lunes, 30 de julio de 2012


     
Las sanciones económicas contra Cuba bajo la administración Obama


Opera Mundi...30/07/2012

La llegada al poder del Presidente Obama en Estados Unidos en 2008 marcó una ruptura de estilo respecto a la anterior administración Bush hacia Cuba. No obstante, salvo el levantamiento de algunas restricciones relativas a los viajes, las sanciones económicas siguen aplicándose, incluso de modo extraterritorial. He aquí algunos ejemplos recientes.

Durante su campaña electoral en 2007, el entonces candidato Barack Obama hizo una lúcida constatación sobre el carácter obsoleto de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Una vez elegido, declaró su voluntad de buscar “un nuevo comienzo con Cuba”. “Creo que podemos llevar la relación entre EE.UU. y Cuba en una nueva dirección y lanzar un nuevo capítulo de acercamiento que continuará durante mi mandato”, subrayó (1).

Obama denunció la política hacia Cuba de su redecesor, el cual había limitado fuertemente los viajes de la comunidad cubana de Estados Unidos. “Se trata a la vez de una cuestión estratégica y humanitaria. Esta decisión […] ha tenido un impacto profundamente negativo sobre el bienestar del pueblo cubano. Otorgaré a los cubanoamericanos derechos ilimitados para visitar a sus familiares y mandar dinero a la Isla”, se comprometió (2).

Obama cumplió su palabra. En abril de 2009 anunció el levantamiento de algunas restricciones que afectan a los cubanos que viven en Estados Unidos y que tienen familiares en la isla, que entró en vigor el 3 de septiembre de 2009. Desde entonces pueden viajar a su país de origen sin ningún obstáculo (en vez de catorce días cada tres años) y mandar remesas ilimitadas a sus familias (en vez de cien dólares al mes) (3).

Aplicación extraterritorial de las sanciones económicas contra Cuba

No obstante, Washington no ha vacilado en aplicar las sanciones económicas, incluso de modo extraterritorial, violando así gravemente el derecho internacional. En efecto, éste estipula que las legislaciones nacionales no pueden ser extraterritoriales, es decir aplicarse fuera del territorio nacional. Así, la ley brasileña no puede aplicarse en Argentina. Del mismo modo, la legislación venezolana no puede aplicarse en Colombia. Ahora bien, la ley estadounidense de las sanciones económicas contra Cuba se aplica en todos los países del mundo.

En efecto, en junio de 2012, el banco neerlandés ING recibió la más importante sanción jamás dictada desde el inicio del estado de sitio económico contra Cuba en 1960. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a la institución financiera con una multa de 619 millones de dólares por realizar, entre otras, transacciones en dólares con Cuba, a través del sistema financiero estadounidense, entre 2002 y 2007 (4).

El Departamento del Tesoro también obligó al banco neerlandés a romper sus relaciones comerciales con Cuba y anunció que “ING aseguró a la Oficina de Control de Activos Extranjeros que había puesto fin a las prácticas que llevaron al acuerdo de hoy”. Así, Washington prohibió a un banco europeo toda transacción comercial con Cuba (5).

El gobierno cubano denunció esta nueva aplicación extraterritorial de las sanciones económicas, las cuales, además de impedir todo comercio con Estados Unidos (excepto las materias primas alimenticias), constituyen el principal obstáculo al desarrollo de las relaciones comerciales de Cuba con el resto del mundo. “El Gobierno de Estados Unidos sancionó unilateralmente al banco ING por tramitar, en conjunto con sus subsidiarias en Francia, Bélgica, Holanda y Curazao, transacciones financieras y comerciales de entidades cubanas, prohibidas por la criminal política de bloqueo contra Cuba”, subraya el comunicado oficial (6).

Adam Szunin, Director de la OFAC, aprovechó la ocasión para advertir a las empresas extranjeras que tienen relaciones comerciales con Cuba. Esta multa “debería servir como una clara advertencia a cualquiera que considere aprovecharse de evadir las sanciones de los Estados Unidos”, declaró, reafirmando así que Washington seguiría aplicando sus medidas extraterritoriales (7).

