martes, 15 de diciembre de 2009

HONDUREÑO, NO PERMITAS QUE EL ENGAÑO DE LAS ELECCIONES SE CONSOLIDE....



El teatro electoral hondureño

Contralínea...15/12/2009


Las elecciones presidenciales del domingo 29 de noviembre en Honduras son un ejemplo de la nueva modalidad de intervención de Estados Unidos en América Latina: promover un golpe de Estado, declararse públicamente en contra de él y apoyar nuevas elecciones bajo un régimen dictatorial.

Argentina, Brasil y los países de la Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe (Alba) se han negado a justificar el golpe de Estado en Honduras, así como el reciente sainete electoral. Por su parte, la troupe de théâtre , bajo la dirección de Estados Unidos (Israel, Costa Rica, Colombia, Perú y Panamá), se ha apresurado a emitir su reconocimiento a los comicios hondureños. En todo caso, el prestigio de la política exterior del gobierno de Barack Obama se ha puesto en entredicho, pues se consolida el alejamiento de los países más fuertes de Suramérica, en relación con los dictados estadunidenses.

El escenario

Para dar satisfacción a la renovada hermandad militar que se instauró entre las fuerzas armadas de Honduras y el ejército de Estados Unidos, a partir del golpe de Estado, el domingo 29 de noviembre el territorio hondureño amaneció colmado de hombres en verde para resguardar el orden del teatro electoral que debía llevarse a cabo ese día. A pesar de las advertencias, varios ciudadanos salieron ese día a manifestarse pacíficamente en las calles en contra de la nueva dictadura militar y de las elecciones. Las más grandes concentraciones se llevaron a cabo en Tegucigalpa, frente a la embajada de Brasil, donde se encuentra refugiado el presidente constitucional de ese país, Manuel Zelaya, y en San Pedro Sula, en donde la sociedad civil fue fuertemente reprimida por el ejército.

Desde el golpe de Estado contra el gobierno de Manuel Zelaya, el pasado 28 de junio, son 30 las personas que han sido asesinadas –nueve en el último mes–. A esto hay que agregarle los más de 4 mil casos de violación a los derechos humanos, además de las interferencias al Canal 36 de Televisión y Radio Globo, el cerco militar a Radio Uno y las amenazas a Radio Progreso.

Amnistía Internacional denunció intimidación a la ciudadanía en el momento de estas elecciones múltiples, pues no sólo se elije a un presidente, sino también a diputados, representantes de gobiernos municipales y representantes ante el Parlamento centroamericano.

La Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciaron que no enviarían observadores electorales, mientras Estados Unidos había manifestado ya, de forma abierta, su respaldo a los comicios.

Según Eva Golinger: “El Instituto Republicano Internacional y el Instituto Demócrata Nacional –dos agencias creadas para filtrar el financiamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) y la National Endowment for Democracy a partidos políticos en el exterior, para promover la agenda estadunidense– no solamente financiaron a los grupos involucrados en el golpe de Estado en Honduras, sino ahora están ‘observando’ las elecciones. Grupos terroristas como Uno América, dirigido por el golpista venezolano Alejandro Peña Esclusa, también han enviado ‘observadores’ a Honduras. Y el terrorista criminal miamero-cubano Adolfo Franco, antiguo director de la USAID, es otro ‘pesado’ en la lista de los observadores electorales hoy en Honduras”.

Los resultados

El final de la obra no fue sorprendente, pues el candidato de la derecha, Porfirio Lobo “triunfó”. A partir de ese anuncio, la danza de las cifras ha sido constante. El Frente de Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado señaló que la participación de votantes sólo llegó a 21.5 por ciento, mientras que los golpistas aseguran que más del 60 por ciento de electores acudieron a las urnas. No hay forma de saber el dato real, pues ningún organismo internacional participó como observador en la representación electoral, pero los periodistas extranjeros afirmaron que la participación fue escasa.

Para el presidente Zelaya, “si Porfirio Lobo triunfó en las elecciones ilegales del domingo, fue porque el régimen golpista le dio esa oportunidad, en su afán por blanquear el quebrantamiento del orden democrático en Honduras” .

La sociedad ha seguido reaccionando y, a pesar de la prohibición para efectuar manifestaciones, el domingo y lunes, la gente salía a mostrar su dedo limpio y gritando “no votamos”, “no votamos”; numerosas son las clases medias que participan en esas demostraciones.

Las actuaciones internacionales

La comunidad internacional, excepto Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, Israel, Panamá y Perú, ha rechazado la celebración de estos comicios ilegítimos, pero casi todos han apoyado la restitución de Zelaya en el cargo de presidente constitucional de Honduras.

La OEA y el Centro Carter han condenado al proceso electoral en Honduras como ilegítimo y rechazaron enviar observadores. Ésta ha sido la misma posición de la Unión de Naciones Suramericanas y la Alba.

El gobierno de Estados Unidos se apresuró a validar, desde el lunes 30, las elecciones. En un “baile retórico”, dijo David Brooks, corresponsal del periódico La Jornada en Washington: “El secretario adjunto del Departamento de Estado, Arturo Valenzuela, nutrió la confusión sobre si Estados Unidos reconocerá a Lobo como el próximo presidente, pues sólo afirmaba que ‘los Estados Unidos toman nota de la elección’, pero que eso sólo era ‘un paso hacia adelante pero no suficiente’”.

En todo momento, el gobierno venezolano reiteró que no reconocería las elecciones ilegales realizadas en Honduras el pasado 29 de noviembre, al catalogarlas como “farsa electoral”. Declaró, a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, que desconocía los resultados emitidos por el órgano electoral de facto hondureño.

La batalla diplomática más importante se dio en la XIX Cumbre Iberoamericana celebrada en Estoril, Portugal, que concluyó el 1 de diciembre, y en la que no hubo consenso sobre las elecciones en ese país. A este encuentro, cada vez más desangelado, no acudieron gobernantes de ocho países, entre ellos, cuatro de los más críticos al golpe de Estado en Honduras y la salida que se le pretende dar mediante las citadas elecciones: Raúl Castro, de Cuba; Hugo Chávez, de Venezuela; Evo Morales, de Bolivia, y Daniel Ortega, de Nicaragua.

En esta cumbre no se logró el consenso para elaborar una declaración conjunta sobre la crisis en Honduras, por lo que Portugal, el anfitrión, emitió un comunicado: “No objetado por ninguna delegación”. En la declaración se coincidió que es fundamental que el mandatario constitucional regrese al poder y se condena el golpe, además de que se consideran inaceptables las graves violaciones de los derechos humanos y de las libertades al pueblo hondureño. Como “un paso fundamental para el retorno a la normalidad”, en Honduras, piden la restitución de Zelaya en el poder, y exhortan a que cese “el hostigamiento a la embajada de Brasil en Tegucigalpa”.

En Estoril, los presidentes de Argentina y Brasil mostraron una posición sólida y coherente ante la farsa electoral, mientras que México y España, como malos actores de reparto, no tomaron ninguna posición firme.

Finalmente, como era de esperarse en una función de candilejas, el 2 de diciembre, el Congreso de facto hondureño, desoyendo a la comunidad internacional, debatió la vuelta al poder del presidente constitucional, y determinó no restituirlo, con 65 votos en contra y sólo nueve a favor. De cualquier manera, Manuel Zelaya había advertido que no aceptaría ser restituido en la Presidencia para legitimar la farsa electoral.

Para la analista Eva Golinger, Estados Unidos se encuentra atrás de todo este escenario que comenzó el 28 de junio de 2009, cuando “altos funcionarios del Pentágono, el Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia presentes en la base de Soto Cano, controlada por Washington, arreglaron el transporte de Zelaya a Costa Rica. Arias había ya expresado su disposición para refugiar al presidente ilegalmente exiliado y no detener aquellos secuestradores que pilotearon el avión que, en violación del derecho internacional, llegó al territorio costarricense”.

Mientras tanto, el presidente Zelaya ha anunciado que permanecerá en la embajada de Brasil en Tegucigalpa hasta el fin de su mandato, el 27 de enero, en donde seguramente recibirá fuertes presiones para negociar con el nuevo presidente electo de su país.

Juan Manuel Bueno Soria. Doctor en derecho de la cooperación internacional por la Universidad de Tolouse I, Francia

lunes, 14 de diciembre de 2009

A COLOMBIA HAY QUE PRESENTARLA COMO LO QUE ES, UN ESTADO TERRORISTA....



