de aquellos que traicionaron a la patria entregándola a los EEUU se podrá impedir una guerra fratricida. Pero si aún así ellos insisten en propiciarla, sabemos de qué lado de la barricada estaremos. No será con los imperialistas.

Clero corrupto + el "Masamorro" Perez Vivas + DAS + Narco-Paramilitares= Alianza Diabolica.





El señor de los cielos de Táchira

Insurrección...22/11/2009


Un nuevo momento de conflicto sufren ahora las comunidades que habitan a lado y lado del río Táchira, que sirve de frontera entre Colombia y Venezuela.

Si un vecino de Pamplona, Norte de Santander (Colombia), fue el fundador de San Cristóbal, Estado Táchira (Venezuela), ¿en qué residen los problemas, que hoy perturban a esa zona fronteriza?

Recientemente el Gobernador de Táchira, se atrevió a afirmar que éste, “es un conflicto artificial, creado por intereses de Caracas”.

¿Hay o no diferencias? ¿Es real o artificial el conflicto existente en esa parte de la frontera colombo-venezolana?

Problemas anteriores

La renta petrolera que ha disfrutado Venezuela, ha sido por muchas décadas fuente de atracción para trabajadores y técnicos colombianos, que emigran hacia el país vecino, en busca de un mejor destino. Emigración que se ha intensificado, al mismo ritmo que se ha degradado el conflicto interno colombiano.

Además, desde hace muchos años, la economía subsidiada que gozan los hogares venezolanos, que mantiene bajos precios de combustibles y alimentos, motiva la aparición de un considerable flujo de contrabando de dichos bienes, hacia las poblaciones colombianas de la zona fronteriza.

Desde la década de los 80 del siglo anterior, con la expansión guerrillera colombiana crecieron el número de Frentes sobre esa frontera. Pero estando aún gobernando en Venezuela el Presidente Caldera (1.994-1.999), se redujo sustancialmente la actividad guerrillera fronteriza.

Crean la Contra


Con la hegemonía del narco paramilitarismo en Colombia en la presente década, las bandas y rutas de contrabando existentes en esa frontera, fueron subordinadas y transformadas en eslabones de importación de insumos para el procesamiento de narcóticos, a la vez que en corredores de exportación de drogas.

De la mano del General Rito Alejo de Río, hoy detenido acusado de narco paramilitarismo, proliferaron estas bandas contra revolucionarias en El Catatumbo, Puerto Santander y Cúcuta; las que simultáneamente proyectaron sus operaciones a lado y lado de la frontera.

Calcado del modelo colombiano de narco paramilitarismo, se desarrollaron entonces estas bandas en el sur del Lago de Maracaibo y en todo el Estado Táchira.

Los tres ases


Eran los tiempos en que Bush II, hizo aprobar en la Cumbre de G-8 de Génova (2.001), la Resolución que declaró a los narco paramilitares colombianos, como “combatientes de la libertad”.

Ésta estrategia contra revolucionaria desarrollada por el Departamento de Defensa (Pentágono) de los Estados Unidos, mezcla Carteles del narcotráfico y sus escuadrones, con terratenientes de extrema derecha y Corporaciones transnacionales.

Estos tres ases siempre están disponibles en la manga del gran estratega de Washington, quien los usa y combina de acuerdo a su Iniciativa Regional Andina (IRA).

El caso de Táchira


Seleccionado y enviado por alias Don Mario, ahora detenido en Bogotá y enjuiciado por narco paramilitarismo, llegó a esa frontera tachirense el Capo Hugo Beltrán, a principios de ésta década; quien instaló laboratorios de procesamiento de cocaína en La Fría, San Cristóbal, San Josecito y San Joaquín de Navay, custodiados cada uno por escuadrones armados de 30 integrantes.

Los principales apoyos y aliados de Beltrán fueron los terratenientes de la Asociación de Ganaderos del Táchira (ASOGATA), que actualmente hegemonizan la Asociación de Ganaderos de Venezuela. Hasta que fue asesinado por Varela, otro Capo rival, en la disputa por corredores del narcotráfico.

