martes, 12 de junio de 2012


El nuevo movimiento estudiantil y el cambio de régimen


Rebelión...12/06/2012

El optimismo, la alegría, el entusiasmo que nos invade estos días con motivo del surgimiento y la expresión de un nuevo movimiento estudiantil y juvenil, representado por el paradigma de #Yosoy132, tiene varias dimensiones sobre las que me quiero referir. Por lo menos tres: la dimensión internacional, el contraste histórico con el movimiento del 68 y la dinámica que tiene hoy en el contexto político mexicano en la lucha contra el régimen oligárquico.

La primavera de los pueblos del mundo

Desde el año pasado constatamos una ola de luchas y rebeliones que se van extendiendo por diversas partes del mundo. Más allá de las absurdas visiones policiacas, como las del gobierno mexicano durante el 68, que atribuían el surgimiento de un real movimiento social a una supuesta “conspiración”, la dinámica internacional de los movimientos que estamos viendo responden a una nueva situación que va dejando atrás los efectos desmovilizadores de la caída del Muro de Berlín y el fin de la Unión Soviética que los presentó como el supuesto fracaso del “socialismo” o el “fin de la historia”. Después de la fase del surgimiento de los movimientos sociales representados por el altermundismo y que para algunos representaba que la alternativa se encontraba en esos movimientos sociales por fuera de las perspectivas políticas, entramos de lleno a la fase de lo que Daniel Bensaid llamaría el retorno de la política.

Por un lado, las revoluciones políticas que han sacudido a los países árabes del norte de África -y que ahora tiene su punto álgido en Siria- que derribaron a regímenes autoritarios que parecían inmutables. El control político, ahogando toda experiencia de organización y expresión colectiva, que frecuentemente tenían estos regímenes, algunos con discursos demagógicos nacionalistas, hicieron que las rebeliones -aunque tuvieran una dinámica de búsqueda de una salida democrática y laica- agruparan a una amplia y heterogénea oposición a los regímenes autoritarios, a veces incluyendo a sectores de la clase dominante y del aparato del Estado que se pasaron oportunamente a la oposición (como empezamos a ver también en México), pero que, de todos modos, en medio de la confusión abren una dinámica revolucionaria.

Pero luego ha sido la expresión en Europa, sobre todo, del movimiento de los indignados bajo la denominación emblemática del movimiento surgido en Plaza del Sol de Madrid y extendida después por todo el Estado español y en rebeliones como las ocurridas el año pasado en Londres. Los indignados cuestionan abiertamente los efectos de esta nueva fase de capitalismo salvaje, representada por el neoliberalismo, en su obsesión privatizadora, que arranca derechos y conquistas históricas de los trabajadores y el pueblo. El anticapitalismo subyacente en este movimiento está alimentado por una ola bárbara de desempleo que afecta también a la juventud y relevantemente a jóvenes con estudios y títulos universitarios, parecida a la radicalidad que se expresa ahora en México entre estudiantes de universidades privadas. Al nivel estudiantil también se expresará en Chile y en Quebec.

De los indignados en Europa pasamos al movimiento de Occupy Wall Street en Nueva York que rápidamente se extendió a otras ciudades de Estados Unidos hasta la otra costa a expresarse en las protestas con estibadores y el movimiento Occupy en Oakland, California para cerrar el puerto. Occupy Wall Street insistió en señalar y denunciar la “avaricia” de los capitalistas en lo que consideran una “guerra contra el pueblo”.

Así regresamos a Europa con movilizaciones de los trabajadores organizados y la vuelta a los métodos de lucha históricos como la huelga general en una dinámica que no ha terminado y tiene hoy en Grecia un punto decisivo donde ya se da una presencia muy significativa de la izquierda radical, como alternativa también en el terreno político y electoral frente a la derecha y la socialdemocracia. Los trabajadores griegos han realizado ya 17 jornadas de huelga general de duración de un día en cada caso lo que apunta a una dinámica de lucha mayor y que próximamente se expresará también en el terreno electoral.

Frente a ello, desde meses atrás, diversos analistas se preguntaban y cuestionaban si había en México una excepción o una generación ganada por la apatía y que se expresaba solo en la marginalidad contestaria como ocurrió durante la jornada mundial de octubre pasado. En realidad la indignación en México, un país sometido a casi seis años de violencia y asesinatos producto de la “guerra contra la delincuencia” de Calderón, abierto un proceso de militarización propio de un estado policiaco, es una indignación que ha transcurrido otros caminos más complicados y no expresados abiertamente pero donde avanza el hartazgo contra el régimen de violencia institucional, contra el decadente, en crisis y en descomposición sistema de partidos institucionales, el control de los medios de comunicación por el poder oligárquico y la insultante y mafiosa concentración del poder y la riqueza de la oligarquía neoliberal y sus privatizaciones. La resistencia de trabajadores como los del SME, los maestros o los mineros se han mantenido estos años pero no habían encontrado la expresión masiva de la juventud indignada como en otros países hasta las jornadas de mayo (¡nuevamente mayo!) en que surge el movimiento de #YoSoy132. La chispa que enciende la pradera son los insultos del equipo priísta de Peña Nieto, cuestionado en la Universidad Iberoamericana y que no alcanza sino a reivindicar cínica y autoritariamente la represión cometida en Atenco y a señalar a los estudiantes como supuestos “acarreados” (el léon piensa que todos son de su condición, pues es Peña Nieto quien ponía como condición para ir a las universidades el reservar los lugares de adelante a un grupo priísta de acarreados para apagar cualquier posible protesta o crítica). La chispa es eso, una chispa que enciende una conciencia que ya venía acumulándose desde atrás entre la juventud harta de la demagogia y la manipulación de los medios de comunicación que insiste en tratar a la gente como borregos y que pretende tener el derecho de imponer a candidatos y políticos inventados desde la televisión como presidentes igual que productos comerciales. Es una chispa porque no es que hubiera una generación apática en contraste con esa misma generación en otras partes del mundo, sino que hay una conciencia y radicalidad crítica entre los jóvenes pero que no había encontrado la vía de expresarse masiva y públicamente, sino hasta el #YoSoy132 en que dignamente responde al insulto de “acarreados” identificándose personalmente con sus credenciales universitarias. Diciendo también soy concientemente antiPeña y estoy informado y no olvido Atenco como cuando los estudiantes de la Ibero sorprendentemente recibieron a Peña Nieto con la consigna “todos somos Atenco”.