Otras empresas extranjeras también fueron sancionadas por sus relaciones comerciales con Cuba. Así, la multinacional sueca Ericsson, especializada en el campo de las telecomunicaciones, tuvo que pagar una multa de 1,75 millones de dólares por reparar, mediante su filial basada en Panamá, equipos cubanos de un valor de 320.000 dólares, en Estados Unidos. Tres empleados, implicados en el caso, también fueron despedidos (8).

El 10 de julio de 2012, el Departamento del Tesoro infligió una multa de 1,35 millones de dólares a la empresa estadounidense Great Western Malting Co. por vender cebada a Cuba, mediante una de sus filiales extranjeras entre agosto de 2006 y marzo de 2009. No obstante, el derecho internacional humanitario prohíbe todo tipo de embargo sobre las materias primas alimenticias y los medicamentos, incluso en tiempos de guerra. Ahora bien, oficialmente, Cuba y Estados Unidos jamás han estado en conflicto (9).

En Francia, Mano Giardini y Valérie Adilly, dos directores de la agencia de viajes estadounidense Carlson Wagonlit Travel (CWT), fueron despedidos por vender paquetes turísticos con destino a Cuba. La empresa corre el riesgo de recibir una multa de 38.000 dólares por estancia vendida, lo que suscitó la ira de algunos asalariados que difícilmente comprenden la situación. “¿Por qué Carlson no retiró del sistema de reservas los productos Cuba ya que no teníamos derecho a vender?”, preguntó un empleado (10).

Del mismo modo, es posible que CWT no sea autorizada a responder a los concursos de los viajes de la administración estadounidense, los cuales representan una parte sustancial de su volumen de negocios. La dirección de CWT se expresó al respecto: “En estas condiciones, tenemos que aplicar la regla estadounidense que prohíbe mandar a viajeros a Cuba, incluso para las filiales”. Así, una filial estadounidense basada en Francia está obligada a aplicar la ley estadounidense sobre las sanciones económicas contra Cuba, mofándose de la legislación nacional en vigor (11).

Google censurado y un presupuesto de 20 millones de dólares para la “democracia digital”

Más insólito, las sanciones económicas prohíben que los cubanos utilicen algunas funciones del motor de búsqueda Google, tales como Google Analytics (que permite calcular el número de visitas en un sitio web, así como su origen), Google Earth, Google Destktop Search, Google Toolbar, Google Code Search, Google AdSense o Google AdWords, privando así a Cuba de acceso a estas nuevas tecnologías y de numerosos productos descargables. La empresa estadounidense proporcionó una explicación mediante su representante Christine Chen: “Lo teníamos escrito en nuestros términos y condiciones. No se puede usar Google Analytics en los países sometidos a embargos” (12).

Al mismo tiempo, mientras que Washington impone a Google restringir el uso de sus servicios digitales en Cuba y prohíbe que La Habana se conecte a su cable de fibra óptica para Internet, el Departamento de Estado anunció que iba a dedicar, mediante la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la suma de 20 millones de dólares a “activistas de los derechos humanos, periodistas independientes y bibliotecas independientes en la isla”, con el fin de difundir, entre otras, la “democracia digital” (13).

La administración Obama, lejos de adoptar “un nuevo comienzo con Cuba”, sigue imponiendo sanciones económicas que afectan a todas las categorías de la población cubana empezando por las más vulnerables o sea las mujeres, los niños y los ancianos. No vacila en sancionar a empresas extranjeras violando el derecho internacional al aplicar medidas extraterritoriales. También se niega a oír el reclamo unánime de la comunidad internacional que condenó en 2011, por vigésimo año consecutivo, la imposición de un estado de sitio anacrónico, cruel e ineficaz, que constituye el principal obstáculo al desarrollo de la nación.


Notas:

(1) The Associated Press, «Obama Seeks ‘New Beginning’ With Cuba», 17 de abril de 2009.

(2) Barack Obama, «Our Main Goal: Freedom in Cuba», The Miami Herald, 21 de agosto de 2007.

(3) Office of Foreign Assets Control, «Hoja informativa: Tesoro modifica reglamento para el control de bienes cubanos a fin de implementar el programa del Presidente sobre visitas familiares, remesas y telecomunicaciones», Treasury Department, 3 de septiembre de 2009.

(4) Office of Foreign Assets Control, «Settlement Agreement ING», Department of the Treasury, junio de 2012. http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/06122012_ing_agreement.pdf (sitio consultado el 10 de julio de 2012).