La Corporación transnacional del sector lechero, PARMALAT, asociada con los terratenientes opositores al gobierno revolucionario de Caracas, invita periódicamente a sus sedes de Colombia, a los propietarios rurales tachirenses, con la excusa de darles asesoría técnica; pero al regreso, parten acompañados de agentes de inteligencia militar colombiana, encargados de construir redes de inteligencia y desarrollar operaciones militares encubiertas, en territorio venezolano.

Operaciones militares extranjeras

En diciembre de 2.004, el secuestro en Caracas y el traslado clandestino a Colombia, del vocero de las FARC, Rodrigo Granda, contó con la coordinación de Hugo Beltrán.

Para lograrlo contó con la participación de agentes de seguridad estatal venezolana, a sueldo del Capo; junto a oficiales superiores comandantes de los Batallones militares, acantonados en Táchira, quienes recibieron la recompensa pagada por el gobierno del Presidente Uribe, por la captura del vocero guerrillero.

Estas operaciones son de rutina, dado el inmenso poder corruptor del Cartel de Don Mario, quien llegó a manejar por entero la Tercera Brigada del Ejército colombiano, con asiento en Cali, con la cual entre otras muchas, ejecutó la masacre de Jamundí (2.006), en contra de la misma Policía Nacional.

Penúltimas acciones encubiertas


En diciembre de 2.008, en el municipio Fernández Feo del Estado Táchira, en San Rafael de Piñal fueron realizados dos secuestros, a nombre del Ejército de Liberación Nacional (ELN); pero en realidad fueron ejecutados por alias Pablo y alias W, lugartenientes, sucesores de Beltrán.

En sólo uno de ellos, los familiares debieron pagar 250 mil dólares de rescate y entregarlos en Chinácota (Norte de Santander, Colombia), zona de operaciones del Clan narco paramilitar de Los Mora, emparentados con el General Mora, Ex-Comandante de las Fuerzas Militares colombianas.

De esta forma, ‘el Señor de los cielos’, que vive en Washington, cosecha sólo ganancias: de entrada financia a sus armas de guerra, por otro lado desprestigia a la insurgencia revolucionaria, a la vez que logra opinión favorable hacia la contra revolución; para poder proseguir su plan de dominio en esa zona fronteriza.

El enigmático rubio

A mediados del presente año, otro secuestro realizado en Piñal, fue atribuido al ELN, pero esta vez las autoridades venezolanas pudieron rescatar a la víctima, en una lujosa hacienda, del sector suburbano Los Estoraques, residencia de los tachirenses más acaudalados, entre ellos el clan Pérez Vivas, que ahora detenta la gobernación del Estado.

El propietario de la hacienda resultó ser Walter Márquez, un izquierdista renegado, que ahora tiene un alto cargo burocrático en la Gobernación de Táchira; mientras el cabecilla de los secuestradores, a su vez aparecía como administrador de ésta hacienda, chofer y jefe de guardaespaldas de Márquez.

Este cabecilla conocido como alias El Catire, debido a sus cabellos claros, se encuentra detenido en la cárcel de Santana; en donde confesó actuar bajo órdenes de los capos narco paramilitares alias Pablo y alias W.

Este enigmático Catire, verdadera ‘caja de sorpresas’, poco antes se había desempeñado también como chofer y jefe de guardaespaldas del actual Gobernador de Táchira, César Pérez Vivas.


Ésta fase del conflicto

Los pasados 22 y 23 de octubre, los pequeños contrabandistas de gasolina, popularmente llamados, Los Pimpineros, mantuvieron bloqueado el puente internacional, que une a los dos países en San Antonio, en protesta por las nuevas restricciones impuestas por el gobierno venezolano.

Esos mismos días comenzaron a aparecer muertos varios colombianos, que habían ingresado a territorio venezolano, haciéndose pasar como vendedores ambulantes, los cuales, según la televisión colombiana, pertenecían a una supuesta empresa radicada en las barriadas de Cúcuta (Norte de Santander), cuyo dueño es socio del ex alcalde de esa ciudad, Ramiro Suárez, enjuiciado por sus reconocidas actividades narco paramilitares.

El 30 de octubre, las autoridades venezolanas detuvieron en San Antonio a 10 colombianos, mientras obligaban a los comerciantes a cerrar sus almacenes y a sumarse a protestas contra el gobierno revolucionario.