Una conciencia que quizá se fue desarrollando por las redes sociales e internet pero que surge como un movimiento real, no virtual, en las calles y en la movilización. Que llena el Zócalo de la Ciudad de México, que se expresa en movilizaciones frente a la “Estela de luz” y frente a las sedes de televisa y TV Azteca, luego en infinidad de asambleas y reuniones estudiantiles nombrando “voceros” y finalmente en las asambleas generales interuniversitarias en las islas de Ciudad Universitaria, con la representación ya de estudiantes de diversas ciudades del país donde el movimiento va surgiendo.

Similitudes y diferencias con el 68

Como ya dijimos comparte con el 68 esa dimensión internacional. Una rebelión que se va expresando desigualmente en diversos países durante meses. En 1968 empezó con la ofensiva del año nuevo del Tet, en Vietnam, en donde las fuerzas de la revolución dirigidas por el Vietcong penetraron hasta Saigón, la fortaleza del gobierno títere sostenido por la presencia militar yanqui. La heroica resistencia del pueblo vietnamita y la ofensiva del inicio del año, fortalecería aún más el movimiento antiguerra, notoriamente entre la juventud americana. Las movilizaciones estudiantiles y de la juventud en los propios Estados Unidos los siguientes años serían determinantes para el triunfo vietnamita. Pero el impacto en la juventud contra la intervención militar en Vietnam también se expresaría en Europa con la movilización hacia Berlin, a donde viajaría el presidente americano, en una concentración del movimiento estudiantil europeo más radicalizado. Después de la masiva jornada en Berlín tendría lugar el atentado fascista contra Rudi Dutshcke, el dirigente estudiantil alemán. En Francia mayo del 68, la movilización estudiantil detonaría la entrada en acción de la clase obrera. La huelga general más grande en la historia del capitalismo en las jornada del mayo francés, con alrededor de 10 millones de trabajadores en lucha, con ocupación de escuelas y empresas. El 26 de julio del 68, con la represión a la marcha en solidaridad con la revolución Cubana y otras provocaciones, empieza el movimiento estudiantil mexicano. Al mismo tiempo, en Checoslovaquia se desarrolla “la Primavera de Praga” en busca de un socialismo con rostro humano, un socialismo democrático, que es aplastado con la invasión de las tropas del Pacto de Varsovia el 20 de agosto de 1968. Estas jornadas como las más significativas, además de otras expresiones del cambio histórico que significó el 68 en México y el mundo, que duraron meses y que en el caso de Italia continuaron en 1969 con el “mayo rampante”.

Aunque el contenido fundamental de las demandas del movimiento estudiantil del 68 eran las libertades democráticas, a diferencia de la actualidad el paradigma socialista era una referencia muy presente y que marcaría a esa generación. Unos meses antes, en octubre de 1967, habían matado al Che Guevara en Bolivia. Si se observan las fotos de las marchas del 68, la presencia del Che es constante y así el auditorio de la Facultad de Filosofía “Justo Sierra” fue rebautizado. La coincidencia con los otros movimientos radicales de la época ya mencionados, como la resistencia vietnamita o la revolución cubana, la revolución cultural china o el empuje antiburocrático como el de la Primavera de Praga y crítico a la izquierda reformista marcan este paradigma presente para la generación del 68.

El nuevo movimiento estudiantil del 2012 nace huérfano de esa referencia socialista, pero marcado por la resistencia contra el neoliberalismo en nuestro país y las olas anticapitalistas que vienen de los indignados de otras partes del mundo. Nuevamente, en este país marcado por la falta de democracia, aunque el régimen -y sus partidos- insistan en que se logró la “transición democrática”, el nuevo movimiento estudiantil, el movimiento #yosoy 132, levanta las banderas de las libertades democráticas. En oposición a las prácticas antidemocráticas priístas de acarreados y de manipulación, el #yosoy132 dice “no soy acarreado, no soy porro” y exige el respeto a los derechos de las personas. Denuncia y se opone también a la manipulación mediática del duopolio televisivo -como en el 68 cuando el movimiento gritaba contra la “prensa vendida”.

El movimiento del 68, básicamente estudiantil, aunque con mucha simpatía del pueblo, enarbolaba un programa, el pliego petitorio de las 6 demandas, de carácter profundamente democrático, es decir demandas políticas. No nacía como un movimiento de reivindicaciones académicas, estudiantiles, gremiales, sino claramente políticas. Por eso podía representar y encabezar aspiraciones y necesidades democráticas más allá de los estudiantes, propias de un reclamo de una sociedad ahogada por el control corporativo del régimen priísta. Ese carácter político era su fuerza e importancia histórica. El #yosoy132 también empuja la esperanza por un cambio democrático; en este sentido es también una lucha política fundamental y no un movimiento acotado a los intereses estudiantiles. Esa es también su importancia y fuerza en la situación actual. Al nivel de los movimientos sociales vuelva a jugar el papel, como se decía hace más de 40 años, de “vanguardia transitoria” de una rebelión democrática.

El movimiento del 68 rompió las estructuras burocráticas de representación estudiantil, como la FNET, los comités ejecutivos, las sociedades de alumnos, y dio paso a una organización masiva, plural y democrática en los comités de lucha y el Consejo Nacional de Huelga, integrado con representantes electos y revocables de las asambleas estudiantiles. El movimiento #yosoy132 rápidamente ha avanzado a organizarse en forma autónoma y va integrando una coordinación con “voceros” (ya que generalmente no son llamados “representantes”) electos por las asambleas estudiantiles. Una coordinación amplia y plural.

Durante el movimiento del 68 no existía el internet, los celulares, el blackberry, el facebook; tampoco medios de comunicación masivos, impresos o no, que fueran aunque minoritario pero independientes; tampoco existía en la Ciudad de México, sino hasta finales de ese año, el Metro. El gran impacto del movimiento entre el pueblo, el eco a la consigna “únete pueblo”, estuvo determinado por las enormes manifestaciones que ocuparon por primera vez el Zócalo de la Ciudad de México y por la acción de miles de brigadas estudiantiles recorriendo calles, mercados y colonias populares explicando en forma directa, a voz en cuello, las demandas democráticas del movimiento y con miles de volantes impresos en mimeógrafos. Es cierto que las redes sociales juegan ahora un papel importante en la comunicación y convocatoria del movimiento, -así surge la respuesta al PRI de los primeros 131 estudiantes de la Ibero identificándose como participantes conscientes del movimiento- pero la trascendencia del #yosoy132 es que toma las calles. Su expresión en calles y asambleas intra e interuniversitarias es su fuerza. Es un movimiento real, no virtual. Es esta expresión en la movilización y organización masivas las que hacen el movimiento. Y es esta toma de las calles (las impresionantes manifestaciones prácticamente diarias a fines de mayo) la que va extendiéndose en diversas ciudades del país, así como en diversas escuelas y universidades, lo que le ha convertido en un actor político central en la coyuntura actual.