Reseña de "Colombia feroz", de José Manuel Martín Medem
La realidad desnudada

Frontera Cero...14/12/2009


Colombia feroz. Del asesinato de Gaitán a la presidencia de Uribe –Catarata. Madrid, 2009) es el nuevo libro del periodista José Manuel Martín Medem, quien durante más de treinta años trabajó en RTVE, con periodos como corresponsal en Colombia y otros países latinoamericanos. Su trabajo desvela claves fundamentales del proceso histórico de este país que nos ayudan a comprender la ferocidad de un conflicto sociopolítico y armado que desde hace más de 60 años se constituye en una verdadera “democracia genocida”.

A través de las doce “historias canallas”, los ocho capítulos de esta Colombia Feroz van dando cuenta de lo que el periodista colombiano Antonio Caballero señala con todo acierto “En los últimos sesenta años ningún gobierno colombiano ha renunciado a la utilización de la violencia para reprimir a su capricho, no digamos algún tipo de sublevación, sino de oposición”. De la “pacificación” con 300.000 víctimas en total impunidad tras la dictadura del general Rojas Pinilla a los actualmente más de 50.000 desaparecidos, más de 170.000 ejecutados, 7.000 presos políticos, la aplicación sistemática de la tortura, más de 4.000.000 de desplazados internos, centenares de miles de refugiados... Son cifras que desnudan las heridas de la realidad colombiana.

A lo largo de sus 280 páginas, este libro muestra la directa participación y conducción de las operaciones estratégicas de la guerra contrainsurgente de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos en la aplicación del más brutal terrorismo de estado. De la “operación pantomima” de la CIA para asesinar al dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 a la participación en la gestación, financiación y consolidación del paramilitarismo; del asesinato en ocho meses de los tres candidatos presidenciales en 1989 -Luis Carlos Galán del Partido Liberal, Bernardo Jaramillo, de la Unión Patriótica, y Carlos Pizarro, del grupo guerrillero desmovilizado M-19) a su colaboración en los diversos planes de acción contrainsurgentes -como el Plan Colombia- y los renovados acuerdos de colaboración militar, que permiten la instalación de diez bases militares norteamericanas en el país.

Pero, sin lugar a dudas, Colombia feroz permite comprender cómo ha llegado a la presidencia del país un personaje tan siniestro como Álvaro Uribe Vélez, máxima expresión del poder mafioso y paramilitar, único presidente acusado simultáneamente de fraude electoral, recibir dinero del narcotráfico para su candidatura, sobornar a parlamentarios para su reelección, convertir los servicios secretos en una policía política para espiar, amenazar y asesinar a la oposición política, los magistrados de justicia, los defensores de derechos humanos, los sindicalistas o los periodistas y transformar el Departamento Administrativo de Seguridad –DAS- en un verdadera organización criminal. Y en complicidad con los paramilitares y financiado por las multinacionales y los principales gremios económicos del país, Uribe prepara ahora una nueva ilegal, ilegítima y criminal reelección en los comicios de la primavera de 2010.

Este brillante libro de Martín Medem confirma lo que las organizaciones de derechos humanos colombianas denuncian desde hace más de veinte años: el paramilitarismo es una política del Estado colombiano de la que participan no sólo las oligarquías nacionales, las multinacionales, los políticos del sistema, las fuerzas armadas y los organismos de inteligencia, sino también las grandes empresas de comunicación. Unas empresas de comunicación que en nombre del llamado “periodismo patriótico” han convertido Colombia en el país donde más periodistas han sido asesinados y más periodistas han tenido que exiliarse.

Y, sin embargo, pese a esta realidad conocida y examinada lúcidamente en Colombia feroz por José Manuel Martín Medem, los grandes medios de comunicación y los gobiernos europeos presentan a Colombia como la democracia más antigua de América.

Iván Forero coordina el área de Estudios y Movimientos Sociales de CEAR.

domingo, 13 de diciembre de 2009

LEONEL FERNANDEZ ES FICHA DEL IMPERIO, SI MEL SALE DE HONDURAS, SE LE ESTARIA FACILITANDO LA SITUACION A LOS GOLPISTAS...ES OTRA TRAMPA



Mama Hillary agita el látigo

Rebelión...14/12/2009


Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.

-- Truman Capote.

A casi seis meses del fracasado golpe de Estado-Militar en Honduras, la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, muestra su preocupación por los avances democráticos en América Latina. “Es importante que emitamos un firme llamado a los pueblos y a sus líderes para realmente mantenerse en el camino de la democracia", indicó Clinton durante una sesión sobre diplomacia en el Departamento de Estado, enfocada en la relación de Estados Unidos y América Latina.

Sin duda que al alzar la voz, de forma inusual, Hillary reafirma la desesperación en que está cayendo los Estados Unidos frente a América Latina, con quienes nunca han querido el diálogo sino la famosa ley del garrote, la imposición, algo que la Casa Blanca debería de saber que ya es extemporáneo.

El golpe de Estado-Militar en Honduras como medium para llevar un mensaje intimidatorio al resto del llamado subcontinente ha sido un total fracaso. Empezando porque a los teóricos de lo que ellos llamaron una “sucesión” les fallaron todos los cálculos, en la práctica no fue otra cosa que golpe de Estado-Militar, por tanto fueron incapaces de convencer a nadie de que fue otra cosa. Incluso, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el representante de los Estados Unidos esperó un momento oportuno, lo hizo aparte de los demás países, para enfatizar y que quedara claro de que condenaban el golpe de Estado en Honduras.

No obstante la gravedad del asunto, ya cuando el presidente Zelaya se encontraba en Washington, Hillary tuvo uno y otro pretexto para no atenderlo. Cuando finalmente lo hizo ya tenía bajo la manga el Plan Arias. Y el tiempo continuaba su ruta imparable pero al ir desenvolviendo el paquete que le vendieron a Hillary, se fue dando cuenta de que eran—para estar a tono con esta época navideña—más hojas que tamales.

Es de suponer que el paquete consistía en que las manifestaciones en Honduras en contra del golpe de Estado-Militar serían de tres a cinco días, es fácil imaginar lo que dirían los creadores internos y externos sobre la reacción del pueblo hondureño: “Es un pueblo pacífico, ignorante, miedoso y ya lo tenemos anestesiado con una buena dosis de somnífero mediático. En dos semanas todo estará en calma y ya podremos preparar otro golpe a otro Estado para que funcione el efecto dominó.”

Seguramente el Plan Arias en realidad era el Plan B, en caso de que fallara el Plan A, cosa que fue así, pues el pueblo hondureño demostró ni ser ignorante, ni cobarde, ni conformista ni nada por estilo. Todo esto reforzado por la inclaudicable determinación del presidente constitucional Manuel Zelaya de dar la batalla. De hecho, cuando el presidente Zelaya regresa a Honduras, Hillary lo tacha de “irresponsable”, pero el pueblo hondureño y gran parte del mundo lo vio como valiente y astuto.

Y en efecto, si el presidente Zelaya no regresa a Honduras todavía lo tendrían entretenido por allí con el conocido Smart Power (Poder Inteligente, que, al menos en el caso Honduras, no ha probado ser tal). Al ver la firmeza del pueblo hondureño, América Latina y de la comunidad internacional, los Estados Unidos optó por apoyar la improvisación de los golpistas para sostenerse en el poder. Esta ha consistido en más represión, aterrorizar el pueblo, violar la libertad de expresión, interpretar los acuerdos de las maneras más burdas y absurdas pero que beneficiaran su estrategia de ganar tiempo hasta llegar a las elecciones, mismas que serían la culminación del golpe de Estado-Militar y de allí en adelante borrón y cuenta nueva.

Tampoco esto ha funcionado, pasó la fiebre de la Selección de Futbol al Mundial, pasó la fiebre de las elecciones, pasó tristemente el segundo golpe de Estado del Congreso y nada, nada ha podido solucionar la crisis. El pueblo hondureño ya no se deja engañar con lo del comunismo, marxismo, etceterismo. EEUU tiene grandes negocios con Venezuela y “adeuda 800.000 millones de dólares en bonos estatales a China (comunista). Nunca antes había debido tanto dinero a un país. Los chinos, que han desarrollado una visión muy particular del marxismo, son hoy banqueros que pueden sacudir los mercados mundiales con la sola insinuación de que consideran desprenderse de esos bonos”, escribe William Foreman-Guangzhou quien cubre China para la AP desde hace más de una década.

