miércoles, 27 de abril de 2011

Carta pública a Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela
"Esperamos que su gobierno rectifique ese rumbo nada decoroso para el proceso bolivariano que tanto defendemos, y que con orgullo queremos seguir mostrando"

Rebelión...27/04/2011

Señor presidente:

Este 23 de abril fue detenido en el aeropuerto venezolano de Maiquetía el ciudadano sueco, de origen colombiano, Joaquín Pérez Becerra. El comunicado oficial del gobierno que Usted encabeza, dijo que este periodista, y director de la agencia de noticias ANNCOL, era “requerido por los órganos de justicia de la República de Colombia, a través de INTERPOL, con difusión roja, por la comisión de los delitos de concierto para delinquir, financiamiento del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas.” Por lo cual se dispondría su extradición a Colombia.

Sorprendentemente, dos días después, el 25 de abril, el presidente de Colombia y ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, en declaraciones al diario El Tiempo de Bogotá, expresó: “el sábado llamé al presidente Chávez y le dije que un tipo muy importante para nosotros de las Farc llegaba en un vuelo de Lufthansa esa tarde a Caracas y que si lo podía detener. No titubeó. Lo mandó capturar y nos lo va a entregar.”

Ante esas declaraciones, queda una pregunta obligada: ¿El gobierno de Venezuela hizo un favor ilegal al gobierno de Colombia? Pues queda en evidencia que no existía la orden “roja” de la Interpol contra ese ciudadano. Si ella hubiera existido, Pérez Becerra habría sido detenido en Alemania, país donde embarcó hacia Venezuela, y que tiene uno de los mejores servicios de seguridad del mundo. O hubiera sido requerido por las autoridades de Suecia, donde reside, y ejerce una actividad periodística legal, así no guste al gobierno de Colombia, cuya persecución a periodistas críticos es bien conocida.

Presidente Chávez Frías:

Este lunes 25 de abril su gobierno envió a Pérez Becerra a Colombia. No se le permitió la visita de un abogado, ni la del cónsul de Suecia en Caracas. Así se violaron la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y tratados internacionales.

No es la primera vez que un revolucionario colombiano es deportado o extraditado a su país desde Venezuela. Otros ciudadanos, presuntamente miembros de las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional, ELN, y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, han sido ya entregados manera expeditiva al gobierno colombiano, el cual, según Usted mismo lo repetía hasta hace pocos meses, es uno de los peores violadores a los derechos humanos en el mundo. Lo que es cierto, pues lo confirman centenares de informes de instituciones internacionales, incluida la ONU.

Entonces Usted puede imaginar muy bien qué suerte le puede esperar al ciudadano Pérez Becerra; y lo qué están viviendo los otros ciudadanos entregados por su gobierno a las autoridades colombianas.

Hasta el día de hoy, ningún gobierno europeo, y casi ninguno en el mundo, atendió los pedidos de extradición del gobierno colombiano contra sus opositores políticos, sean tildados como los tilde. ¿Por qué sí el de Venezuela?

Como bien sabe, hoy en día en Colombia y en muchos países, cualquier persona progresista es tildada de terrorista. Además, Usted y el Parlamento venezolano decretaron, en enero del 2008, que las guerrillas colombianas no eran organizaciones terroristas, sino combatientes revolucionarios. Así se les dio estatus político.

Si estas personas hubieran cometido delitos en el territorio venezolano, deberían ser sancionados por las leyes de este país, pero no entregados a unas autoridades que desde siempre han mentido, han manipulado la información, como Usted muchas veces lo ha dicho. Como Usted mismo lo ha sufrido.

Presidente Chávez Frías, esperamos que su gobierno rectifique ese rumbo nada decoroso para el proceso bolivariano que tanto defendemos, y que con orgullo queremos seguir mostrando,

Nos despedimos de Usted muy atentamente,

Primeras firmas:

Gilberto López y Rivas, antropólogo, México.

Hugo Moldiz Mercado, periodista, Bolivia.

Hernando Calvo Ospina, periodista, Colombia/Francia.