Las definiciones políticas actuales y los retos

Las asambleas y la coordinación del movimiento rápidamente ha hecho públicas sus principales definiciones. Es un movimiento apartidista, pero no es un movimiento abstencionista; es un movimiento que llama a la participación política pero que exige condiciones democráticas, contra las manipulaciones mediáticas y las prácticas fraudulentas. La definición de este binomio: apartidista pero a favor de la participación política es fundamental. Apartidista en la medida que no es parte de una estructura de partido, ni en forma de manipulación ni de acuerdo expreso. De esta forma se asegura tanto la independencia política, la autonomía del movimiento, como su carácter plural, democrático, incluyente. Pero la pluralidad no quiere decir ambigüedad frente a la situación actual. Al mismo tiempo que es apartidista es claramente anti-peña nieto, antipriísta, nace en choque con lo que representa Peña Nieto. Es una nueva generación pero que rescata aspectos centrales de la memoria histórica de este pueblo cuando en la Ibero le gritan a Peña Nieto “Atenco no se olvida” que se enlaza también con la histórica afirmación “2 de octubre no se olvida”. No hay un nuevo PRI que haya abandonado su carácter histórico como se ve cuando el propio Peña Nieto reivindica en la Ibero la represión en Atenco, como Díaz Ordaz lo hizo sobre el 68. O con las acciones de golpeadores priístas que empiezan a actuar contra los estudiantes que protestan en los actos de campaña de ese partido.

El nuevo movimiento no olvida y es conciente de lo que significaría el regreso del PRI a la Presidencia de la República. Incluso más allá de la represión cuando se define también como anti neoliberal. Por eso no es abstencionista y no acepta las propuestas de voto nulo u otra forma de no participación. Sicilia insistía en presentarse como vocero de la “sociedad civil”. Además de la ambigüedad y trampa que significa el concepto, nadie puede ostentarse como representante de una “sociedad civil” que en todo caso es amplia y heterogénea. Los estudiantes también son sociedad civil y ciudadanos. Y el @yosoy132 claramente rechaza el voto nulo. Y los grupos sectarios que también creían representar el odio, hartazgo y desprecio hacia los partidos institucionales ni consiguen ser reconocidos por el nuevo movimiento y éste rechaza en votación abierta sus propuestas abstencionistas.

El reto que tenemos enfrente hoy, más allá de la jornada del 1 de julio es lograr con este despertar del pueblo mexicano, a la cabeza del cual se encuentra el nuevo movimiento estudiantil, el cambio de régimen, que saque a la oligarquía neoliberal y pueda abrir un curso de transformaciones y cambios democráticos radicales y antineoliberales. López Obrador habla de un “cambio verdadero”. Un cambio verdadero posible hoy, que no sea simplemente el cambio de personajes políticos en el aparato gubernamental y estatal, sería efectivamente un cambio de régimen. El primer paso es impedir el regreso del PRI al gobierno, ante el fracaso y hundimiento en el desprestigio de los gobiernos panistas. El voto por López Obrador representa ese primer paso al nivel institucional para rechazar el regreso del PRI. Pero es un paso dentro de una estructura institucional no confiable. El nuevo movimiento estudiantil ha denunciado contundentemente la manipulación mediática y el plan del duopolio televisivo de imponer un Presidente propio de sus programas de caricaturas y telenovelas pero instrumento de la oligarquía. Exigen reglas democráticas para la contienda. Además del voto por tanto, el esfuerzo va de la mano de la defensa del voto, de la lucha contra el fraude antes y después de las votaciones.

Para entrar en esta fase de la lucha es fundamental asegurar y mantener la independencia política del nuevo movimiento, así como su carácter plural y democrático. Para derrotar al fraude y para mantener la independencia con respecto al nuevo gobierno, aun si es encabezado por López Obrador, que permita empujar y continuar la lucha no solo por el triunfo electoral, sino por el cambio verdadero, por el cambio de régimen que implica el respeto a las libertades democráticas, pero también revertir reformas y cambios impuestos por el neoliberalismo como las privatizaciones y la supresión de conquistas y derechos del pueblo y los trabajadores. Para lograr no la venganza, pero sí la justicia frente a los miles y miles de crímenes realizados tanto por el PRI como por los gobiernos panistas, especialmente en el marco de la militarización impuesta por Calderón.

Es posible ver el futuro inmediato con optimismo. Nada está garantizado y dependerá también de mantener la rebeldía y lucha del nuevo movimiento, así como su encuentro con todos los movimientos de resistencia, como el del SME y su propuesta de una OPT, que se han mantenido durante la larga noche del neoliberalismo, así como con la perspectiva política por un cambio verdadero que propone López Obrador. Los exámenes y vacaciones estudiantiles seguramente no afectarán este impulso radical y democrático que es histórico y no solo circunstancial. Es un regreso a la lucha política cuestionando las viejas estructuras e instituciones corruptas y manipuladoras del régimen oligárquico, pero también buscando nuevos caminos de participación política diferentes a los de los desprestigiados y asimilados al sistema partidos institucionales, incluso de los que se dicen de izquierda. El nuevo impulso, el nuevo ascenso en la lucha, mostrará cada vez más que otra izquierda es necesaria, una izquierda radical que crece y se alimenta en las luchas y que se reencuentra con su definición como izquierda socialista, revolucionaria, internacionalista, feminista y ecosocialista.