Indudablemente: es duro luchar contra un pueblo despierto.

Cuando esto escribo se busca una nueva salida a la crisis en Honduras, esta vez se trata de que el presidente constitucional Manuel Zelaya y el electo Porfirio (Pepe) Lobo se reúnan con el presidente Fernández en República Dominicana. En el pueblo hondureño hay escepticismo, incluso mucha gente cree que Leonel Fernández se está prestando a otro capítulo para ver si a través de sus buenos oficios se logra finalmente blanquear el golpe de Estado-Militar y ponchar al presidente Zelaya fuera de base.

El golpe de Estado-Militar tiene su lado positivo: ha despertado al pueblo hondureño del aletargado sueño; ha demostrado que los golpes de Estado deben de ser cosa del pasado; ha servido como señal de alerta al resto de América Latina; e incluso puede ser beneficioso para los Estados Unidos si dan una tregua a su ceguera imperial y ven que el camino para ser realmente socios con Latinoamérica no lo va a determinar ni la amenaza ni el garrote, tampoco el ‘diálogo” de la hipocresía (como ha quedado constatado con Honduras) , o nos tratamos como pares, con diálogo e intercambio de intereses en las más sanas circunstancias que lo permitan las negociaciones, o América Latina tiene todo el derecho y la capacidad para darle la espalda a los Estados Unidos y aferrarse a que su norte es el sur y otras alianzas extracontinentales.

Así que los Estados Unidos debe encaminarse por la ruta de buena fe y trato de semejantes con América Latina, nada de andar agitando el látigo pues puede revertírsele y Latinoamérica pagarle con el látigo del desprecio.

Roberto Quesada: escritor y diplomático hondureño.

robertoquesada@hotmail.com

www.hondurasusaresistencia.com

EL GOBIERNO DE URIBE SOBREVIVE GRACIAS A LA PUBLICIDAD MANIPULADORA DE LAS TRANSNACIONALES DE LA INFORMACION COMO CNN...



COLOMBIA.
Las matrioskas rusas

Argenpress...13/12/2009


En Colombia, a semejanza de lo que ocurre con las matrioskas rusas, las crisis de distinta índole y gravedad se traslapan unas con otras opacándose entre sí, sin que al final encuentren solución definitiva; de allí la sumatoria de crisis no resueltas que nos agobian.

A menos de un año de la finalización del segundo período de la administración Uribe hasta su más preciada y exitosa política, la de la “seguridad democrática”, empezó a mostrar sus fisuras, la primera de ellas y la más aberrante han sido los llamados eufemísticamente “falsos positivos”, que no son otra cosa que las ejecuciones extrajudiciales de inermes ciudadanos por parte de agentes del Estado. Además, con cifras incontrastables al respecto, la Corporación Nuevo Arco Iris concluyó en su balance anual sobre el estado del conflicto armado en Colombia que “la política de Seguridad Democrática ha llegado a un techo en términos de resultados militares” y empieza su declive.

El desplazamiento de los desplazados

Y qué decir de la nueva oleada de desplazados, que no migrantes, que se puso de manifiesto en 2008 con un incremento dramático del 24,7% con respecto al año anterior, computándose 380.863 personas. Y lo peor es que no cesa, si tenemos en cuenta que en el transcurso de este año el ritmo de crecimiento del número de desplazados lejos de disminuir se ha acentuado, ahora por cuenta de las mal llamadas bandas criminales emergentes (BACRIM), las cuales se parecen tanto en su accionar a las vitandas AUC como una gota de agua a otra.

Según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), en los últimos 7 años más de 2 millones de colombianos han sido objeto de desplazamiento forzado con un acumulado de 4.629.000 entre 1985 y 2008; de estos Acción Social sólo reconoce 3,2 millones, de los cuales 2 millones han sufrido este flagelo desde mediados de 2002. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, no dudó en calificar tan dramática situación como una verdadera crisis humanitaria; al fin y al cabo, según ACNUR Colombia exhibe el deshonroso título de ser el país con el mayor número de desplazados internos seguido por Iraq y el Congo.

Ésta, junto con el confinamiento y el despojo de tierras que han asolado el campo colombiano, es una de las secuelas más aberrantes del conflicto social y armado, que no por desconocerlo el gobierno es menos cruel y cruento. No obstante la gravedad de este estado de cosas, la Corte Constitucional se ha visto precisada a tutelar los derechos de los desplazados (1) como único modo de que el Estado se apreste a atender su drama. Y más recientemente tuvo que reconvenir al gobierno y al Congreso de la República por su falta de compromiso (2), prácticamente ordenándole que apropiaran los recursos necesarios para su atención en el presupuesto de la vigencia 2010. Y ello, pese a contar con una Ley, la 387 de 1997, expedida en su momento con el ánimo de hacerle frente a este fenómeno cuando aún estaba larvado, porque en este país, como en los tiempos de la Corona española, a menudo las leyes se obedecen pero no se suelen cumplir.

La universidad pública en aprietos

Hace muy poco estalló la crisis financiera que se venía incubando en las universidades públicas, las cuales según sus directivas viene arrastrando un déficit no menor de los 500.000 millones de pesos. Este déficit se explica en gran medida por el desequilibrio entre ingresos y gastos; y no es para menos, pues según lo dispuesto por la Ley 30 de 1992 los aportes de la Nación deben incrementarse año a año según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), parámetro éste que no consulta para nada las necesidades presupuestarias de la Universidad. Basta con decir que en 1992, cuando fue expedida dicha Ley, la Universidad pública albergaba 200.000 estudiantes, este año supera los 500.000; además, la promoción y apoyo a la investigación que le son inherentes, así como la mejora de la calidad de la educación que se imparte demandan mayores recursos (3).

Por ello, no hace ningún sentido que en el presupuesto para el año entrante, con el rimbombante título de “sostenibilidad de la inversión en medio de la crisis”, el aumento de la partida asignada para la transferencia a las universidades públicas se limite a la inflación esperada, esto es, un magro 3%. Con ello se está comprometiendo seriamente la misión de la universidad, así se diga por parte del Ministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga que “uno de los grandes ganadores de la discusión del presupuesto 2010 son las universidades públicas” porque supuestamente “dispondrán de 160.000 millones de recursos adicionales para el próximo año”, los cuales además de insuficientes se apropiaron al ICFES, al ICETEX y a Colciencias, pero no a las universidades propiamente dichas.

Los estamentos universitarios, entonces, no están peleando contra molinos de viento, como ha querido hacer creer el gobierno, ni se trata tampoco de bochinches armados por ruidosas minorías; se trata de una crisis de enormes proporciones que no se resuelve ignorándola sino con soluciones. Sobre todo si tomamos en cuenta el otro déficit que acusa el sistema universitario, el de su cobertura, pues a duras penas 30 de cada cien jóvenes que inicia algún estudio después de culminar el bachillerato, apenas el 15% de ellos tiene acceso a la universidad y la deserción a este nivel es bárbaro. Según un estudio reciente del programa de Maestría en educación de la Universidad de la Sabana la deserción universitaria es del 48% (4), coincidiendo prácticamente con los registros reportados por el Centro de Estudios Económicos (CEDE) de la Universidad de los Andes que la cifró en el 48.2%. (5)

SOS por la salud

Pero, al decir de mi abuelo, para un roto no falta un descosido y es lo que acaba de ocurrir con la crisis del sector de la salud, puesta de manifiesto en la 54 Cumbre de gobernadores que tuvo lugar en Manizales. Allí los mandatarios seccionales, a través del saliente Presidente de la Federación Nacional de Departamentos Eduardo Verano de la Rosa pusieron el grito en el cielo en presencia del Presidente Uribe y del Ministro de Protección Diego Palacio, al señalar que la deuda vencida de los entes territoriales con las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y con las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) por concepto de pagos de atención no prevista en el Plan Obligatorio de Salud (POS), supera los 500.000 millones y, lo que es más grave, amenaza con llegar a los 6 billones en 2011 si no se hace algo por evitarlo. Las primeras en llamar la atención sobre ello fueron las EPS, al decir que para ellas una cuantía de 500.000 millones “es la diferencia entre poder seguir operando o tener que suspender operaciones”. (6)

El Ministro Palacio quiso salir del paso prometiendo a los gobernadores girarles entre 300.000 y 350.000 millones como lenitivo de la crisis; pero ello, además de ser a todas luces insuficiente, no enfrenta los problemas estructurales que están en la raíz de la misma. Es de anotar que fue él mismo quien traspasó la papa caliente de los costes de los eventos y eventualidades no contemplados en el POS a los gobernadores a principios de 2009. Por lo demás, el Ministro Palacio quiso restar importancia al problema caricaturizándolo, magnificando algunas anomalías e irregularidades que se han presentado a ciencia y paciencia de los organismos de viglancia, aduciendo que “terminamos creando reinas de belleza por cuenta de los recursos de la Nación” en referencia a las cirugías estéticas no justificadas, o de casos absurdos, más dignos del mundo de supuso, tales como las supuestas histerectomías en varones (¡!).