Santiago Alba, escritor, España.

Sonia Brito, presidenta Asociación Derechos Humanos de La Paz, Bolivia.

Manuel Salgado Tamayo, catedrático y ex Vicepresidente del Congreso Nacional, Ecuador.

James Petras, sociólogo, Estados Unidos.

Michel Collon, periodista, Belgica.

Carlos Aznarez, periodista, Argentina.

Renán Vega Cantor, catedrático, Colombia.

François Houtart, sociólogo, Bélgica.

Annalisa Melandri, periodista, Italia.

Mariana López de la Vega, filosofa, México.

Paco Calderón, sociólogo, España.

Jorge Beinstein, economista, Francia.

Aníbal Garzón, sociólogo, Bolivia.

Jorge Mendoza, sociólogo, Bolivia.

Miguel-Ángel Aguilar, filósofo, México.

Carlos Figueroa Ibarra, catedrático, México.

Dax Toscano Segovia, periodista, Ecuador.

Juan Carlos Monedero, catedrático, España

Hassan Dalband, catedrático, México.

Xiomara Pérez Díaz, artista, Venezuela.

Héctor Seijas, escritor, Venezuela.

Ender Cepeda, pintor, Venezuela.

Asociación Bolivariana de Asuntos Humanitarios PATRIA ES SOLIDARIDAD, Venezuela.

Movimiento Continental Bolivariano, Ecuador.

Mario Casasús, periodista, México.

Asociación Nacional de Abogados Democráticos, México.

Observatorio Nacional de Prisiones, México.

Agencia Bolivariana de Prensa, Ecuador.

Giorgio Trucchi, periodista, Italia.

Movimiento Guevarista Tierra Y Libertad, Ecuador.

Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, México.

Fundación Diego Lucero, México.

Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos, México.

Red Universitaria de Monitores de Derechos Humanos, México.

Federación de Trabajadores Libres de Pichincha, Ecuador.

Movimiento José Peralta, Ecuador.

Juan Carlos Vallejo, escritor, Colombia/Estados Unidos.

Alejandro Rodríguez, Bolivia.

Álvaro Zuleta, economista, Bolivia.

Raúl Prada, sociólogo, Bolivia.

Oliver Villar, catedrático, Australia.

Guido Piccoli, periodista, Italia.

Xarlo Etchezaharreta, educador, Francia.

Lourdes García-Larqué, sindicalista, Australia

Alejandro Dausá, periodista, Bolivia.

Víctor Vacaflores, economista, Bolivia.

Centro de Derechos Humanos Coordinadora 28 de Mayo, México.

Asociación de Derechos Humanos del Estado de México, México.

Asociación para la Defensa de los Derechos Humanos y Equidad de Género, México.

martes, 26 de abril de 2011

LA SOBERBIA FUE MUY CARACTERÍSTICA EN LA IV REPÚBLICA.¿SE ESTA REEDITANDO EN LA V REPÚBLICA?

Desoyendo todas las peticiones de rectificación de organizaciones y personalidades
El Gobierno venezolano entregó al Estado colombiano al comunicador social Joaquín Pérez

Argenpress / El Tiempo / La Radio del Sur / ABP / Aporrea...26/04/2011


A las 5:48 de la tarde, hora colombiana, aterrizó en Bogotá el avión de la Policía de Colombia que trasladó al comunicador social Joaquín Pérez, ciudadano sueco-colombiano sobreviviente del genocidio de la Unión Patriótica y asilado político en Suecia.

Así lo publicaba el diario El Tiempo, principal portavoz oficioso del Gobierno colombiano en la prensa escrita:

Joaquín Pérez Becerra llegó a Bogotá deportado de Caracas

A su llegada, el 'Embajador' de las Farc negó pertenecer a ese grupo ilegal.

A las 5:48 de la tarde aterrizó el avión de la Policía de Colombia que trajo desde Venezuela al señalado guerrillero Joaquín Pérez Becerra, el embajador de las Farc en Europa, capturado el viernes en el aeropuerto de Maiquetía (Venezuela).