La participación política en este nuevo ascenso, activista, militante, en las calles, no es momentánea. Requiere un proyecto político de largo plazo, revolucionario, el que es propio de la izquierda socialista



(*) Versión editada de la conferencia y respuestas a las preguntas que ofreció Edgard Sánchez, integrante de la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores, el viernes 1 de junio de 2012 a un grupo de jóvenes provenientes de diversos municipios del estado de Zacatecas, integrantes de MORENAJE (MORENA de Jóvenes y Estudiantes) de visita en la Ciudad de México.

lunes, 11 de junio de 2012


         
Elecciones mexicanas en medio de una crisis mundial


Rebelión...11/06/2012

La intensa campaña electoral mexicana hace que algunos de sus protagonistas, concentrados en la política interna, no miren con la atención necesaria la crisis financiera que golpea a todos los países, en especial a la zona euro desde el 2007. Una crisis en donde la especulación ha sido el motor de ese desastre financiero.En una intervención en radio, Ricardo Monreal, coordinador de campaña de AMLO especulaba diciendo que los “asesores extranjeros” de Enrique Peña Nieto (EPN) en “la segunda etapa van a culpar de la crisis financiera europea y que tendrá repercusión en México con la devaluación, culpar a Andrés Manuel de la devaluación del peso”.
Al escuchar esto, recuerdo la última cumbre europea de diciembre 2011 marcada por publicación del diario británico The Financial Times en donde aseguraban, con el mismo énfasis que ponía Monreal, que a la “zona euro le quedaban 10 días, a lo mucho”.
Mera especulación http://www.ft.com/intl/cms/s/0/d9a299a8-1760-11e1-b00e-00144feabdc0.html#axzz1wjRTgE3V Pero aún más marcado quedé a inicios de diciembre cuando junto a una colega platicamos en Paris con Pascal Bernachon, gerente de operaciones del banco privado KBL RICHELIEU y nos dijo, “hablen de la fractura del euro, pero al mencionar eso deben de decirle a su público también a quien se va a beneficiar”. Por supuesto que a nadie beneficiaría, el mensaje era claro, hay que ponerle fin a la especulación.
Seis meses después la pregunta para Monreal, sería parecida, ¿a quien beneficia en este caso la devaluación del peso? Y si culpan a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) yo no me preocuparía si es o no el culpable, porque por sentido común AMLO no es el culpable y tampoco cambiará el curso actual de economía mundial.
Como dijo el presidente de Francia, François Hollande en su campaña, “tenemos un enemigo en común, el mundo de las finanzas”. Para dar un panorama de cómo los países latinos ven la incertidumbre financiera, durante el 4º Foro Económico de América Latina y el Caribe que se desarrolló en el ministerio de finanzas de Francia el pasado 26 de mayo en Paris, el ministro de hacienda de Colombia, Juan Carlos Echeverri, habló con la televisora mexicana UnoTv y a la agencia Notimex sobre la crisis mundial y señaló : “La verdad es que hay un problema muy serio y se tiene que reventar. Tiene que haber devaluación de monedas y hasta no oir eso, yo solo oigo hablar de reformas estructurales, reformas estructurales, solo reformas estructurales y yo ya he estado en una crisis económica, la manejé hace 10 años en Colombia y si no hay devaluación es difícil que las reformas estructurales se hagan por si misma la tarea.”
Sobre cómo afectará la actual crisis la economía de Colombia así como a la región de América Latina, Juan Carlos Echeverri dijo “no sabemos la severidad, no sabemos la duración, de manera que nos hemos preparado de la mejor manera posible, oleaje va haber y el barco se va a mover.”
Devaluación va a haber, no como la que conoció México en 1994, pero va haber, al momento en que escribo esto el peso mexicano anda en 14,313 pesos por dólar americano y 17,797 pesos por euro. Hasta hace unas semanas podíamos ver que un dólar americano equivalía a 11 pesos mexicanos.
Habría que señalar a Monreal que culpable será AMLO si llega a la presidencia sin un plan concreto para enfrentar los factores de desestabilización económicos externos, porque hoy México es una economía emergente, y debe comportarse a la altura y no volver a tropezar con la fatídica piedra de la especulación y mucho menos victimizarse por esos factores externos
España y Grecia – por ejemplo - concentran las principales preocupaciones europeas, por el efecto de contagio que puedan tener. España, porque hay temor por la extrema debilidad de su sistema financiero; y Grecia, porque aún puede verse obligada a abandonar la Zona Euro, con todas las implicaciones que acarrea; y también porque no hay certidumbre de que los griegos quieran sujetarse a las obligaciones que les requiere la Comunidad Europea, liderada por Alemania.
Ya hemos vivido el efecto cambiario que esa evolución nos acarreó en las últimas fechas, con inestabilidad y depreciación cambiaria en México; y hemos experimentado una creciente debilidad de nuestro sector industrial, que en producción y contratación de empleos fue cayendo trimestre tras trimestre a lo largo del año pasado.
Y, de ser correcta la apreciación del gobernador del Banco de México, de que el peso se ha depreciado demasiado por la inusitada demanda de divisas recientemente, el efecto negativo para los importadores se verá compensado por lo atractivo que los productos mexicanos serán para los importadores internacionales.
Pero el hecho sigue siendo el costo que ha implicado la política mexicana de propiciar una reserva internacional tan alta; por un lado, porque esos dólares, invertidos en el exterior a tasas tan bajas, contrastan con las tasas altas que ofrecemos a los inversionistas para que traigan sus dólares a México. Qué bueno que el Banco de México no está en el negocio para ganar dinero, porque con esos costos tan altos y esos ingresos tan bajos ya hubiera quebrado.
Y como si fuera poco, esas reservas no son sino capitales golondrinos, que al primer signo de dificultad, o que no les salgan bien las cuentas, veremos lo que es depender de esos capitales voladores como la base de nuestras reservas internacionales.

El momento no es alentador y hay más señales mundiales que apuntan hacia el lado negativo. Estados Unidos reportó que las empresas están reduciendo sus pedidos de computadoras, maquinaria, aeronaves y otros bienes duraderos, señal del pesimismo empresarial. El índice MSCI World, que da seguimiento a los mercados de todo el mundo, ha caído en más de 9% desde mediados de marzo y, por su parte, los precios de crudo de petróleo cayeron 15% en mayo. David Resler, economista de Nomura Securities, dijo recientemente que los peligros de la desaceleración en Europa están afectando a la economía global.

El premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en un reciente artículo titulado “Eurodammerung”, prevé que en cuestión de meses habrá una ruptura total en Europa; que iniciará con la salida de Grecia de la Zona Euro probablemente y ve posible el fin de la Zona Euro en unos meses más, si Alemania no acepta una drástica revisión de la estrategia contra la crisis.
Krugman cree que una vez que se dé el abandono del euro por Grecia, los bancos españoles e italianos, muy debilitados ambos, experimentarán enormes retiradas de dinero, que reclamará de Europa medidas adicionales de emergencia para evitar peores efectos.
Las semanas recientes han sido de creciente tensión en la economía mundial. En los mercados se encienden focos rojos y los indicadores financieros, productivos y de empleo empeoran. Hasta el momento, las propuestas políticas y técnicas que se ofrecen cono alternativa no parecen detener el curso del deterioro. Esta disfuncionalidad no puede durar mucho tiempo, de lo contrario nadie pensará en lo que pasa en Grecia o en México, la inquietud será por las principales economías del mundo y en su efecto devastador para el mundo.
Recordemos que en una crisis, la economía de Estados Unidos es la primera en pasar la factura al país Azteca, y también la puede pasar la crisis bancaria española. Los bancos de esos dos países tienen una posición dominante en el sistema financiero mexicana.
Ignoro si Monreal tenía presente en el debate mencionado la posición de Paul Krugman. Sostiene que la política adecuada es inyectar liquidez a la economía mediante el gasto público, el que sea necesario, para estimular el consumo de las familias y los pedidos a las empresas. Según él la crisis no tiene todavía un componente estructural y hay que proveer las fuentes del gasto. (No es casual que su libro más reciente se titule End this depression now! ). El ajuste queda para después cuando, se supone habrá expansión.
Del otro lado están quienes no ven más allá del ajuste de la deuda y el déficit públicos. No importa que esto se imponga en plena recesión y que los hechos muestren que ésta se profundiza. El saneamiento hoy, aseveran, creará las condiciones del crecimiento estable de mañana. Cabe preguntar en qué condiciones quedará la sociedad cuando eso sea realizable.
En México, como la discusión que mencionábamos del Senador Ricardo Monreal, preocupado de que su candidato presidencial no cargara con la responsabilidad de una crisis mundial, las cosas se analizan con óptica más política que económico/financiera
Pero si hay un cordón umbilical entre la banca mexicana y la banca española no pueden más que preocuparse de, por ejemplo, que el gobierno español se resiste a la investigación oficial de la quiebra de Bankia, el tercer banco más grande de ese país. El rescate equivale a 23 mil millones de euros (más que el recorte en sanidad y salud impuesto por el gobierno) y, no obstante, no se considera necesaria ninguna transparencia con respecto a la gestión de los administradores o de la injerencia de los partidos políticos.
Cualquier índice negativo de la economía estadounidense tiene un efecto inmediato en la de México, cuyas principales actividades económicas y financieras tiene una dependencia pactada, aceptada y ratificada por los últimos gobiernos desde los años 90. Si bien el candidato de Monreal, Andrés Manuel López Obrador, no puede ser considerado responsable de la depreciación del peso mexicano, su equipo económico hará bien en empaparse de la evolución de la crisis si aspira a hacerse con la presidencia.
Si AMLO llegara a triunfar, a partir del 1 de diciembre el paquete estará en sus manos.