En retaliación por estas capturas, fueron asesinados dos soldados de la Guardia Nacional de Venezuela y robados sus fusiles de dotación, el 2 de noviembre, en Palotal, en medio de San Antonio y Ureña, en el Estado Táchira.

Tres días más tarde, la Fuerza Armada de Venezuela recuperó dichas armas, detuvo a uno de los asesinos y dio de baja a otro.

Detrás de los árbitros

El tres de noviembre, el ex presidente colombiano Ernesto Samper (1.994-1.998) declaró que “el gobierno de Uribe ha entrado en un estado de pre guerra contra Venezuela” y llamó a buscar canales de comunicación y diálogo.

Ese mismo día en la capital de España, uno de los asesores del Presidente Lula, propuso desarrollar un plan conjunto de vigilancia en la frontera, por parte de los gobiernos de Colombia y Venezuela.

El día seis, el propio Presidente Lula, en entrevista con el Financial Times, invitó a los presidentes de Colombia y Venezuela a reunirse en Brasil, para tratar el conflicto fronterizo.

El mismo seis, la Cancillería colombiana solicitó a la de España, verificar el conflicto fronterizo con Venezuela.

Pero, poco antes, el 26 de octubre, el Ministro de Defensa colombiano de visita al Pentágono, había declarado previamente, que “Venezuela era complaciente con el narcotráfico colombiano”.

El rostro celestial

La extrema derecha del continente se encuentra tranquila, porque sus intereses los confía a ‘el Señor de los cielos’, radicado en Washington.

Como la Santísima Trinidad, ésta también posee tres rostros: el Secretario Gates en el Pentágono, el Director Hayden en la Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) y McConnell el Director Nacional de Inteligencia.

A su vez los tres cuentan con un vocero principal, el Presidente Obama.

sábado, 21 de noviembre de 2009




Honduras
Washington legitima elecciones

IPS...21/11/2009


La sorpresiva segunda visita en menos de dos semanas a Honduras de Craig Kelly, el segundo hombre para América Latina del gobierno estadounidense, es considerada un aval fundamental para las elecciones generales en este país, que se realizarán el 29 de este mes pese al quiebre institucional.

Kelly confirmó al término de su estadía que Washington apoyará las elecciones generales, porque "nadie tiene el derecho de quitar al pueblo hondureño el derecho de votar y elegir a sus líderes". Antes se había reunido por separado con el presidente Manuel Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil, y con el usurpador en el cargo, Roberto Micheletti.

"Esa es una parte importante de la democracia y he notado el entusiasmo en el país, que avanza hacia las elecciones del 29 de noviembre", acotó Kelly, subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos. Mientras, aparece cada vez más lejano el retorno de Zelaya a la presidencia de Honduras, de la que fue desaojado el 28 de junio.

La llegada del alto funcionario estadounidense coincidió con el anuncio de la dirección del Congreso legislativo de que la discusión sobre la restitución de Zelaya no se daría hasta el 2 de diciembre, dos días después de la fecha prevista para los comicios desde antes del golpe de Estados.

Es que el acuerdo de restitución de la democracia suscrito el 30 de octubre entre ambas partes presenta plazos difusos para que se expida tanto el parlamento como otros organismos de contralor, y todo indica que los golpistas tratarán de estirar lo más posible el comienzo de esa discusión.

La convocatoria a las urnas, que hasta ahora no es reconocida por la comunidad internacional salvo Estados Unidos, es para elegir presidente, 128 diputados, 298 gobiernos locales y otras autoridades.

En su fugaz presencia, Kelly también sostuvo que el gobierno que integra, conducido por Barack Obama, seguía impulsando el Acuerdo Tegucigalpa/San José del llamado "Diálogo Guaymuras", que contempla entre sus 12 puntos el regreso a su cargo legítimo de Zelaya, previo aval parlamentario.

La dilatoria en tratar la vuelta de la democracia y el hecho de que Micheletti conformara un nuevo gobierno, de unidad nacional y reconciliación, que el acuerdo había previsto debía estar a cargo de Zelaya, hizo que este último declarara nulo todo lo convenido.

"Cualquiera que fuera el caso, yo no acepto ningún acuerdo de retorno a la presidencia para encubrir el golpe de Estado", afirmó Zelaya en una carta enviada el fin de semana pasado a Obama.