Pérez, directo responsable de la página de Anncol (portal web de las Farc), llegó a la base aérea de Catam en Bogotá con un chaleco antibalas, vestido con jean, camisa roja y chaqueta de color café.

A su llegada, Pérez negó pertenecer a las Farc y señaló que se encontraba en Estocolmo (Suecia) porque es un refugiado político.

También negó que estuviera en Venezuela para reunirse con 'Timochenco', miembro del secretariado de las Farc.

Al ser preguntado sobre su presencia en el país vecino, Pérez se limitó a decir que "soy un comunicador social".

http://www.eltiempo.com/justicia/embajador-de-las-farc-tenia-30-anos-en-la-guerrilla_9219894-4


Leer el libelo completo publicado por "El Tiempo" permite hacerse una idea de hasta qué punto la acusación contra Joaquín Pérez obedece al mismo esquema de montaje judicial que padecen en este momento varios periodistas, activistas por la paz y personas molestas al Estado colombiano, y que se basa exclusivamente en supuestos correos electrónicos supuestamente extraídos de la computadora que supuestamente sobrevivió milagrosamente al bombardeo del campamento de Raúl Reyes y a la que recientemente se ha añadido otra computadora mágica "rescatada" del campamento de Jorge Briceño, también asesinado de un bombazo por el Estado colombiano. Unas "evidencias" que el propio informe pericial de Interpol se encarga de invalidar, reconociendo que miles de archivos fueron manipulados, y entre las que no figura ni un solo correo electrónico, sino archivos de texto e imagen "encontrados" en varios dispositivos de memoria. Los apelativos aplicados a Joaquín Pérez en El Tiempo ("canciller de las FARC en Europa") así como otras acusaciones ("concierto para delinquir", "administración de recursos con fines terroristas", "rebelión") se han usado antes, exactamente siguiendo el mismo patrón, contra personas como Remedios García, William Parra o Liliany Obando, cuyas causas parecen salidas todas de la misma fábrica, y cuyo montaje judicial ha venido acompañado de las correspondientes campañas mediáticas de criminalización.

La noticia era anunciada por el periodista Dick Emanuelsson pocas horas antes de iniciarse la extradición, cuando muchos bolivarianos aún esperaban que el Presidente Chávez anunciara desde la Cadena Nacional que emitía la reunión de su Consejo de Ministros, la rectificación que desde la detención e incomunicación del periodista sueco en las instalaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), numerosas voces se habían alzado para reclamar. En ese momento el presidente Chávez y sus ministros todavía tenían en sus manos la decisión que podría implicar la muerte de Joaquín Pérez en las prisiones colombianas, en las que ya se hacinan más de 7.000 presos políticos, sin contar a los 500 prisioneros de guerra (los otros "secuestrados" de los que nunca hablan los medios masivos de propaganda).

Ésta era la nota contextualizada que Dick Emanuelsson anunciaba este lunes, como un jarro de agua fría:

http://www.argenpress.info/2011/04/la-decision-de-chavez-esta-tomada.html

La decisión de Chávez está tomada: deportará a Joaquín Pérez

En conversación directa con su esposa, ella me confirmó que en pocas horas llegará a Caracas un comando de la policía y el ejército colombiano para trasladar a su esposo a Colombia. A través de su ella, Pérez, hace un llamado para que entre todos intensifiquemos la solidaridad para impedir su extradición.

La decisión está rodeada de innumerables irregularidades jurídicas, como por ejemplo, que la decisión del gobierno venezolano se ha basado en la información colombiana, respecto a que Pérez, sería ciudadano colombiano con cédula XXXXX cuando en realidad es nacionalizado sueco desde hace diez años.

Niegan al cónsul sueco visitar al detenido

Las autoridades suecas, representadas por el cónsul en Caracas, Robert Redher, no han podido visitar a su compatriota en los calabozos de la policía venezolana, pese a que han pasado 48 horas de su detención.