domingo, 10 de junio de 2012


Venezuela
La cultura de la mezquindad




Una sociedad fundamentada en la mezquindad es fácil presa de las élites dominantes para hacer lo que se les venga en gana: imponer sus criterios, establecer sus lógicas e imponer “su cultura”; sus costumbres son reflejo de esa “cultura”, los conocimientos son dosificados en función de lo necesario para los sometidos, necesarios para sobrevivir, no para vivir.Veamos el ejemplo del pequeño burgués que lucha solo contra el mundo para “superarse”, en medio de esa batalla aislada por la “superación” se lleva por delante lo que consiga, asume el reto de parecerse a quien le domina, copia su estilo, se llena de prejuicios y aunque sufre decepciones al no poder escalar a la élite burguesa, su odio lo dirige a quienes no tienen la culpa, hacia los más pobres que él. Maldice su origen, detesta sus antecesores, se muda del barrio donde nació, vive resentido y todo su talento lo ocupa en “diferenciarse” de lo popular: sus nuevos amigos son profesionales igual que el, con sus mismos traumas, que no comparten pero lo que viven: la casa, el apartamento, el carro, la tarjeta de crédito, la “vida social”, el colegio privado de los hijos, las lolas de su mujer, etcétera, etcétera, pero en el fondo se identifican con el drama, aunque les apena discutir entre ellos lo que es un dolor de cabeza permanente, el querer ser burgués y no poder serlo, eso se torna en una permanente depresión.
El pequeño burgués ha sido víctima de una ideología extraña a lo humano; ve en su patrón el prototipo a seguir, se afana en serle fiel, odia inconscientemente lo que su patrón odia a plena consciencia, a los pobres. Estos personajes son los que forman el ejército electoral de la oposición venezolana, aquellos que les da rabia que exista barrio adentro, los mismos que aborrecen a la señora que hoy estudia en la UBV pero ayer les cuidaba los niños, ayudaba a la esposa, entre otras cosas. El odio en estos personajes es incubado por la mezquindad y la cultura hegemónica que la impone la ideología burguesa. El inmediatismo forma parte de sus vidas, el quince y el último son los momentos cruciales de sobrevivir aparentando lo que no son.
Como es natural, muchos de estos personajes están inmersos con sus habilidades en el estamento del viejo estado burgués…frases como: “Aproveche, usted tiene que ser el mejor, no sea igual al pobre diablo de fulano o de zutano”, es tan frecuente oírlas en muchos hogares que se va formando una cultura de la mezquindad alrededor de la vida cotidiana de muchos y muchas.
¿Qué prototipos nos ha vendido la burguesía? Cada quien vale de acuerdo a su capacidad de consumo, pero además, cada quien vale de acuerdo a lo que aparenta. Por eso “la apariencia” es para esta pequeña burguesía lo más “importante” en sus atribuladas vidas. No importa que alcance para comer, pero si alcanza para la “vida social” en centros comerciales, usando productos de marca, en pocas palabras, viviendo “el sueño” burgués, lo demás no importa, todo “esta bien”.
En esas mentes están las fortalezas de la burguesía y su ideología. Por eso el candidato majunche poco o nada se interesa en demostrar conocimientos, cultura y dominio de temas propios de un aspirante a estadista, para eso están los asesores, muy bien formados por el imperio y sus mecanismos de intervención, a fin de cuentas los opositores tienen un “piso duro” que manipulan a su antojo y de manera irracional en base a la ideología burguesa adaptado a los que creen ser burgueses y no lo son, los pequeño burgueses pues.
De esa manera vemos casos como: una señora humilde montada en una camioneta de pasajeros, o en el metro, o en cualquier parte que denota que no es burguesa despotricando del “tirano” Chávez por estar “apoyando la sinvergüenzura cuando lanza la misión Vivienda, Hijos de Venezuela o En Amor Mayor…, lo paradójico es que muchos de esos criticones son beneficiados por las grandes misiones, pero en el fondo ven a éstas como un castigo porque prefieren ser estafadas por una caterva de bandidos que especulan en todas partes que reconocer la acción social de un gobierno revolucionario que a pesar de sus fallas avanza colosalmente en el área social.
Siempre hemos dicho que la revolución venezolana está rompiendo con muchos paradigmas; es una verdadera escuela lo que tenemos en el país…escuela que nos lleva a plantearnos interrogantes que quizás otros procesos no lo vivieron. Ciertamente que los medios burgueses exacerban las pasiones, explotan el miedo y le achacan a Chávez todos los males del país, pero se raya en lo absurdo cuando observamos a integrantes de los sectores de clase media, profesionales en su gran mayoría, enfrentados a cualquier iniciativa de crecimiento social que involucre el concepto de otorgarle más a quien más necesita.
Obviamente que esto no es un fenómeno aislado de la sociedad venezolana, de alguna manera permea hacia un lado y hacia otro, pero esta situación penetra toda la estructura social y política. Es decir, la revolución da para todo, incluso para que los opositores se aglutinen en contra de Chávez, afortunadamente en una minoría cada vez más reducida, pero sin duda, lo que algunos rimbombantes cronistas catalogaron de “la materia gris del país”, para referirse a un número importante de profesionales e intelectuales, está carcomida por esa cultura de la mezquindad capitalista. Es así como observamos a “intelectuales de izquierda”, ahora hablando de las “virtudes” de Capriles…virtudes en lo absoluto, Capriles solo es un instrumento para canalizar un sentimiento sembrado en la sociedad por la cultura de la mezquindad capitalista.
Los opositores se queman el coco tratando de hacer digerible al majunche en la base chavista; ya anteriormente lograron penetrar algunos sectores populares, aunque de manera muy mínima, sin embargo, cuando presentan al candidato éste no da para más sino para su sector disociado que temeroso se aferra a que le “expropiarán” nada, porque más de lo que cargan encima y perciben 15 y último, lo único que se les puede expropiar son las deudas.
La respuesta de la revolución ha intentado penetrar esa barrera infranqueable de la clase media venezolana…cuando fueron estafados por burgueses del área inmobiliaria se les prestó todo el apoyo, la inversión en educación, salud, cultura, etcétera; en comparación a los gobiernos de la IV son abismales. La revolución ha invertido en lo social como jamás nadie lo hizo en siglos en Venezuela, no obstante, el héroe para estos sectores sigue siendo la lumbrera de Capriles, o llámese como se llame, el héroe anti-chavista.
La ideología burguesa penetró en estos sectores sociales de una manera terrible…los ejemplos más palpables se vieron cuando el paro petrolero… más de 18 mil trabajadores de PDVSA fueron despedidos. La cúpula que manipuló y actuó consciente a lo mejor no llega a las 500 personas, y creo que exagero, sin embargo hubo la necesidad de despedir a 18 mil. Aplicando una simple fórmula matemática estaríamos hablando de 17.500 trabajadores que no son esa cúpula corrupta, pero que fueron capaces de llevar a cabo una locura de esa naturaleza como lo fue la intención de arrodillar al país atacando el corazón económico de la patria.
Los jefes del saboteo viven “exiliados” en Miami, pero los pela bola que los apoyaron no pudieron irse del país, por allí andan. Pero lo extraño es que en su gran mayoría siguen odiando la revolución, le achacan a Chávez “su desgracia”, para nada recuerdan a los burócratas golpistas que los llevaron a un abismo, se creen el cuento de “la desobediencia”, y a pesar de sabotear la vida de todo un país creen poseer la razón. Muchos han sido reintegrados a otras labores, se dice que al sector eléctrico, pero sería bueno hacer reflexiones sobre aquellos eventos ¿Cómo es posible que esta gente adore a sus verdugos?
La respuesta no se encuentra en otro lado sino en la ideología burguesa, muy efectiva convirtiendo a gente inteligente, capaz y profesional en una especie de autómata…no he visto a ninguno de esos saboteadores reconociendo sus fallas y pidiéndole perdón al país. Tampoco se trata de humillarlos, eso no sería revolucionario, pero al menos manifestando públicamente su error.
Obviamente que la clase hegemónica impone su “cultura”; la cultura humana es solapada por la cultura dominante, se expone como “el éxito” los valores consumistas. El reconocimiento es fundamentado en el odio y el desprecio por los demás y esto permea a toda la sociedad. Tan fuerte es su influencia que también afecta al pueblo, a sus organizaciones y de alguna manera se irradia la ideología dominante en quienes dicen apoyar la revolución…este es un tema que la revolución debe estudiar a profundidad, sin complejos pequeño burgueses, sin “revolucionarómetros” de quienes se creen dueños de la verdad. Pero sin duda que la ideología socialista y revolucionaria es necesario seguirla abonando en las bases de nuestro pueblo.
Por esa razón estamos de acuerdo con quienes plantean la necesidad de construir una nueva hegemonía, la hegemonía revolucionaria: esto pasa por la cultura, la educación, las costumbres, las visiones conque se interpreta el proceso. La hegemonía revolucionaria es la hegemonía del amor, la hegemonía de la solidaridad y hermandad, la hegemonía de la armonía. Esto no puede estar desparramado, necesita cohesión, necesita orientación y guía…por ello el PSUV debe marchar hacia esa hegemonía, apartar las acciones de la ideología pequeño burguesa que nos subyuga y liberar la mente y el espíritu para conquistar la nueva sociedad.
La batalla del 7 de Octubre es de aquellas que marca un antes y un después; el segundo plan socialista de la nación debe acrisolar los éxitos y fracasos del primero para descartar el error y las fallas, la raíz histórica del proceso debe alcanzar dimensiones de absoluto altruismo… cuando pongamos por encima de todo el gesto humano de amor, hermandad y solidaridad, y condenemos la falsa “felicidad” que genera en las mentes la ideología burguesa, basada en la mezquindad, entonces estaremos encausando la revolución hacia su necesaria irreversibilidad.
Fuente: http://aporrea.org/actualidad/a144828.html