(5) Ibid

 (6) Ministry of Foreign Affairs of Cuba, «Statement by the Ministry of foreign Affairs», 20 de junio de 2012.http://www.cubaminrex.cu/english/Statements/Articulos/StatementsMINREX/2012/Statement200612.html (sitio consultado el 10 de julio de 2012).

(7) Ibid.

(8) Steve Stecklow & Bail Katz, «U.S. to Fine Ericsson in Panama $1,75 Million Over Cuba Shipments», Reuters, 24 de mayo de 2012.

(9) Office of Foreign Assets Control, «Enforcement Information for July 10, 2012», Department of the Treasury, 10 de julio de 2012.http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/07102012_great_western.pdf (sitio consultado el 12 de julio de 2012).

(10) Jean da Luz, «Carlson Wagonlit Travel: l’embargo cubain fait tomber des têtes en France», Tourmag, 2 de julio de 2012; Geneviève Bieganowsky. «Licienciements, Carlson redoute la perte des budgets voyages de l’administration US», Tourmag, 3 de julio de 2012.

(11) Ibid.

(12) Michael McGuire, «Google responde a denuncias de Cuba», The Miami Herald, 20 de julio de 2012.

(13) Juan O. Tamayo, «Estados Unidos busca romper censura tecnológica en Cuba », El Nuevo Herald, 23 de junio de 2012.


*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.
Revisado por Caty R.


domingo, 29 de julio de 2012


El militarismo moderno colombiano


Rebelión...29/07/2012

A partir de la llamada guerra colombo peruana de 1933, que sirvió para estimular el fanatismo nacionalista, paliar los arrasadores efectos de la crisis capitalista de 1930 con las 400 tonelada de oro de las joyas donadas al gobierno, sumadas a lo 10 millones de dólares del empréstito patrióticos, los 43 millones de dólares del presupuesto militar, los bonos de defensa emitidos y la compra permanente de armamento en el exterior; se conformó, dinamizó y modernizó la estrecha alianza entre las Fuerzas Militares, la gran prensa de los Santos y los Cano y, los políticos liberales conservadores de la clase dominante en Colombia.


En la madrugada del 1º de Septiembre de 1932 un grupo de cerca de 30 apristas peruanos comandados por el ingeniero Oscar Ordóñez, hijo del coronel y exjefe militar de Loreto con su mismo nombre, e íntimo amigo del médico Enrique Vigil, propietario de la hacienda cañera “La Victoria”, junto con el alférez Juan La Rosa, comandante de la guarnición peruana de Chimbote, armados con carabinas y fusiles Máuser se tomaron la localidad fronteriza colombiana de Leticia en el río amazonas, arrestaron a 18 empleados de la administración y a otros 18 colonos que hacían las veces de policías, se constituyeron en una junta patriótica, arriaron la bandera colombiana y en reemplazo izaron la peruana .

Dos días después, el diario bogotano EL Tiempo, propiedad del político Liberal Eduardo Santos, (tío abuelo del actual presidente colombiano) despertaba a los somnolientos pobladores de Bogotá con la noticia anticomunista de la foto.
 

El arúspice de la clase dominante Alfonso López Michelsen, conocedor de estos hechos debido a su posición privilegiada de ser el hijo del embajador colombiano en Londres y futuro presidente López Pumarejo, con esa capacidad asombrosa suya de banalizar las cosas, en el colmo de la erudición, describió lo acontecido en Leticia como una copia criolla de la guerra de Troya. Así:
…”Una mestiza de nombre Pilar, conocida como “La Pila”, era la amante del alférez peruano Juan de la Rosa, encargado de la guarnición de Caballo de Cocha, en las vecindades de Leticia, y como en el caso de la guerra de Troya, también requería sus favores otro pretendiente, que era nada menos que el intendente colombiano del Amazonas don Alfredo Villamil Fajardo, uno de aquellos cachacos bogotanos de la época del Centenario. Dicharachero y galante, a pesar de sus atributos Villamil fue, en la competencia con el rudo soldado peruano, quien perdió la partida, porque “La Pila” prefirió la compañía de De-la Rosa y se estableció en forma definitiva en Caballo de Cocha. ¿Cómo iba a resignarse a tan afrentosa derrota nuestro compatriota? Sin parar mientes en que hacía apenas cuatro años que se nos había entregando el Trapecio Amazónico, y que era grande el descontento entre los peruanos, optó por raptarse a la bella, acompañado de tres o cuatro agentes de policía que la obligaron a volver a Leticia.