Debemos aclarar que la fuerte crítica, no se elaboró solamente contra las autoridades venezolanas, que se han reducido a expedir un comunicado erróneo de datos sobre Pérez. La crítica alcanza también a las autoridades de la Cancillería sueca y su embajada en Bogotá, ya que tienen responsabilidad por los asuntos en Venezuela, mucho más los que afecten a un ciudadano suyo.

A pesar que han pasado 48 horas y el señor Pérez corre el riesgo de ser extraditado a Colombia, la embajada ni siquiera ha enviado, a Caracas, siquiera un funcionario para encargarse del asunto, sino que confía en su cónsul que no tiene el mismo peso diplomático.

Agrego, todavía la embajada y la cancillería en Estocolmo “están investigando” si Pérez es realmente Pérez con pasaporte sueco.

Venezuela no informa a Suecia

Son las palabras de Tommy Strömberg, consejero de la embajada sueca en Bogotá, en un comentario a este reportero. A la pregunta sobre si él y la cancillería han recibido alguna confirmación de las autoridades venezolanas, sobre la extradición de Pérez, respondió negativamente.

Según Strömberg, el cónsul de Suecia en Caracas, Robert Redher, ha intentado cumplir su tarea visitando a Joaquín Pérez, pero las autoridades venezolanas negaron cualquier contacto entre ambos.

En estos momentos, el cónsul Redher, está en una reunión por lo cual ha sido imposible obtener un comentario o confirmación sobre la decisión de Chávez, de entregar a un sueco-colombiano, a la policía y al ejército colombiano, que ya, supuestamente, están en suelo venezolano para proceder al traslado de Joaquín Pérez a Colombia.

¿Fotomontaje del DAS a Pérez?

En un artículo de El Tiempo, propiedad del presidente Santos y su familia, informan que Pérez lleva 30 años en las FARC (en realidad lleva casi 20 en Suecia) y que era el encargado de la organización político-militar, en el continente europeo. Publica una foto de Pérez “recuperada” del computador bombardeado de Raúl Reyes. Pero la foto se ve como todas las fotos que presenta la policía política secreta de la presidencia. Lo que indica que bien puede ser uno de los tantos fotomontajes que ha hecho el DAS.

Hace dos años fue víctima otro periodista colombiano, Fredy Muñoz, quien trabajaba en Colombia para Telesur. Telesur. Lo acusaron por ser “experto en explosivos” en un frente de las FARC. Fue absuelto en la primera instancia pero no confía en la justicia colombiana y huyó el país.

Es un colega de baja estatura, pero su cabeza fue colocada, con técnicas cibernéticas, en el cuerpo de un guerrillero de casi dos metros, de gran contextura física. Muñoz vive hoy también en el exilio, victima como tantos periodistas, de las obras de los ingenieros del DAS y la inteligencia militar.

¿Y el papel periodístico de Telesur?

Llamativamente, Telesur se ha reducido a publicar sobre este caso, solamente el erróneo comunicado del Ministerio de Comunicación y un “read&writing” (lea y copia) de la agencia EFE sobre la llamada que hizo Santos a Chávez antes la captura y después la captura de Joaquín Pérez. Resulta por demás preocupante. ¿Telesur también dará ahora crédito a las campañas demonizadoras que vienen de Colombia?




ANEXOS:

La Radio del Sur (25.04.2011) http://laradiodelsur.com/?p=22037

La detención de Pérez Becerra es inexplicable, señala uno de sus abogados

Hugo Martínez, abogado del director de la agencia ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra, manifestó que la detención de su defendido es inexplicable y no estaría acorde con las normas constitucionales venezolanas.

Pérez Becerra fue detenido el sábado en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, a solicitud de las autoridades colombianas, que lo acusan de ser integrante del frente internacional de las FARC.

En declaraciones para La Radio del Sur, el abogado Martínez también informó que Pérez Becerra se encontraba incomunicado en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). De acuerdo con el artículo 7 de la ley venezolana sobre refugiados, está prohibido la extradición u orden de retorno al país de dónde debió huir.

Por otra parte, Yul Jabour, quien también es parte del equipo de abogados de Pérez Becerra,informó que introdujeron un recurso de hábeas corpus para que fuesen restablecidos los derechos ciudadanos de Pérez Becerra y se garantice su libertad y seguridad plena.