sábado, 9 de junio de 2012


       
Colombia empalada


Rebelión...09/06/2012

El brutal asesinato, tortura y violación de Rosa Elvira Cely, en pleno Parque Nacional de Bogotá, ha causado una justa ola de indignación en todo el país. Al grito de “¡Ni una Rosa más!” miles de bogotanos se reunieron el 3 de Junio en el lugar del macabro crimen a rendir sentido tributo a esta víctima y a protestar vehemente contra la violencia contra la mujer.En este espacio no quiero extenderme demasiado sobre este crimen en particular, que lamentablemente, es uno más entre miles de abusos y feminicidios que ocurren cotidianamente en Colombia. Ni quiero tampoco referirme a las múltiples negligencias que contribuyeron, en algún grado, al desenlace fatal de esta historia (una respuesta inadecuada de la policía a los llamados de auxilio, negligencia en su atención médica, que no se atendieran sus heridas de puñal que fueron las que finalmente le ocasionaron la muerte, etc.). Sobre lo que quiero llamar la atención es sobre la hipocresía de los medios y las élites colombianas que hoy se horrorizan ante el cadáver de Rosa Elvira Cely, pero que sistemáticamente han hecho la vista gorda ante los crímenes del paramilitarismo, que son calco y copia del empalamiento de Rosa Elvira Cely.
La práctica del empalamiento, es decir, la penetración forzosa por el ano o la vagina de la víctima con un palo que le perfora los órganos internos, a veces saliendo por la boca, no es un acto sádico novedoso. Es una práctica que, de hecho, se ha aplicado en Colombia desde los inicios de la violencia conservadora a mediados de los ‘40, en innumerables veredas y zonas rurales, donde las cuadrillas de chulavitas, pájaros o paramilitares (como se les ha llamado en diferentes épocas y regiones a los ejércitos privados al servicio de terratenientes y caciques políticos del establecimiento) se han desplazado aterrorizando a la población, utilizando a la violencia sexual como una forma de amedrentamiento y control. El empalamiento, así como otras formas de agresión sádica hacia la mujer (cercenar los senos, extraer el feto del vientre de las embarazadas, por ejemplo), demuestran la notable continuidad entre la violencia “chulavita” de los ‘40 y la violencia “paraca” de los ‘90 hasta ahora. La agresión hacia la mujer, y hacia las niñas, es vista en la lógica paramilitar como una manera de humillar y proyectar el control total, patriarcal-machista-violento, sobre comunidades que consideran hostiles a su proyecto de “Estado comunitario” o aliadas de la “subversión”. En palabras de la investigadora Donny Meertens, la violencia sexual “no es tolerada como un acto de perversión individual, sino que ha sido permitida como una práctica sistemática de guerra, aplicable solamente a comunidades específicas”[1].Volviendo al empalamiento, abundan los casos de mujeres que, por haber sido señaladas de ser amantes de un guerrillero, se les violó, asesinó y, en muchos casos, empaló. El empalamiento, por citar un ejemplo, fue utilizado en la masacre del Salado, en los Montes de María, en el 2000: al menos una víctima, Neivis Arrieta, de 18 años, fue empalada al ser acusada de amante de un guerrillero de las FARC-EP[2]. Según Olga Amparo Sánchez, de la Casa de la Mujer, en Tumaco hoy en día se está utilizando el empalamiento como una práctica sistemática por parte de paramilitares y lo mismo ocurre en muchas otras regiones del país[3]. También los paramilitares han torturado con el empalamiento a homosexuales en sus áreas de control y en sus campañas de “limpieza social”[4].
Los medios colombianos, que hoy se rasgan los vestidos con el horror del empalamiento de Cely, jamás se escandalizaron demasiado cuando estas prácticas eran llevadas a efecto por los paramilitares en “zonas rojas”, frecuentemente de la mano de la fuerza pública. Los medios, que estaban al tanto de todo cuanto ha ocurrido en las zonas rurales de Colombia desde los inicios de la ofensiva paramilitar de los ‘80, jamás informaron con lujo de detalle, como sí hicieron con el caso de Cely, de las atrocidades cometidas por el binomio paramilitarismo-ejército[5]. Curiosamente, nos hemos tenido que enterar del real calibre de esta barbarie a través de los informes de organizaciones de Derechos Humanos o mediante páginas especializadas en el conflicto, como Verdad Abierta, o a través del trabajo de periodistas extranjeros, como el ahora célebre Roméo Langlois. Los periodistas colombianos, salvo muy honrosas excepciones -Hollman Morris a la cabeza de ellos-, han optado por no investigar sobre estos temas, sea por mediocridad, pereza, por miedo, autocensura, lambonería o complicidad. Y digo complicidad, porque los grupos económicos que manejan los medios en Colombia tienen plena identidad de intereses con los sectores económicos colombianos que han financiado, armado y estimulado al paramilitarismo (extractivos, mafiosos, ganaderos, terratenientes, multinacionales, etc.). Todos al final son la misma rosca. Los medios masivos colombianos, a lo más, lamentaron los “excesos” del paramilitarismo, siempre excusándolo al decir que era una respuesta “exagerada” a la “amenaza guerrillera” –poniendo, de esta manera, la historia colombiana de cabeza y distorsionando los eventos[6]. En casos de excepcional honestidad, hasta han llegado a aplaudir abiertamente al paramilitarismo[7]. Los crímenes paramilitares han sido silenciados, trivializados, mistificados, ocultados, ignorados, excusados, cuando no aplaudidos, en los medios, los que han ayudado, de esta manera, a hacer más espesa la “noche y la niebla” al amparo de la cual actúa el paramilitarismo[8].
De Javier Velasco, el único detenido hasta el momento en relación al asesinato, se ha dicho apenas que era un “delincuente común”[9]. Pero la práctica del empalamiento no es una forma cualquiera de sadismo, sino que está estrictamente asociada a la figura del paramilitarismo en Colombia. Es una tortura normada, pautada, ritualizada y aprendida. No me cabe ninguna duda que el asesino de Rosa Elvira Cely alguna relación ha tenido con el paramilitarismo y con las bandas de “limpieza social”, los ejércitos privados que la derecha tiene a su disposición para destruir tejido social, imponer su control absoluto, imponer su visión retrógrada y conservadora del mundo[10] y para hacer el trabajo sucio que no siempre puede hacer el ejército abiertamente. Y no me cabe ninguna duda que este muy posible vínculo no será investigado, ni estudiado, porque jamás los medios colombianos ni los grupos de interés detrás de ellos, les ha interesado generar verdadero rechazo al paramilitarismo en la opinión pública[11]. Les basta con tomar un tibio distanciamiento público, condenar sus “excesos”, la muerte de “inocentes” (daños colaterales), mientras reproducen el discurso del “mal necesario”.
La bestialidad de este crimen merece la justa indignación de toda persona que tenga un poco de corazón: Todos somos Rosa Elvira Cely, todos debemos repudiar enérgicamente este crimen. Pero los medios y las élites que los controlan ponen el grito en el cielo no ante el crimen en sí, sino ante el hecho de que el empalamiento se da por fuera del espacio en el cual es “natural” que se diera: el marco del conflicto armado. Ponen el grito de espanto porque la víctima no era ni un “marica” víctima de la limpieza social, ni una “zorra malparida” que se acostaba con un guerrillero. Porque el empalamiento ocurrió en el Parque Nacional y no en una “zona roja”, en un municipio apartado en medio de la nada o en un barrio paupérrimo. Porque esta bestialidad se realizó, en palabras de Meertens, fuera de la “comunidad específica” a la que normalmente se victimiza de esta manera ante el silencio cómplice de los medios y la mirada indiferente o de aprobación incluso, de las élites que se siguen enriqueciendo con la guerra y su lógica de apropiación de riquezas mediante el despojo violento, el control de comunidades y territorios. Por eso se horrorizaron tanto, pero esas mismas élites son las que siguen creando los “Javier Velascos” que empalan, violan, descuartizan, las que siguen apoyando y formando sus ejércitos mercenarios, las que siguen haciendo de la muerte una de las industrias más prósperas en la lacerada tierra colombiana. Esto no lo olvidemos ni por un minuto.