La verdad sea dicha, lo que está haciendo crisis es el régimen de la Ley 100 de 1993 que estableció los regímenes contributivo (RC) y subsidiado (RS), en el que este último acusa falencias cada vez mayores en su financiamiento, lo cual ha repercutido en la falta de acceso y en la calidad de la atención en salud de la población más vulnerable. Ello ha dado pié a la proliferación de acciones de tutela como único medio de hacer valer el derecho a la salud, las cuales se han venido incrementando exponencialmente, a tal punto que según la Defensoría del Pueblo un tercio de las tutelas presentadas ante jueces y magistrados son atinentes a reclamos en materia de salud. Por esta vía se ha creado una especie de POS plus, el cual le ha abierto una tronera a las finanzas del sector salud, como que el año pasado tuvo un costo aproximado a los 1,2 billones y se estima que llegará a los 1,7 billones (¡!) este año.

Los problemas empezaron con el crecimiento en proporción geométrica del número de afiliados al RS, que ya supera los 21 millones, el cual se financia en gran medida con los aportes del RC cuyo número de afiliados (18 millones) crece en cambio en proporción aritmética, afectado como está por la crisis económica, el crecimiento sin empleo (7) y la creciente informalidad en el empleo. A ello se viene a sumar la distracción de los recursos del Fondo de Solidaridad y Garantía (FOSYGA), los cuales se han mantenido invertidos en títulos de tesorería (TES) y CDT, mientras crecen las obligaciones del Estado con las EPS y las IPS.

La situación ha llegado a extremos tales que el Consejo de Estado al resolver una Acción Popular en fallo de segunda instancia el 16 de mayo de 2007 tuvo que ordenar al Ministerio de Protección Social que maneja tales recursos descongelar 1,2 billones que tenía en su portafolio de inversiones para que se aplicaran al objeto de los mismos en lugar de estar financiando el creciente y abultado déficit del gobierno central. También tuvo que intervenir la Corte Constitucional, mediante fallo T – 760, conminando al gobierno a la actualización de los beneficios incluidos en el POS a más tardar el 1 de agosto de este año. La Corte, además, ordenó al gobierno la unificación gradual y progresiva de los POS subsidiado y contributivo a más tardar en octubre, para que no haya en este país ciudadanos de primera y de segunda, así como también el diseño de un nuevo sistema de reembolso en FOSYGA que además de eficiente sea transparente. Y lo que ha ocurrido es que simple y llanamente que el remolón Ministro de Protección no ha querido hacer la tarea; por ello, podemos decir que esta crisis estaba cantada.

El anuncio del Presidente de la República Alvaro Uribe Vélez de decretar la Emergencia Social con el fin de capear la crisis planteada hasta ahora se ha quedado en el solo anuncio, sin que se sepa a ciencia cierta cuál será la “serie de medidas” que promete el Ministro de Protección para tal efecto. Según palabras del Presidente Uribe con base en este estado de excepción se van a “incorporar los recursos económicos que se requieran para el salvamento financiero de la salud a través de las entidades territoriales”, muy seguramente provenientes de más impuestos territoriales (a los cigarrillos, licores y cervezas), pero no se ataca el origen de la crisis, con lo que a poco andar estaremos abocados a otra crisis igual o peor que la actual.

Lo social, plato de segunda mesa

Uno de los pilares de la “doctrina” uribista es la cohesión social y ya el Presidente Uribe por segunda vez tiene el sol a sus espaldas sin que el turno para lo social haya llegado, como lo prometió el ex ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla en sus muy publicitas declaraciones el día que radicó el Proyecto de Plan de desarrollo del segundo tiempo de la administración Uribe. En lo social, definitivamente, este gobierno se rajó; ésta es su verdadera hecatombe, la misma que se pretende disimular con los fuegos de artificio del malhadado Estado de “opinión”. Ciertamente, los asuntos del Estado demandan más eficacia y menos efectismo mediático.

Notas:

1) Corte Constitucional. Sentencia T – 025 de 2004

2) CM&. Noviembre, 13 de 2009

3) Ver Decreto 1279 de 2002

4) El Nuevo Siglo. Enero, 28 de 2009

5) Amylkar D. Acosta M. Discurso del Método. Mayo, 15 de 2009

6) Caracol – Radio. Juan Manuel Díaz Granados, director de Acemi, gremio que agrupa a las EPS

7) Amylkar D. Acosta M. La desalarización en Colombia. Riohacha, noviembre 27 de 2009

Fuente: http://www.argenpress.info:80/2009/12/colombia-las-matrioskas-rusas.html

LO PEOR QUE PUEDA PASARLE A HONDURAS ES QUE LA SIGAN DEVORANDO ESTA SARTA DE DEPREDADORES CON FORMA HUMANA.









Honduras
La fauna que nos quiere dominar

Rebelión...13/12/2009


La clase dominante hondureña, atípica en sus características mas simples, se conforma en definitiva a raíz de prestamos sin pago que hicieron unos cuantos sujetos de origen árabe, con algunos asociados hondureños y militares corruptos que, haciendo uso de tácticas populistas primero, y crecientemente represivas después, fundaron sendos elefantes blancos como la mal lograda Corporación Nacional de Inversiones, la Corporación Hondureña del Banano, Crédito Prendario Popular y muchos mas.

Todas estas iniciativas sirvieron para conseguir financiamiento externo para los entonces no tan famosos Facussé, Atala, Canahuati, Larach, Kafati, Kafie. Antes de eso los mestizos a cargo de liderar la oligarquía local tenían sus raíces en una clase aristocrática con origen en los traidores del siglo XIX. Sin embargo, su conformismo con la economía de monocultivo y explotación minera impuesta por los españoles y los gringos no dejo crecer una clase dominante productiva.

Este grupo mestizo fue el encargado de desarrollar la cultura de la corrupción que mas tarde favorecería a los nuevos dueños de Honduras, y acabaría por eliminar toda moral posible en los grupos de poder. Normalmente las fortunas vinieron a menos, con algunas excepciones, como la de Ferrari o Rosenthal (también extranjeros). La creación de las Fuerzas Armadas a finales de los cincuenta, por iniciativa yanqui, dio lugar a un nuevo y poderoso actor en el medio de la corrupción; los militares. Éstos, a base de poco trabajo y gran colusión con los políticos tradicionales, amasaron fortunas sorprendentes que hoy nos regalan híbridos extraños como generales-banqueros, o coroneles-ganaderos, y empresarios.

Los terratenientes y caciques agrarios vieron disminuido su poder desde los años sesenta, cuando el golpe militar del 63 contra Modesto Rodas Alvarado (ojo todo mundo habla de golpe contra el entonces presidente Ramón Villeda Morales, quien estaba por terminar su periodo. Sin embargo, el candidato que ganaría las elecciones era el presidente del congreso Modesto Rodas, hacendado de derecha, del que se afirma poseía un gran espíritu nacionalista y carácter férreo, así como un profundo amor patrio), derrocó al ultimo líder del sector agropecuario en el país.

Desde entonces, los personajes mas ilustres de la sociedad y el empresariado tienen algún momento “especial” en sus vidas. Por ejemplo el maderero Abraham Benatton Ramos que estuvo en prisión en los años 70 por su participación en un soborno que las bananeras gringas hicieron al entonces Jefe de Estado, General Oswaldo López Arellano, hoy connotado banquero defensor de la democracia. Benatton es hoy un prominente caballero de la burguesía local.