Joaquín Pérez Becerra es ciudadano sueco desde hace de diez años y habría renunciado a su ciudadanía colombiana. En Suecia, Pérez Becerra fue reconocido con el estatus de refugiado político, luega que se viera obligado a salir de Colombia, por su militancia en la Unión Patriótica.

La militancia de la Unión Patriótica fue perseguida y masacrada por grupos paramilitares, con la complicidad de sectores del Estado colombiano.

Este es el documento de Hábeas Corpues entregado por los abogados de Pérez Becerra ante el Juzgado de Control de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas:

Ciudadano

Juez de Control de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas

Su Despacho.-

Nosotros, YUL JABOUR, ISRRAEL SOTILLO y HUGO MARTÍNEZ, Abogados de Profesión e inscritos en el INPREABOGADO números 111.520, 27.449 y 162.276, respectivamente, ante Usted, respetuosamente ocurrimos, a los fines de exponer y solicitar:

Haciendo uso del Derecho Constitucional consagrado en el artículo veintisiete (27) de la Carta Magna de la República Bolivariana de Venezuela, solicitamos con carácter de urgencia se le amparen los Derechos y Garantías de Libertad y Seguridad al ciudadano JOAQUIN PEREZ BECERRA, de nacionalidad sueca y de profesión periodista, siendo Director de la Agencia de Noticias ANNCOL, con sede en la Ciudad de Estocolmo, actualmente detenido e incomunicado de manera arbitraria en la sede de la Dirección Nacional de Investigaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) ubicado en El Helicoide, Avenida Victoria de la Ciudad de Caracas.

HECHOS:

1)- El ciudadano JOAQUIN PEREZ BECERRA, fue detenido en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, cuando ingresaba al país en un vuelo procedente de Alemania, sucediendo este hecho el día sábado veintitrés (23) de abril del año dos mil once (2011), en horas de la mañana; el mencionado Ciudadano fue aprehendido injustamente, de acuerdo a los medios de comunicación impresos, por funcionarios de las autoridades venezolanas, según reza el comunicado oficial del Ministerio de Interior y Justicia de fecha 23 de abril de 2011..

2)- Cumplimos con informarle para que tenga una apreciación clara y justa de los hechos: han transcurrido más de veinticuatro (24) horas sin permitírsele comunicación alguna con sus familiares o con sus abogados de confianza; al extremo que ni siquiera se le ha permito realizar una llamada telefónica, violándose normas de rango constitucional, las cuales se encuentran establecidas en los artículos, 44, numeral 2, y artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; asimismo se la he menoscabado el derecho consagrado en el artículo 125 del Código Orgánico Procesal Penal que favorece a las personas detenidas y que son normas de orden público .

3)- De igual manera, no se ha realizado la respectiva notificación consular, ya que es un Ciudadano de nacionalidad sueca, tal como se prevé en los Tratados Internacionales firmados y ratificados por la República Bolivariana de Venezuela sobre la materia, establecidos en el artículo 44 numeral 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

4)- En el mismo tenor hacemos de su justo conocimiento que han trascurrido más de veinticuatro (24) horas desde su retención, sin que se haya puesto a disposición del Ministerio Público, tal como lo exige el Código Orgánico Procesal Penal.

5)- De los hechos narrados se desprende que ha sido imposible el suministro de alimentos y de artículos de aseo personal, por lo tanto se le está violando derechos humanos fundamentales.

PETITORIO

Por todo lo antes expuesto, solicitamos de Usted, se sirva amparar la libertad y seguridad del ciudadano JOAQUIN PEREZ BECERRA, ya identificado, y ordenar las actuaciones necesarias para el restablecimiento de sus derechos y garantías constitucionales, propias de un Estado democrático y social, de Derecho y Justicia. En Caracas a los veinticuatro días del mes de abril del año 2011.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

Esta solicitud la fundamentamos en los siguientes artículos:

CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA: 2; 27; 44; 49 y otros.