Eran muchos los incidentes que, por una u otra razón, tenían ocurrencia en la frontera que aún estaba en trance de consolidarse. Una gran hacienda, La Victoria, de propiedad de Oscar Vigil y de su sobrino el ingeniero Oscar Ordóñez, quien la administraba, se estaba negociando con el gobierno de Colombia, que se negaba a pagar el elevado precio que los peruanos demandaban. Si a lo anterior se agrega que el mismo ingeniero tenía algunos contratos de ejecución de obras en Leticia, cuando todavía estaba bajo el dominio peruano, y que el gobierno de Colombia con inexcusable ligereza intentó desconocerlos, se explica el encadenamiento de los hechos que culminaron en la toma de nuestro puerto sobre el Amazonas. Indignado el ingeniero Ordóñez con el tratamiento de que era objeto resolvió, por sí y ante sí, dar un golpe sobre Leticia, y para tal efecto armó a sus peones con machetes y escopetas de fisto, dispuesto a recurrir a la fuerza si llegaba a encontrar resistencia de parte de los pocos agentes de policía que estaban al mando de Villamil Fajardo.

Desfilaba Ordóñez con sus agentes por Caballo de Cocha, al caer de la tarde, cuando tropezó de manos a boca con el alférez Juan de la Rosa, la primera autoridad política y militar del lugar, quien, al inquirir sobre los propósitos que animaban a la temeraria avanzadilla, se enteró de lo que se trataba y, ni corto ni perezoso, se sumó con sus efectivos militares a la expedición improvisada de Oscar Ordóñez. Fue así como, al amanecer del día siguiente, los peruanos se tomaron a Leticia por la conjunción de los intereses sentimentales del alférez y los intereses económicos del ingeniero. Días después, a través del Brasil, el Gobierno Nacional se enteró de que la población estaba en poder de los peruanos y que el intendente Villamil, después de haber sido encuerado, había sido embarcado en una canoa y puesto en territorio brasilero. Cualquier semejanza con la guerra de Troya y el rapto de Helena es pura coincidencia”….

¿Qué había sucedido? En la realidad histórica, la llamada guerra colombo peruana era la coagulación de varios elementos tanto internos como externos que se presentaron conjugados y al mismo tiempo. Uno, la indefinición moderna de las fronteras amazónicas entre Colombia, Perú, Ecuador y Brasil. Dos, el cuasi Estado de facto esclavista y genocida, establecido en la región a fines del siglo XIX e inicios del XX, con el fin de extraer el caucho natural con mano de obra indígena para la exportación a Europa y Estados Unidos, formado y armado por la alianza comercial del capital imperialista (especialmente Inglés) con las firmas comerciales de los Arana en Perú y el dictador colombiano Rafael Reyes Prieto con sus hermanos. Tres, el ascenso del capital imperialista Estadounidense en la región andino-amazónica y la competencia brutal por la hegemonía con su homólogo inglés. Cuatro, la crisis general capitalista de 1930, que jugó un papel fundamental en el desenvolvimiento de los acontecimientos amazónicos y le permitió al gobierno colombiano paliar en algo sus efectos con el aumento del gasto militar. Sexta, los gobiernos dictatoriales en el Perú de Leguía 1908-1930 y del general Sánchez Cerro 1930-1933 con su propaganda oficial de peruanizar la selva amazónica.

Séptima, en la política interna de Colombia: la hegemonía conservadora de Rafael Núñez, iniciada en 1884 hasta 1930, en especial “el quinquenio” del favorito de Núñez, Rafael Reyes Prieto, el cauchero convertido en general vencedor de la guerra civil bipartidista de 1885 y dictador en 1905, quien hizo acuerdos y concesiones a la Casa Arana, y trajo a Colombia diversas misiones militares europeas para hacer la transición y modernizar las Fuerzas Armadas, actualizar la vieja ideología militarista de los generales civiles de las guerras civiles bipartidistas del siglo XIX, y cuya expresión máxima fueron las armas largas, aviones y barcos comprados en Europa y los EUU, con las 400 toneladas de oro de los anillos y joyas que donaron al gobierno los colombianos instigados por la gran prensa capitalina, los 10 millones de dólares americanos del “empréstito patriótico”, más los 43 millones de dólares adicionales del presupuesto nacional “para la defensa de la patria”, utilizado todo en panoplia.