Los políticos, aunque muchas veces lograron amasar fortunas en dinero o en especie, casi nunca tuvieron el talento para desarrollar los mal habidos capitales en empresas productivas. Hay casos, como el de los parientes del ex presidente Villeda Morales, especialmente sus hijos, de quienes se dice que en lugar de ser registrados al nacer en el Registro Nacional de las Personas se inscriben en el Registro Civil (órgano del gobierno encargado del control de los empleados públicos).

En muchos casos los políticos corruptos han legado posiciones a sus descendientes, e incluso han hecho el traspaso cuando aún desempeñan sus puestos. La política en Honduras no ha sido, en general, un asunto serio de Estado. Ha sido mas bien un circo en el que muchos personajes sin ninguna capacidad llegan a ocupar posiciones de influencia, donde son fáciles objetivos de los empresarios que siempre andan de “shopping” por una ley, reglamento o decreto favorable.

Así nos encontramos en la propaganda electoral, en la que los mercaderes de la política desarrollan enormes campañas con estos insípidos productos, en los que proclaman al “diputado de la educación” a cualquier analfabeto funcional, o a cualquier carnicero lo nombran “diputado de la salud”. Algunos diputados son vitalicios, como Marco Antonio Andino, parasito parlamentario por excelencia, igual que Micheletti, quien reclama para si la construcción de muchas escuelas y la diversificación de la educación a carreras técnicas. Menudo diputadillo, que ha actuado irresponsablemente creando plazas para maestros sin ningún respaldo presupuestario, guiado por la necesidad de satisfacer el clientelismo político.

Sin pretender ser exacto, éste es un somero resumen de la composición de los que han apoyado el golpe de Estado en Honduras. De antemano pido “disculpas” a aquellos que involuntariamente haya excluido. Como puede verse no hay mucho nacionalismo de por medio; por el contrario hay una clara disposición a doblar las rodillas a los que compran sus productos, los gringos, porque en este caso “el cliente siempre tiene la razón”.

Esta oligarquía desnaturalizada es la que ejecuta el golpe de Estado contra el gobierno de Manuel Zelaya. Sigue los lineamientos de los eternos enemigos de los pueblos del mundo, incluso el propio; los halcones bajo la dirección del voraz empresariado gringo. “Encanta” a los militares con renovados capitales a manos llenas, compran las bocas de otra especie rara de nuestra sociedad: los analistas políticos. Caso curioso es el de un personaje llamado Juan Ramón Martínez, quien se auto proclama “intelectual”, aunque solo escribe (difícil encontrar la descripción mas exacta) ¡pendejadas! Debo pedir mis disculpas por este tipo de lenguaje, pero he repasado muchos vocablos posibles y este fue siempre el mas adecuado.

Es tan fértil en su pensamiento este cuatrero de la palabra, que antes de 3 meses después del golpe ya había escrito, revisado y publicado un libro sobre “los consejos que Zelaya no quiso aceptar”. Otros miembros de la especie que destacan por su carencia de cultura y talento son Jorge Yllescas Oliva, Olban Valladares, y una lista demasiado larga para gastar la atención de los lectores.

No pueden faltar las destacadas señoras que se convirtieron en intelectuales de la Unión Cívica Democrática (o algo así) vinculada al Opus Dei y al National Endowment for Democracy. Martha Lorena Alvarado, traidora por genética, es vicecanciller del gobierno en el que lo que menos prevalece es la luz del conocimiento. También resalta Armida de López Contreras (relacionada por afinidad con el ex dictador López Arellano), con relaciones especiales con la DEA, y Luz Ernestina Mejía, abogada, pareja de Moisés Starkman, ambos traidores que recibieron grandes favores de la administración Zelaya.

Este grupo de féminas es normalmente el objetivo de entrevistas para calificar las opiniones de la derecha en CNN en español y canales locales de radio y televisión.

Esta es la fauna, especie mas, especie menos, que hoy despilfarra los bienes del Estado hondureño y acusa de corrupción y traición a la patria al presidente legítimo de Honduras. Este grupo es el que se ha opuesto sin límites a la vuelta al orden constitucional y el que ha sido cómplice de los innumerables crímenes de lesa humanidad ejecutados por los chafas (mote “cariñoso” para referirse a los militares: a los policías les decimos “chepos”).

Estos son los mismos individuos que ahora, confundidos por la dimensión del desastre que han hecho, no saben si quieren que el presidente salga o no de nuestro país. Por un lado creen que si Zelaya sigue aquí no podrán dormir tranquilos por años. Peor aun, si él entra en la dirección del frente político por la Asamblea Nacional Constituyente y la refundación del país. Por el otro, piensan que si sale deben garantizar que salga humillado, minimizado, reducido a su mínima expresión, para que no sobresalga en política nunca más.

Ellos tienen problemas serios entendiendo la moral y la dignidad que ha demostrado el presidente. Les resulta increíble que a más injusticia que se comete en su contra mayor cordura y lucidez muestra el presidente legítimo de los hondureños. Cuando ellos militarizan todas las cercanías a la embajada del Brasil, Manuel Zelaya toca guitarra en la radio y canta para su pueblo.

En la estrecha mente de estos sujetos, el presidente no puede estar en contacto con el “populacho”. El presidente es la marioneta que firma lo que le ponen enfrente, aun si esto es un documento de renuncia, espurio y estúpido, ideado por quién sabe que obtusa mente.

Ahora el presidente Zelaya busca mantener la opción verdadera de diálogo. Se ha encontrado un interlocutor mas imparcial, con más credibilidad, Leonel Fernández de la República Dominicana. Porfirio Lobo Sosa sabe que el desastre económico que le dejan sus compañeros golpistas es una fuente segura de convulsión e ingobernabilidad. Sin ayuda internacional la crisis económica, que ya es galopante, terminará por dejar el país a la deriva con Lobo queriendo dejar el puesto que se ganó en las elecciones tipo Disneylandia que le regalaron los chafas y los chepos.

Lobo Sosa sabe que debe buscar un arreglo con Zelaya; pero sabe que un arreglo sincero no es posible, a menos que decida no tomar posesión de su curioso cargo. Sabe que si el acuerdo al que llegue con Zelaya no satisface a los gringos, a la cúpula militar o a la oligarquía serán motivo suficiente para reemplazarlo por “enfermedad” antes del 27 de enero del 2010.

Un “presidente” que, como Lobo Sosa, no cuenta con apoyo internacional y tiene el voto contrario de mas o menos el 83% de los hondureños, debe sentir el piso bastante flojo. Sus posibilidades de éxito son remotas, incluso por la férrea oposición de una porción de su partido que cuenta con los miembros mas jurásicos de la ultraderecha latinoamericana (mas en mentalidad que en edad). Tremendo lio en el que se ha metido este señor.

En este escenario, Lobo Sosa, sin enojar a quienes lo sostienen, busca llegar a un acuerdo con Manuel Zelaya, quien con restitución o no, es el presidente reconocido de los hondureños. Al mismo tiempo cae en el error de convocar a un diálogo a las organizaciones en resistencia individualmente, en un malintencionado afán de dividir.

Por su lado, el presidente Zelaya busca retomar una campaña por la reinstauración de la democracia en el país. La Resistencia, en consonancia con la dignidad que le ha caracterizado, sigue en lucha, alcanzando con rapidez nuevas capacidades y disposición militante.

La fauna que pretende gobernarnos, de orígenes poco nobles con oscuras definiciones éticas, no sabe qué le depara la historia, por esa razón lo mejor que le sucede es la lluvia de ideas de todas estas mentes torcidas. Seres infrahumanos que no entienden de moral y que todo buscan resolverlo con la misma pregunta: “cuánto cuesta”.

La Resistencia sigue en su lucha; ahora nos preparamos a dar un “hasta luego” al presidente Zelaya, a quien le debemos el ejemplo de la dignidad y la constancia. Muchos todavía buscan en medio de los códigos si esto fue un golpe o no; la búsqueda debería orientarse a la realidad que puso de manifiesto la falta de voluntad de la oligarquía por dejar mas espacio de opinión a las grandes mayorías.

Parece que su problema no es que pueden dejar de ser ricos; mas bien temen dejar de ser ¡cada día mas ricos!