LEY ORGÁNICA DE AMPARO Y GARANTÏAS CONSTITUCIONALES: 2; 38 y 39.

CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL: 64; 74 numeral 4; 77; 125; 277; 455 y 458.

NOTIFICACIÓN

Recibimos notificación: Edificio Cantaclaro, Calle Jesús Faría, Parroquia San Juan, Caracas Venezuela. Tlf. 0212-4819094; 0414-2931554; 0414-437-5984; 0412-2107872.

No habiendo, por ahora, otra urgencia que la libertad del ciudadano JOAQUIN PEREZ BECERRA, le rogamos administre justicia con sabiduría y prontitud.

Abg. YUL JABOUR/ Abg. ISRRAEL SOTILLO/ Abg. HUGO MARTÍNEZ


(AUDIO) Declaraciones de Hugo Martínez, abogado de Joaquín Pérez Becerra

Declaración de Carlos Lozano.- ¡Libertad para Joaquín Pérez Becerra!

http://carloslozanoguillen.blogspot.com/2011/04/declaracion-de-carlos-lozano-libertad.html

Carta abierta de James Petras a Chávez, a propósito de la detención de Joaquín Pérez

http://www.abpnoticias.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=523:carta-abierta-de-james-petras-a-ch%C3%A1vez-a-prop%C3%B3sito-de-la-detenci%C3%B3n-de-joaqu%C3%ADn-p%C3%A9rez

Radio Café Stéreo rechaza vehemente la detención y posible envió hacia Colombia de Joaquín Perez, director de Anncol y miembro de este equipo radial

http://www.radiocafestereo.nu/index.php?option=com_content&view=article&id=1549:comunicado-de-radio-cafe-stereo&catid=81:europe&Itemid=458

Solicitud de la Asociación Bolivariana de Comunicadores al comandante Chávez

http://www.abpnoticias.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=527:solicitud-de-la-asociaci%C3%B3n-bolivariana-de-comunicadores-al-comandante-ch%C3%A1vez

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¿Cómo metieron y cómo se sale Chávez de esta infamia?
De Rodrigo Granda a Joaquin Pérez


Aporrea.org...26/04/2011

Rodrigo Granda vivía legal y pacíficamente en Caracas desde los tiempos de Caldera como portavoz oficioso de las FARC para asuntos de paz y humanitarios. Cuando Bogotá supo que estaba negociando la libertad de Ingrid Betancourt con los franceses, envió un comando que lo secuestró el 13 de diciembre de 2004 y lo trasladó a Colombia donde el gobierno declaró haberlo capturado el 4 de enero en Cúcuta. A los 25 días de encarcelado, su nombre apareció milagrosamente como “buscado” con el famoso “Código Rojo” de Interpol. El 4 de junio de 2007, Granda, que era de las FARC fue excarcelado por la intermediación del presidente francés Nicolás Sarkozy.

El caso Pérez es diferente
Joaquín Pérez, director de la Agencia ANNCOL no pertenece a las FARC y ni falta que le hace. Abandonó Colombia hace un cuarto de siglo, huyendo de la matanza de más de 4 mil militantes de la Unión Patriótica UP, amplio y exitoso movimiento de izquierda que buscaba una salida políticas a la guerra social colombiana, y por el cual Joaquín era concejal en Corinto, Valle del Cauca, a principios de los 90. Después del asesinato de su esposa, pidió y le fue concedido asilo político en Suecia, donde fundó una familia, se dedicó al periodismo y a propiciar una salida pacífica para su Patria. Nunca volvió a Colombia donde está condenado a muerte.

¿Qué es ANNCOL?
La Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL) fue fundada en 1996 por periodistas latinoamericanos y europeos. Mantiene un sitio de Internet desde 1998. Sus metas son «... informar sobre Colombia... ser un vocero de los sectores sin voz en Colombia sobre acciones de movimientos populares, sindicatos y comunidades avanzadas de los países latinoamericanos.... que combaten el neoliberalismo y la explotación de las personas».