La coalición bipartidista liberal-conservadora Concentración Nacional, que en el momento de la toma de Leticia gobernaba en Colombia, estaba presidida por el liberal Enrique Olaya Herrera, abogado de varias compañías estadounidenses, quien ante los ataques corrosivos del falangismo del partido conservador colombiano encabezado por Laureano Gómez pidiendo a gritos “Paz en el interior, pero guerra, guerra en las fronteras”; minimizó hacia adentro el hecho diciendo que era un motín subversivo e interno. Pero hacia afuera, según el oficio del representante norteamericano Jefferson Caffery, a la Secretaría de Estado, Septiembre 02 de 1932. Archivo Nacional de Estados Unidos. 721.23/7, RG. 59; pidió la intervención de Estados Unidos como “única fuerza moral de América capaz de mantener la paz en este caso” (1)

El apoyo inmediato a la ocupación peruana del puesto fronterizo colombiano de Leticia, creció en todo el Perú y especialmente en la región amazónica, al parecer estimulado por el dictador gobernante en Lima general Sánchez Cerro, quien para mantenerse en el Poder azuzaba la guerra, mientras en Colombia, estimulada por la clase dirigente y su gran prensa, crecía como espuma una histeria guerrerista arropada en un patriotismo cerril.
 


El partido comunista colombiano rechazó los llamados de los dominantes a la guerra, pero su llamado fue callado por una manifestación instigada desde el gobierno y la gran prensa capitalina, que apedreó y destruyó su pequeña sede en Bogotá. En Lima, el Partido comunista de Mariátegui hizo lo propio y el 18 de septiembre 1932, sacó un manifiesto aclaratorio titulado; “Los obreros peruanos ante la guerra. La toma de Leticia es una maniobra del imperialismo inglés para defender sus posiciones, contra-atacar al imperialismo yanqui, e impedir que el Perú tome parte en la guerra boliviano-paraguaya al lado de Bolivia, como lo quiere el imperialismo yanqui”, y fue más allá: “el golpe de Leticia ha sido ejecutado por los apristas, actuales agentes del imperialismo británico, quienes pretenden volver a la constitucionalidad posando de patriotas”. Finalmente exhortaba a “transformar la guerra imperialista en guerra civil, en revolución obrera y campesina”.

Como el ambiente guerrerista (sabiamente atizado) aumentó en ambos países, las soluciones diplomáticas fracasaron y el presidente colombiano Olaya Herrera amplió la coalición nacional gobernante nombrando al hijo del general Rafael Uribe-Uribe ministro de defensa y, embajadores ante la Sociedad de Naciones, a los liberales Eduardo Santos dueño del diario El Tiempo y supervisor de la compra de armas en Europa, a Luis Cano dueño del diario El Espectador y al candidato conservador perdedor Guillermo Valencia. Al otro candidato conservador derrotado, el anciano general civil Alfredo Vazquez Cobo lo encargó en coordinación con Eduardo Santos, de la compra en el exterior de la panoplia de guerra (barcos aviones, armas largas etc.) y después comandante de la expedición militar para recuperar Leticia. Simultáneamente autorizó a López Pumarejo para que adelantara conversaciones con su amigo el general Benavides, embajador de Perú en Londres.
 
Foto: Generales Balcázar y Vázquez Cobo. El presidente Olaya Herrera y el capitán Carlos Uribe, ministro de guerra 

Después de varias escaramuzas militares en Tarapacá y Güepí en febrero y marzo de 1933 (también sabiamente magnificadas como actos sublimes de heroísmo patriótico) y donde además de las condiciones lamentables en que se encontraban los soldados peruanos, el papel determinante en su expulsión, lo jugó la flotilla de28 aviadores y mecánicos alemanes al mando del oficial alemán Herbert Boy, veterano aviador de la 1ª guerra mundial y residente en Colombia, quien supo apoyar la actividad de los 4 barcos de guerra comprados y readecuados en Europa y que el anciano general Vazquez Cobo había subido por el río Amazonas hasta el Caquetá con el permiso del gobierno brasileño. Pero fue un hecho fortuito el que detuvo finalmente la escalada guerrerista entre las dos naciones y forzó el acuerdo diplomático de Rio de Janeiro.