En cualquier caso, hasta ahora la conciencia popular no hizo mas que crecer; sigamos este camino; por aquí se va a la revolución, por aquí se llega a la victoria.


sábado, 12 de diciembre de 2009

PREMIO NOBEL PARA POSADA CARRILES Y URIBE BALAS EN EL 2010.



Miseria del Premio Nobel de la Paz

Rebelión...12/12/2009


Se consumó lo que la historia registrará en los anales de la ignominia como uno de los mayores despropósitos: otorgar el Premio Nobel de la Paz al Presidente de los Estados Unidos Barak Hussein Obama antes de que cumpliera un año en funciones y atendiendo exclusivamente a unas promesas que cada vez se ven menos posible que se cumplan, no solo porque se ha pospuesto la fecha para el cierre Guantánamo, que clama el mundo, o porque la salida de Irak tiene fechas que se interpretan a discreción de la Secretaría de Estado y del Pentágono muy probablemente en función de los planes de inversión del Complejo Militar Industrial y no en atención del objetivo declarado de “democratizar Irak”, sino porque Obama desde su campaña electoral al tiempo que engañaba al mundo con el cierre de Guantánamo y la salida de las tropas estadounidenses de Irak, anunciaba el escalamiento de la agresión militar y colonial sobre Afganistán y, por si fuera poco, una vez instalado en el Salón Oval encendió la mecha de la guerra en Pakistán y avaló, patrocinó y dejó que miembros de su equipo promovieran el golpe de Estado en Honduras. De manera que ningún asidero razonable posible servirá para justificar haberle otorgado el Nobel.

Para escarnio del Comité, el parlamento Noruego y los que se aferran a seguir creyendo que Obama hará una diferencia respecto de sus antecesores en la Casa Blanca, se presentó a recibir el premio como Comandante en Jefe de las fuerzas armadas más agresivas en la actualidad recordando al mundo en su discurso que Estados Unidos hará la guerra para alcanzar unos objetivos que sin referentes en los hechos a lo largo de la historia se vinculan sibilinamente a la defensa de la democracia, los derechos humanos y la paz: “Entiendo por qué la guerra no es popular, pero también sé esto: la convicción de que la paz es deseable rara vez es suficiente para conseguirla” (…) “habrá veces en que las naciones, de manera individual o en común acuerdo, encontrarán que el uso de la fuerza no solo es necesario, sino moralmente justificado. Solo diez días antes de la ceremonia, ya con la nominación anunciada, decidió el envío de 30 mil soldados más a Afganistán arrastrando al resto de la OTAN a colaborar con 7,500 soldados.

El Comité Nobel ha legitimado la violencia como vía para alcanzar propósitos, solo haría falta que esos propósitos fueran “benévolos”. El problema, más allá de la legitimación de la violencia, radica en quién define esa legitimidad, quién determina qué causas son justas y cuáles no, ¿el Consejo de Seguridad de la ONU? Ese organismo dispone de nula credibilidad porque es un club de privilegiados que cuentan con arsenales atómicos y está más preocupado por preservarse ese monopolio y poder determinar en función de alianzas o conveniencias geopolíticas el destino de la humanidad, que por atender los conflictos internacionales y darles una salida pacífica. Aunque esto no es novedad y la mendacidad mediática siempre encuentra formas de confundir y engañar a la opinión pública, en adelante los pueblos que luchan por sus reivindicaciones históricas no podrán ser compelidos a renunciar a ningún método que la circunstancias imponga, especialmente si se trata de defender su soberanía o sus derechos. La lucha pacífica que muchos movimientos se empeñan en hacer prevalecer a pesar de la frustración y desesperación que provoca en los pueblos un sistema injusto y ajeno a sus necesidades más elementales, ha recibido una cachetada cargada de desprecio y soberbia con un claro mensaje: el uso de la fuerza es potestad exclusiva de los poderosos para defender o ampliar las bases de su poder. Ya veremos como una crisis que apenas empieza y causará estragos mucho más severos y que a diferencia de la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado encuentra un sistema de dominación debilitado en sus estructuras y sin un liderazgo con los fundamentos que le permitieran hacer algo parecido al New Deal. Sin embargo, aunque se ensayara una parodia de aquel momento de la historia no habría que olvidar que:

  • Estados Unidos es consciente de haber perdido la hegemonía y de estar a la defensiva, es consciente de que no cuenta con la solidez financiera, industrial y comercial, ni con la moneda que le permitió imponerse al mundo como superpotencia, pero sus oligarquías se aferran a la ilusión del destino manifiesto y algunos de sus segmentos más influyentes están convencidos que la fuerza militar es un recurso que puede sustituir a la fortalece económica, la reputación y la credibilidad o todo aquello que sustentó la influencia de los valores estadounidenses.
  • Los energéticos abundantes y baratos que permitieron al capitalismo apretar el acelerador hoy escasean y los mecanismos de distribución de la riqueza para crear la base social (un consumo masivo) para la expansión, han sido cercenados al desmontarse el estado de bienestar y los mecanismos solidarios apuntalados por el Estado. De manera que un rápido crecimiento hoy solo acarrearía descomposición del habitad sin el beneficio de un mayor acceso a las mercancías en el corto plazo.
  • El capitalismo actual no solo es incapaz de generar empleos suficientes para una población que sigue creciendo, especialmente en las periferias del sistema, sino que su aparato industrial se ha convertido en la fuente principal de degradación ambiental y ha depredado los recursos naturales que sirvieron de materia prima para lo que se dio en llamar progreso; ni es capaz de hacer compatible la inversión en tecnologías –forma vigente de mantener el ritmo de expansión de las utilidades y la brecha con los competidores– con la creación de empleos y la generación de ingresos, sino que debe apoyarse privilegiadamente en el dominio financiero para mantener un ritmo de utilidades absolutamente insustancial que al fomentar la especulación financiera conduce a crisis recurrentes y alienta el endeudamiento.

De manera que la salida se angosta rápidamente y no se ve estrategas con la inteligencia de Keynes, por citar un caso, capaces de sacar al sistema de dominación del capital del atolladero en el que se encuentra. Por eso se recurre festivamente a Keynes como si sus ideas y políticas fueran intercambiables con las de Friedman, Hayeck o von Misses según la fase de ciclo económico. En estas circunstancias el recurso a la guerra aparece como una necesidad inexorable para transferir a otros los costos de la debacle.

O los que entregaron el premio a Obama son muy ingenuos o se trata de una estratagema para legitimar los actos de guerra y el vandalismo de los ejércitos regulares o de mercenarios occidentales cuando de imponer estrategias e intereses se trata. En cualquiera de los casos asistimos a la miseria del Premio Nobel de la Paz. ¿Novedad? Ninguna. En 1973 Se entregó el Premio Nobel de la Paz a Henry Alfred Kissinger, ¡en plena guerra de Vietnam! El premio antecedió los momentos más sanguinarios de la guerra e hizo caso omiso del Napalm, la matanza de My Lai y un abrumador arsenal de atrocidades cometidas por los ejércitos estadounidenses dirigidos por el estratega Kissinger. Ese mismo año Kissinger daba rienda suelta a un nuevo ciclo de golpismo fascista en el “patio trasero” al más tradicional estilo de defensa de los intereses de las transnacionales estadounidenses.

Los del Comité Nobel podrán escudarse en que cuando los premios se otorgan a individuos solo se toma en cuenta la calidad del sujeto, pero jamás podrán hacer creer a nadie que la actividad de esos individuos en instituciones o con responsabilidades que anteponen el uso de la fuerza al noble objetivo de la paz, no deberían de contar al momento de asignarlo. Este es el mayor de los envilecimientos del premio Nobel de la Paz.

COLOMBIA, PARAISO PARA EL NARCOTRAFICO, EL PARAMILITARISMO Y LAS FUERZAS MILITARES CON SUS FALSOS POSITIVOS.


50.000 desaparecidos en los últimos veinte años
Iván Cepeda: “Es hora de que los gobiernos europeos dejen la hipocresía y afronten la situación de Colombia”

Rebelión...12/12/2009


Nadar contra una fuerte corriente es lo que hace el Movimiento de Víctimas de los Crímenes de Estado (MOVICE) en Colombia, donde las mayorías en Congreso y Cámara están alineadas con los dictámenes del presidente Álvaro Uribe, que ahora aspira a una segunda reelección, aunque en su empeño viole lo establecido por la Constitución. En casos tan graves como los miles de asesinatos de jóvenes pobres por parte de militares, que son presentados como guerrilleros y luego canjeados por reconocimientos y medallas, eufemísticamente llamados “falsos positivos”, la Fiscalía General de la Nación avanza a paso lento y sin ganas.