Tras conocer el aplazamiento para después de los comicios resuelto por el Congreso unicameral, Zelaya reaccionó airado y calificó de una "barbaridad" la determinación.

En declaraciones a medios de comunicación locales e internacionales, el presidente legítimo de Honduras ha reiterado que su retorno al cargo depende de la voluntad de Washington, quien puede forzar esa situación en "cinco minutos" si quisiera. Pero "nos dejaron a mitad del río", reafirmó una vez más el miércoles.

No obstante, Kelly es del criterio que el Acuerdo Tegucigalpa/San José es un punto de salida a la crisis y "una base importante para los Estados Unidos en ir implementando el acuerdo, es el principio de la restauración del orden constitucional democrático como seguimiento a lo que ocurrió el 28 de junio".

En este sentido, "una parte importante de la solución para avanzar hacia el futuro son las elecciones", acotó.

"Vamos a seguir trabajando con nuestros amigos hondureños para lograr los objetivos importantes bajo el Acuerdo Tegucigalpa/San José", señaló, tras exhortar a hacer "gestos para avanzar en la reconciliación del país".

La Cámara Legislativa, a quien el Acuerdo Tegucigalpa/San José, le faculta para que consulte la restitución de Zelaya con otras instancias de contralor, entre ellas la Suprema Corte de Justicia, comenzó a recibir las primeras respuestas, entre ellas la del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y la Procuraduría General de la República.

En tanto, la Fiscalía del Estado, otra de las instancias consultadas, prevé entregar su informe la próxima semana, mientras que la Suprema Corte aún no definió fecha para hacerlo.

Saliendo al cruce de estas declaraciones, Juan Barahona, del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, dijo a IPS que "esas dilatorias no sólo indignan sino que evidencian el poco interés de los golpistas en revertir la situación, pero nosotros seguiremos aquí, en los bajos del Congreso para presionar porque se restituya al presidente Zelaya".

Barahona, junto a un centenar de personas, realiza desde hace dos semanas plantones de cuatro horas ante la sede del parlamento, que está en el receso previsto en razón de la campaña electoral.

Zelaya, quien cumplirá dos meses de estadía forzada en la embajada de Brasil en Tegucigalpa tras su regreso al país burlando la vigilancia del gobierno de facto, comienza a perder los apoyos iniciales por causa de las elecciones, entre ellos un bastión fuerte de seguidores pertenecientes a su Partido Liberal, al cual pertenece también Micheletti, que participaban del Frente de Resistencia.

Sólo el candidato independiente de izquierda Carlos H. Reyes ha acatado el llamado de Zelaya de no participar en el proceso, mientras las casi 300 personas que le acompañaron al interior de la embajada han comenzado a salir, entre ellos varios periodistas.

El último en hacerlo fue el sacerdote católico Andrés Tamayo, un líder emblemático por su activismo ambientalista, quien se vio obligado a retornar este miércoles a su país natal, El Salvador, mediante un salvoconducto, debido a que el régimen de facto le canceló la nacionalidad que había obtenido tiempo atrás.

Tamayo, según el ministro de facto de la Presidencia, Rafael Pineda, violó las leyes al llamar a un boicot a las elecciones y "arengar a la violencia y la insurrección popular (…) y en su caso, se procedió a aplicar lo que dicta la ley".

La salida de Tamayo estuvo precedida de mucha emotividad. "Me duele esta partida, porque he luchado por más de 20 años a la par de este pueblo, digno de mejor suerte, pero me conforta el saber que ante el golpe de Estado el pueblo despertó y quizá nos reencontremos con el tiempo", dijo el sacerdote al despedirse.

La embajada salvadoreña en Tegucigalpa emitió este jueves un comunicado en el que indica que Tamayo fue conducido por personal de esa dependencia a la frontera de su país "sin mayores inconvenientes", desmintiendo así una versión preliminar que el religioso había sido detenido.

Las elecciones del domingo 29, son las más atípicas de la historia hondureña y están precedidas de amenazas de boicot y conatos de violencia.

Mientras, el Tribunal Supremo Electoral comenzará el próximo lunes la distribución del material correspondiente para los comicios del día 29. La incertidumbre ahora se centra en cómo reaccionará la comunidad internacional tras el cambio de posición de Estados Unidos.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=93993