El 30 de abril de 1933, cuando pasaba revista a las tropas que iban a recuperar el Amazonas para el Perú, el dictador peruano Sánchez Cerro fue ejecutado al parecer por un fanático, siendo remplazado por el general Benavides, embajador peruano en Londres y amigo personal de Alfonso López Pumarejo. Inmediatamente López viajó a Lima y acordó con él los términos del protocolo de paz, que fuera firmado en mayo de 1934 en Rio de Janeiro, por el florido ramillete de políticos bipartidistas colombianos de la Concertación Nacional de Olaya Herrera, y constituido por Urdaneta Arbeláez, Luis Cano, Guillermo Valencia y Eliseo Arango.

Así, a partir de la llamada guerra colombo peruana de 1933, que sirvió para estimular el fanatismo nacionalista, paliar los arrasadores efectos de la crisis capitalista de 1930 con las 400 tonelada de oro de las joyas donadas al gobierno, sumadas a lo 10 millones de dólares del empréstito patrióticos, los 43 millones de dólares del presupuesto militar, los bonos de defensa emitidos y la compra permanente de armamento en el exterior; se conformó, dinamizó y modernizó la estrecha alianza entre las Fuerzas Militares, la gran prensa de los Santos y los Cano y, los políticos liberales conservadores de la clase dominante en Colombia. 


NOTAS DEL AUTOR:


1) Atehortúa Cruz, Adolfo León. El Conflicto Colombo-Peruano
(*) Alberto Pinzón Sánchez es médico y antropólogo colombiano.