Instituciones como el Consejo Nacional de la Judicatura, un estamento burocrático con el que Álvaro Uribe, en los tiempos remotos de la primera candidatura presidencial prometió acabar, ahora se mantiene como un apéndice aún más funcional y sometido. La Procuraduría General de la Nación, el “ente autónomo de control y vigilancia de la función pública de los empleados del Estado”, no sólo no controla ni vigila, sino que tampoco es autónomo, y al propio Procurador General, Alejandro Ordóñez, se le reconoce en el país como “el absolvedor”, pues desde su arribo a la institución se ha distinguido por la eficiencia para eximir de culpa a toda clase de militares y funcionarios uribistas vinculados con masacres y paramilitarismo.

En la otra orilla, una institución como la Corte Suprema de Justicia, que se ha negado a nombrar el nuevo Fiscal General de una terna presentada por el presidente, por considerar que los postulantes no reúnen las condiciones mínimas necesarias para el cargo, ha sido objeto de toda clase de vituperios por parte del mandatario, de ataques descarados de sus funcionarios, e, incluso, de interceptaciones telefónicas o “chuzadas”, por parte del DAS, el organismo de inteligencia del Estado adscrito a Presidencia.

En la corriente desenfrenada y unidireccional del actual gobierno colombiano, que se lleva sin pudor los diques constitucionales y legales, y no digamos los morales y éticos que interpone cualquier institución, es donde el MOVICE actúa con empeño y tesón, a veces como un clamor solitario, pero también con una postura política clara. El Estado colombiano, como responsable por acción, confabulación, omisión o permisividad, tiene una evidente responsabilidad en muchos de los crímenes cometidos contra los propios colombianos. Del mismo modo, el Estado tiene la obligación de responder ante las víctimas, las familias, las organizaciones y ante toda la sociedad colombiana, garantizando el derecho a la verdad, la justicia, la reparación integral, y, sobre todo, la garantía de que no se repetirán esos crímenes.

Iván Cepeda Castro, además de escritor y periodista, es un destacado líder de los derechos humanos en Colombia y vocero del Movimiento de Victimas de Crímenes de Estado (MOVICE), organización nacida en 2003 que agrupa a familiares de víctimas de crímenes de lesa humanidad y a algunas organizaciones que trabajan por los derechos humanos.

Iván Cepeda ha vivido en carne propia la violencia ejercida por el Estado colombiano, como hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1984, durante el genocidio llevado a cabo contra la Unión Patriótica, un partido político que fue víctima de una persecución intencional y sistemática que lo condujo al exterminio.

Conversamos con Iván Cepeda en Madrid, ciudad que ha sido escenario del lanzamiento de una campaña internacional de más de 30 organizaciones europeas de derechos humanos para llamar la atención sobre la persecución que enfrentan los defensores de derechos humanos en Colombia, por parte de las instancias estatales que deberían brindarles garantías.

Como vocero de las víctimas de los crímenes de Estado en Colombia, ¿qué sensación le produce llegar a Europa y percibir que el Gobierno colombiano se ve como un gobierno democrático, que cumple los requisitos mínimos para ser tratado con deferencia por la Unión Europea?

No me sorprende. En el caso de España, para decir las cosas por su nombre, hay importantes inversiones del capital transnacional en Colombia. Para citar sólo un caso: en estos días se debate en manos de quién quedará el tercer canal de la televisión, y el grupo PRISA tiene un importante interés en esta concurrencia. Entre las propiedades de este grupo, figura “El Tiempo”, el principal diario colombiano, dirigido por la familia Santos. Esa familia gobierna el país. Por lo menos, ha ocupado un lugar importante en ambos gobiernos del presidente Álvaro Uribe. El vicepresidente del país, Francisco Santos, es uno de los principales accionistas de esa casa editorial, y el ex ministro de Defensa, que también es candidato para las próximas elecciones presidenciales, Juan Manuel Santos, también es accionista y dueño del periódico. No son, pues, sólo coaliciones o alianzas. Son verdaderos consorcios.

Así que el hecho de que se elogie al presidente Uribe, un gobierno que a duras penas puede sobrellevar un día sin un escándalo –lo que incluyen hechos criminales, como los llamados “falsos positivos” y situaciones aún más evidentes-, pues que un gobierno extranjero lo elogie, lo único que implica es que sus intereses deben ser protegidos. Pero cada día es menos posible ocultar esa situación. Es un gobierno que se ha venido mostrando en todas sus facetas de corrupción y criminalidad en los últimos años.

Y yo creo que sí, que hay quienes se esfuerzan por mantener ese tipo de coartadas, para ocultar una situación tan grave como la que hay en Colombia, pero también hay una conciencia creciente en la comunidad internacional sobre lo que el gobierno del presidente Uribe representa realmente. Para decirlo con claridad, uno de los aparatos criminales más mortíferos y destructivos que ha habido en los países de América Latina.

¿Alguna vez han tenido las víctimas en Colombia algún espacio de interlocución con el poder para incidir en lo que se llama allí la legislación “de paz” o en la política de construcción de la llamada “reconciliación”?

No. El Gobierno y el Poder Legislativo, en su gran mayoría, responden a los intereses del aparato criminal que ha producido tantas víctimas en Colombia. De ahí que no es un interlocutor, sino más bien un enemigo constante de estos procesos. Pero a pesar de que el Gobierno se ha empeñado, por todas las vías posibles, en que esos procesos no se puedan abrir paso, gracias a la acción de las organizaciones de víctimas, las organizaciones de derechos humanos, los abogados y los jueces dignos que tiene el país, en los últimos años se ha logrado producir un avance efectivo.

Ese avance se ve materializado en que más de cien funcionarios estatales, entre ellos un número significativo de congresistas, han sido llevados a las cárceles. Que muchos miembros de la Fuerza Pública han comenzado a ser llamados ante los tribunales y que el fenómeno de la llamada “parapolítica” y los crímenes cometidos por el paramilitarismo se ponen en evidencia. Y cuando se ha ido reconociendo la realidad de que en Colombia ha funcionado la criminalidad de Estado.

Pero eso no es gracias al gobierno ni a la interlocución con el gobierno, sino que es el resultado de una lucha tesonera, dada en condiciones muy desiguales y siempre peligrosas, que han llevado a cabo las víctimas en sus regiones: los campesinos, los indígenas, las mujeres, muchas asociaciones de personas que han logrado ir construyendo este camino hacia los derechos humanos en el país.

Cuando se habla de crímenes de Estado, son conocidas las víctimas de los casos argentino o chileno, pero Colombia es una caja negra: no hay conocimiento de cuál es la dimensión de las víctimas y cuál es la realidad que ustedes afrontan cuando deciden no callar y exigir justicia, verdad y reparación.

Bueno, las cifras son cada vez más completas y claras. Estamos hablando de cerca de 50.000 personas desaparecidas en Colombia en los últimos 20 años, una cifra que supera de largo a países como Argentina y Chile, y a algunos centroamericanos. Hablamos del 10% de la población desplazada, más de 4 millones de personas; más de 150.000 homicidios y una gran destrucción de las comunidades: 18 pueblos indígenas están al borde del exterminio en procesos que sin lugar a dudas se pueden catalogar como genocidios, y también de sectores como los sindicalistas y los defensores de derechos humanos, que han sido víctimas de crímenes continuos durante estos dos decenios.

En Colombia, estamos en presencia de una criminalidad del sistema, con múltiples expresiones, que tiene la connotación de no ser apenas la violencia que se presenta en un conflicto armado, sino una violencia que promueve el Estado para eliminar, anular, neutralizar a organizaciones enteras de activistas sociales. Y una violencia que además tiene la connotación de intentar presentar a sus víctimas simplemente como personajes encubiertos que actúan en nombre de la guerrilla.