NOTAS DEL AUTOR:
[1] “Victims and Survivors of War in Colombia –Three Views of Gender Relations” en “Violence in Colombia 1990-2000”, Ed. Charles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez, SR Books, 2001, p.154. La autora se refiere al contexto de la “Violencia” de las décadas de 1940-1950, pero consideramos que esta conclusión es igualmente válida para la campaña paramilitar de la década de los ’80 hasta el presente.
[5] El binomio paramilitarismo-ejército es, según informes de Medicina Legal, responsable del 78% de los crímenes sexuales cometidos en el marco del conflicto armado –de los cuales, el 63% sería responsabilidad directa del ejército. Este elevado número nos habla de una práctica sistemática y recurrente. Ver las memorias del foro “¿Para qué una política criminal sobre violencia sexual en Colombia?” (Noviembre 2011), p.6 .http://www.sismamujer.org/sites/default/files/publicaciones/Memorias%20en%20pdf%20del%20foro%20%C2%BFpara%20qu%C3%A9%20una%20pol%C3%ADtica%20criminal%20sobre%20violencia%20sexual%20en%20Colombia.pdf Aún así, es importante tener en cuenta que estas cifras oficiales son, con toda certeza, una subvaloración de la estadística real, sea por la tendencia a disminuir los abusos de la fuerza pública y exagerar los de la insurgencia (algo común en la mayoría de las estadísticas oficiales), sea por el bajo nivel de la denuncia: según un informe de la Defensoría del Pueblo del 2008, el 81,7% de las personas desplazadas que sufrieron abuso sexual no presentaron ninguna denuncia. Estas cifras son consistentes con un estudio independiente, realizado el 2012 por Oxfam y la Casa de la Mujer en una muestra representativa de mujeres, en la cual el 82% de las que reconoció haber sido víctima de violencia sexual no presentó ninguna forma de denuncia (Ibid). Según otro informe, sobre la violencia sexual en el departamento del Magdalena y en los Montes de María, se llega a la conclusión que “Los militares son de lejos los principales responsables de ese delito, que cometían "en contextos estratégicos" de su conquista territorial y también de manera "oportunista" para conseguir "satisfacción sexual", pues el "desprecio hacia las mujeres" inculcado en sus filas (…) marcó esa conducta.” http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-311782-paramilitares-usaron-violencia-sexual-arma-de-conquista-colombia
[6] En realidad, las guerrillas se forman hacia fines de los ‘40 como respuesta (como grupos de autodefensa) por los desmanes y atropellos de las escuadras conservadoras (antecesores de los modernos paramilitares) en el campo colombiano.
[7] Ver la editorial de El Tiempo del 30 de Julio de 1987.
[8] Como prueba de ello, esta semana hubo una masacre paramilitar de 5 personas en el municipio de Remedios (Antioquia), la cual apenas fue “cubierta” con una escuálida nota de 120 míseras palabras (3 de Junio). Esto no fue una masacre, sino que un “ataque”, perpetrado no por “terroristas” sino que por “desconocidos”. El medio informa de que en la zona operan paramilitares y guerrilleros, dejando un manto de duda sobre la autoría de la masacre, aún cuando todo el mundo sabe que fue un ataque de los paramilitares: la masacre, de hecho, se realizó en un local comunitario, centros sociales que frecuentemente son blancos de la actividad paramilitar que se especializa en atacar toda forma de organización popular. El Espectador no se atreve a denunciar al paramilitarismo, sino que las aciones paramilitares siempre son perpetradas por “desconocidos” –esto no es sino una manera de tejer el manto de “noche y niebla” con la que operan estos ejércitos mercenarios de la derecha política. Contrasta esta nota marcadamente con la cobertura que reciben las acciones insurgentes en este mismo medio. http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-350657-cinco-muertos-y-tres-heridos-ataque-remedios-antioquia
[10] Sicarios y descuartizadores suelen cargar rosarios y llevar siempre una oración a flor de labios
[11] Prueba de ello es la distancia y ambigüedad con la que han asumido los llamados a jornadas nacionales de protesta contra el paramilitarismo (como la del 6 de Marzo del 2008), que contrasta con el entusiasmo que demuestran cada vez que hay algún pronunciamiento contra la insurgencia. 



(*) José Antonio Gutiérrez D. es militante libertario, residente en Irlanda donde participa en los movimientos de solidaridad con América Latina y Colombia, colaborador de la revista CEPA (Colombia) y El Ciudadano (Chile), así como del sitio web internacionalwww.anarkismo.net. Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugués -Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orígenes Libertarios del Primero de Mayo en América Latina" (Quimantú ed. 2010).