sábado, 28 de julio de 2012


  
Tenencia de armas en EE.UU
Ya es hora de un cambio


Democracy Now!...28/07/2012

James Holmes, el presunto autor de la masacre de Aurora, Colorado, aparentemente se hizo de su arsenal con bastante facilidad. Algunas de las armas que poseía eran ilegales hace tan solo ocho años. Un proyecto de ley que está siendo estudiado por el Congreso podría volver a convertir en ilegales no las armas en sí, pero al menos a los cargadores de gran capacidad que permiten disparar balas rápidamente sin tener que detenerse a recargar el arma. Al parecer, Holmes adquirió la mayor parte de su armamento en los últimos meses. Es posible que, si hubiera leyes de control de armas razonables, que incluyeran la prohibición de cargadores de gran capacidad, muchas de las víctimas de Aurora que ahora están muertas o padecen heridas de gravedad estarían sanas y salvas.
Los hechos del ataque son de público conocimiento. Holmes aparentemente irrumpió en la sala repleta de gente durante el estreno de la película de Batman “El caballero de la noche asciende” y lanzó una o dos latas de una especie de gas o sustancia irritante, que explotaron. A continuación comenzó a disparar metódicamente contra el público: mató a 12 personas e hirió a otras 58.
“La película había comenzado hacía aproximadamente quince minutos cuando escuchamos que alguien abrió la puerta de una patada. Aparentemente la abrieron por la fuerza, pero la patearon y alguien ingresó a la sala y lanzó una bomba de humo al público. Pensamos que era una broma. Yo pensé que era una bomba de olor, algo un poco infantil, pero cuando la lata explotó todos comenzaron a gritar y fue en ese momento que el atacante abrió fuego contra la multitud y reinó el caos”, me dijo Omar Esparza, que estaba en la tercera fila del cine junto a cinco amigos en una celebración de cumpleaños. “Comenzó a abrir fuego contra el público y a disparar en cualquier dirección. Fue en ese momento que todo el mundo comenzó a gritar y a entrar en pánico. Ya mucha gente había recibido impactos de bala en ese tiroteo inicial y fue en ese momento que todos se fueron al suelo y comenzaron a salir. En un momento dejamos de escuchar el ruido de los disparos y parecía que estaba cambiando de arma o recargando su rifle. En ese preciso instante de silencio nos dimos cuenta de que era nuestra única oportunidad de salir si no queríamos morir. En ese segundo tuvimos que reaccionar y salir lo más pronto posible. Nos salvamos por muy poco, porque aproximadamente un segundo después de que salimos escuchamos que comenzó a disparar nuevamente”.
El momento de silencio se debió a que una de las armas se trancó. CNN informó que “según afirmó el domingo una fuente policial que tiene conocimiento directo de la investigación, el rifle semiautomático utilizado en la matanza del cine de Colorado se trancó en medio del tiroteo”.
Holmes supuestamente tenía un fusil AR-15, equipado con un cargador de tambor con capacidad para 100 cartuchos, además de dos pistolas Glock con cargadores con capacidad ampliada para 40 cartuchos y una escopeta Remington 870 que puede disparar hasta siete cartuchos sin necesidad de recargar. El fusil AR-15 puede disparar de 50 a 60 cartuchos por minuto. Holmes tenía un arsenal enorme, que adquirió fácilmente en tiendas minoristas y en Internet.
Carolyn McCarthy es congresista de Long Island, Nueva York. Su esposo recibió un disparo en la cabeza durante la masacre del ferrocarril de Long Island en 1993 y fue una de las seis víctimas mortales. Su hijo también recibió un disparo en la cabeza, pero sobrevivió y quedó paralítico. McCarthy era enfermera en aquel entonces, pero cuando el congresista que la representaba votó en contra de la prohibición de las armas de asalto se presentó como su rival en las elecciones, fue electa al Congreso y desde entonces es congresista.
McCarthy presentó el proyecto de ley H.R. 308 sobre artefactos de alimentación de municiones de gran capacidad, que prohibiría la venta o traspaso de estos cargadores de gran capacidad que posibilitaron la gran cantidad de muertes en Aurora y en Tucson, Arizona en enero de 2011 cuando la congresista Gabrielle Giffords recibió un disparo y seis personas murieron. La congresista McCarthy me dijo: “El problema es que los políticos y los legisladores de todo el país se sienten intimidados por la Asociación Nacional del Rifle y por los fabricantes de armas, que aportan tanto dinero a las campañas que pueden decir ‘si toman medidas en contra de nosotros les haremos perder las elecciones’. El sentido común diría que estamos en condiciones de aprobar una legislación razonable sobre armas y seguridad e intentar salvar vidas. Esa es la conclusión principal”.
Un grupo que promueve la prohibición de armas con cartuchos de gran capacidad es la Campaña Brady para prevenir la violencia con armas, llamada así en honor a Jim Brady, el secretario de prensa que quedó discapacitado tras recibir un disparo en la cabeza en el intento de asesinato del presidente Ronald Reagan en 1981. Hablé con Colin Goddard, que trabaja para dicha organización. Goddard sobrevivió a la masacre de Virginia Tech, donde 32 personas fueron asesinadas y donde recibió cuatro disparos. Le pregunté acerca de algo que actualmente se dice muy a menudo en la televisión acerca de que es demasiado político hablar del control de armas antes de que las víctimas hayan sido enterradas.
Goddard me respondió: “Ya hace mucho tiempo que deberíamos estar hablando de soluciones. Este debate tendría que haber tenido lugar antes de que sucediera esta masacre. Es increíble cuando escuchas a la gente decir que quieren que pase el tiempo. Esto sucede cuando la gente está indignada. Es en este momento que la gente se da cuenta de que esto podría pasarle a ellos. No podemos esperar. No podemos tener este debate dentro de varios meses cuando suceda la próxima masacre. Si no cambiamos las cosas no podemos esperar que las cosas sean diferentes en el futuro. Ahora es el momento de hacer un cambio. Podemos hacerlo”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 350 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