Para entender mejor de qué estoy hablando, traigo a colación sólo un caso. Hace un año tenemos en la cárcel a Carmelo Agámez. Es el líder de los campesinos de San Onofre, un poblado al norte de Colombia que se convirtió en una especie de campo de concentración -y lo digo literalmente, no es una exageración- de los grupos paramilitares. En esa población de 50 .000 habitantes, las personas fueron sometidas durante años a un régimen de campo de concentración donde se les imponía un estricto régimen de vida: una hora para despertarse y acostarse, los paramilitares disponían de las mujeres, de las personas para esclavizarlas como peones en sus fincas… En fin, un régimen dantesco. Allí, Carmelo Agámez logró organizar al movimiento campesino y llevó a la cárcel, no solamente a los paramilitares, sino a sus aliados políticos, sus jefes políticos. Y una vez que se logró esto, Carmelo fue acusado de aliado de los paramilitares. Él, que toda la vida fue su víctima, terminó siendo acusado por ellos, como forma de venganza, para llevarlo a la cárcel. Hace un año que Carmelo está en prisión. Fui a visitarle hace unos meses. En la prisión hay 70 personas: 69 son paramilitares y políticos aliados de los paramilitares, y Carmelo vive en compañía de esta gente. Como puede entenderse, es una situación de inmensa peligrosidad, y, a pesar de eso, Carmelo sigue sosteniendo su lucha desde la cárcel.

La campaña electoral ya comenzó en Colombia, y la retórica belicista con respecto a Venezuela trata de rendir resultados en términos de apoyo al gobierno, o de solapamiento de otros problemas que tiene el país. ¿Cuál es la opción de las víctimas en este contexto, donde parece cada vez más difícil hablar de las situaciones de violación de derechos humanos y de lo que hay que reparar dentro del país?

Yo creo que nosotros estamos cada vez más cerca de una acción política directa. El movimiento de víctimas ha dado una lucha jurídica, una lucha por ganar espacios, pero eso se muestra cada vez más insuficiente. No basta con meter a los políticos a la cárcel: hay que ganar espacios políticos. Y creo que el movimiento social en Colombia ha comenzado una discusión sobre ese tema. Existen partidos políticos, es cierto, pero las víctimas y los movimientos sociales quieren tener poder, y quieren ejercer el poder.

Ahora, lo que está ocurriendo en Colombia en relación con Venezuela es una estrategia de largo alcance. Hay que recordar que, en los últimos años, se han ido produciendo, uno tras otro, varios golpes de Estado. Primero se dio un golpe de Estado al presidente Hugo Chávez, posteriormente se intentó dar un golpe al presidente Evo Morales, más recientemente en Honduras se ha producido el golpe impune del señor Micheletti. Aquí lo que hay es un plan claramente articulado para acabar con estos gobiernos, y, sobre todo, para acabar con el proceso de integración latinoamericana.

Aquí el objetivo esencial no es uno u otro gobierno, es la unión de los países latinoamericanos en torno a una nueva política, a una nueva economía, a un nuevo tipo de relaciones que puedan configurar una fuerza que se oponga con claridad a unas relaciones tradicionalmente coloniales e imperiales.

En este contexto, por supuesto, el gobierno del presidente Uribe es una pieza central. Algunos hablan ya de que Colombia es una especie de portaaviones de Estados Unidos en América Latina, y creo que no son palabras exageradas. Estamos asistiendo a un contexto en el cual se ha creado una plataforma para agredir de manera clara ese proceso de integración. Y en las elecciones que vienen ése va a ser un tema a discusión, por supuesto, y las víctimas vamos a tomar partido y a tomar opción por enfrentarnos a ese tipo de proyectos que quieren destruir la unidad latinoamericana.

¿Cuáles son las exigencias de las víctimas en Colombia hacia la Unión Europea y sus gobiernos en cuanto a la política exterior que deberían seguir con respecto al Estado colombiano?

Yo creo que los gobiernos colombianos han sido tratados con una extrema indulgencia, por decirlo de la manera más eufemística. Se ha tolerado durante años, a través de declaraciones supremamente tímidas, una situación que, de lejos, es la más grave en cuanto a derechos humanos en el hemisferio occidental.

Hablamos de un país que tiene una guerra de 50 años, el 10% de su población en la miseria por el desplazamiento forzado, un país en el que los crímenes de personalidades y de personas que defienden los derechos humanos son hechos cotidianos.

Y a todo esto se intenta poner siempre paños de agua tibia diciendo que son situaciones producto del terrorismo, producto de la lucha contra el narcotráfico.

Es hora de que los gobiernos europeos dejen la hipocresía, afronten los hechos que suceden en Colombia con la gravedad que tienen y propongan salidas acordes. No digo que todos los gobiernos se comporten de esta forma, pero hay sectores y partidos políticos en Europa para los cuales es tolerable una situación que, vista de manera objetiva, no es otra cosa que un inmenso río de sangre. Una realidad totalmente antidemocrática y contra los derechos humanos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

PIEDRA DE TRANCA.



Hoja de ruta.
Diario VEA...11/12/2009

TODO COMIENZA en las instalaciones del Pentágono a cargo del señor Gates. Allí se gesta la conjura. Por delegación de la Casa Blanca. El Departamento de Estado queda pintado en la pared. Latinoamérica, pese a las promesas de Puerto España, sigue siendo el patio trasero. Hay diferencias en el discurso de Obama con el de Bush, pero sólo retóricas. En el fondo es lo mismo: desprecio y el palo y la zanahoria.

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PORQUE LA REGIÓN no tiene un comportamiento cónsono con el imperio que, aún mermado, sigue siendo el imperio, ahora con un hombre de color al frente. El arma letal en la región es el cambio social. Algo que estremece al poder de USA. El mal ejemplo cunde. Ejemplo: Chávez, pese a todo cuanto se ha hecho por acabar con él: atentados, conspiraciones y brutal ofensiva mediática, se mantiene en Miraflores y acrecienta su influencia; lo de Morales es inaceptable: ganar la reelección con casi 70% de los votos, soliviantar a la indiada y controlar el Congreso, con lo cual hace añicos a la Media Luna, es un desafío; lo mismo Correa en Ecuador, cada día más popular; y la Argentina de Cristina que es una piña bajo del brazo; o un Lula que se cree jefe de una potencia y pretende disputarle el liderazgo a USA en la zona; o un Ortega invicto, camino a la reelección; o El Salvador que se mueve en dirección contraria a la que tuvo durante décadas; o

Guatemala enjuiciando a los cachorros genocidas de la Escuela de las Américas, conforma todo esto un cuadro que desata la ira de los republicanos y de unos cuantos demócratas y enciende las alarmas del establecimiento militar gringo.

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LA HOJA DE RUTA que comienza en el Pentágono, que administra el Comando Sur, que se proyecta localmente a través de bases militares como Palmerola donde se gestó el golpe contra el gobierno constitucional de Zelaya, las de Aruba, Curazao, las 7 en Colombia, prevé otros elementos. Se trata de ejecutar una guerra de cuarta generación. Una combinación de lo mediático con el accionar de inteligencia y de ataques cuando sea necesario. La infraestructura está instalada. Y opera con eficiencia como se demostró en Honduras: primero, el golpe seco y luego la diplomacia convenciendo gobiernos, neutralizando adversarios. Hasta arribar a unas elecciones fraudulentas, pero con apoyo de EEUU. Con lo cual remata la operación y se consolida el régimen espurio.

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PERO NO HAY que llamarse a engaño. La hoja de ruta tiene un claro objetivo: Venezuela, centro de la preocupación por el liderazgo que el país ejerce. La operación está en marcha: ofensiva brutal a través de los medios para fusilar moralmente al gobierno de Chávez. Para masacrarlo con las imputaciones temerarias y falsas. El bombardeo ya empezó y lo dirigen Globovisión y El Nacional, o sea, Ravell y Bobolongo Otero, alimentados con suficiente dinero y publicidad novedosa. Incluso con fuentes de financiamiento oscuras, como ocurrió con la “contra” en Nicaragua, que se apoyó en recursos de la droga manejados por la inteligencia norteamericana.

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SIMULTÁNEAMENTE ESTÁ la operación política con los partidos de oposición: acciones de calle, las guarimbas, empleo de paramilitares, penetración en los cuarteles y la acción desestabilizadora de gobernadores de oposición con la punta de lanza de las policías regionales. Recordar ante este cuadro, que guerra avisada no mata soldado.-