viernes, 27 de julio de 2012


  
Solidaridad internacional con Chavez frente al nuevo Plan Cóndor de Capriles


Aporrea...27/07/2012

Frente al éxito del neoliberalismo, un régimen de barbarie posible solo por la fragmentación de los pueblos, una nueva ola de solidaridad mundial sostenida en los valores del socialismo, la democracia y la soberanía, escribe una nueva gramática que permite leer con esperanza el futuro.
Las recetas neoliberales (privatización del sector público, apertura de fronteras a las empresas transnacionales y desregulación del trabajo y las finanzas) postraron a África, América latina y Asia durante más de dos décadas. Pero un aliento bolivariano llenó de aire fresco la habitación cerrada del continente. La victoria del presidente Chávez en 1998 marcó el comienzo de una nueva etapa que tuvo que luchar contra siglos de dominación, que tuvo que enfrentar un entramado internacional construido a favor de la minorías privilegiadas y que necesitó conjurar una “santa alianza” de los países del norte, armados con ejércitos y medios de comunicación, para evitar que nada cambiara al precio que fuera. Pero, con todo en contra, resultó victoriosa. Cuando se derrota al dragón, la leyenda comienza. Y a ese dragón, además, lo derrotó el pueblo.
Cerradas las puertas del sur al saqueo de América latina, con la naturaleza gritando su deterioro y con las mentiras del capitalismo financiero desveladas, el norte ha empezado a sufrir su propia medicina. El Fondo Monetario Internacional dicta planes de ajuste a Madrid, Atenas o Roma, a New Orleans, Ottawa y Harlem, y los pueblos se giran a mirar al proceso bolivariano entendiendo que ahí está en vigor una solución que camina en dirección contraria a la barbarie capitalista. Las mentiras de los medios internacionales sobre el proceso bolivariano hacen aguas y en las calles la gente empieza a preguntarse: ¿qué está pasando en Venezuela que anda ese pueblo mucho más contento?
Por eso, el día 24 se celebró una jornada internacional de apoyo al proceso bolivariano, impulsada desde el Foro de Sao Paulo, que convocó a más de 100 ciudades a gritar con alegría su compromiso con el Presidente Chávez y la revolución bolivariana. Un gesto de solidaridad que se une a esa reinvención de la solidaridad internacional que significaron las manifestaciones mundiales contra la guerra de Irak, la protesta internacional de los indignados contra el neoliberalismo, que une a los pueblos que luchan por la libertad sea en la plaza Tahrir de Egipto, en contra de la intervención de la OTAN en el norte de África, por la soberanía en Palestina o el Sahara, contra los golpes en Honduras o Paraguay, contra el intervencionismo imperialista en Haití, en Puerto Rico, y también en Bolivia, en Ecuador, en Venezuela, sin olvidar el bloqueo a Cuba o el abuso norteamericano en el FMI, en el Banco Mundial o en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
La solidaridad de los pueblos del mundo contrasta dramáticamente con los apoyos internacionales a Capriles Radonski, entregado a una nueva Santa Alianza que busca restaurar los privilegios de las nuevas monarquías absolutas del dinero, las finanzas, el egoísmo y el lucro. El apoyo de los pueblos del mundo frente al abrazo de Capriles a Uribe, Presidente responsable de convertir a Colombia en un narco estado; el apoyo del presidente Evo Morales o Rafael Correa al comandante Chávez frente al abrazo de Capriles a Mariano Rajoy y José Maria Aznar, responsables del hundimiento actual de España, el apoyo de los indignados del mundo a Presidente Chávez frente al abrazo de Capriles a los candidatos de la derecha norteamericana que ya han anunciado sus intenciones de intervenir en suelo venezolano y tumbar el proceso bolivariano.
El capitalismo en crisis siempre ha resultado en guerras y autoritarismo. Pasó en la crisis de 1929 (con el doloroso recuerdo de la guerra civil española), pasó en la crisis de 1973 (con el doloroso recuerdo del golpe contra Salvador Allende y el socialismo humano del Frente Popular) y sigue siendo una baza para los enemigos de la justicia. Por eso el proceso bolivariano y el presidente Chavez han sufrido todos los golpes y todos los ataques de los poderosos del mundo. Ahora, también la solidaridad. Los pueblos del mundo saben que la democracia mundial se defiende ahora mismo en Venezuela. En un lado, la emancipación, la unidad latinoamericana, el respeto a la Pachamama, la apuesta por los humildes, la firmeza contra los poderosos. En el otro, la venta de las riquezas nacionales, el uso de la fuerza contra los pueblos, las alianzas internacionales para golpear a los pobres y perseguir a los defensores de la democracia, la subordinación a las potencias imperiales. En un lado, el Presidente Chavez y su pueblo. En otro, Capriles Radonski y el nuevo plan Cóndor. En el fondo, tampoco es tan extraño que la solidaridad internacional sea tan evidente a favor del Presidente Chávez. Una solidaridad propia de los pueblos que han recuperado su memoria.
contacto@unidosconvenezuela.org

Fuente: http://www.aporrea.org/tiburon/a147414.html