¿Por qué entonces su director es acusado de terrorista por el Gobierno colombiano? Muy fácil: el gobierno colombiano tiene absoluto monopolio de los medios dentro de sus fronteras pero ANNCOL, desde Suecia, es el cuarto sitio web más leído en Colombia, con 800.000 visitas diarias y un considerable impacto informativo a nivel internacional. ANNCOL es el medio más importante de los últimos años en Colombia. Entre sus denuncias aparece la utilización de bases militares para la agresión a otros países, la masacre de civiles en la tragedia de los falsos positivos y la corrupción y nepotismo en el gobierno colombiano.

El "crimen" de ANNCOL
Son legendarias las acusaciones de Bogotá contra ANNCOL por publicar comunicados de las FARC, criticar las políticas neoliberales, presentar una visión realista del paramilitarismo y mantener una férrea oposición a Uribe. A pesar de las reiteradas investigaciones que han demostrado la ausencia de pruebas y elementos formales para acusar a ANNCOL de alguna conexión con las FARC, y a pesar de que periodistas europeos han verificado que las FARC tienen órganos de comunicación propios abiertamente identificados con ellas, los ataques continuaron.

La medida de la efectividad de ANNCOL la dio el canciller colombiano, Jaime Bermúdez cuando informó de la decisión de su Gobierno de poner en marcha una estrategia internacional para hacerle frente a la “diplomacia” exterior de las FARC. Para los periodistas de ANNCOL esto era una amenaza directa, viniendo del mismo Bermúdez que en Marzo 2008 pretendió justificar el bombardeo de territorio ecuatoriano por las Fuerzas Militares de Colombia en la "Operación Fénix" en la que murió el guerrillero "Raúl Reyes".

Periodismo
Para los periodistas de ANNCOL la campaña gubernamental contra ellos se debe a su tarea de disenso y denuncia de “las numerosas arbitrariedades cometidas (por el gobierno (de Uribe) en contra del pueblo colombiano” (…) “No pudiendo desmentir lo anterior, apela a la mentira, la maña, la injuria, el engaño, los sabotajes y a los montajes”. Estaban acostumbrados. Pero cuando el mismo Presidente Uribe declaró: “Y a esos criminales y a ese psiquiatra y a otros bandidos, que son colombianos profesionales que viven por allá en Suecia y en otros países, a todos, a todos tenemos que acabarlos”, los trabajadores de ANNCOL pidieron la protección del gobierno sueco. No era paranoia ni aspaviento: el esbirro que los espiaba desde la embajada, Ernesto Yamhure era ex asesor del genocida paramilitar Carlos Castaño, y nadie ignora que por cada palabra dicha por Álvaro Uribe en su carrera política hay un cadáver con la boca llena de sagrada tierra colombiana.

Entra Chávez
Incluyendo los asuntos de Estado, un revolucionario puede equivocarse en todo, menos con las personas. Joaquín Pérez es refugiado político con 25 años fuera de Colombia y larga trayectoria periodística. Y Chávez, tantas veces acusado de complicidad con las FARC, sabe lo que valen los “Códigos Rojos” de Interpol; y que los abrazos de unidad latinoamericana no incluyen besos a Santander ni pisotear las fosas comunes de miles y miles de campesinos, obreros, militantes de izquierda, sindicalistas, indígenas, defensores de Derechos Humanos y progresistas de Colombia.

La Patria Grande no se construye avalando mentiras. Nada, nada, absolutamente nada, vale el precio de esta entrega que, peor que un crimen o una infamia, es una torpeza y una falta que nunca debimos cometer.


(*) Eduardo Rothe es periodista y analista venezolano, popular por sus apariciones como "Profesor Lupa" en VTV. Es asesor del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (MINCI) y miembro del canal multiestatal TeleSUR.

Fuente: http://www.aporrea.org/ddhh/a122049.html

lunes, 25 de abril de 2011

Sus guerras humanitarias, o como tropezar 20 años en la misma piedra


CEPRID...25/04/2011

Escribo estas notas con una mezcla de desazón, incredulidad y rabia. En relación a la Guerra en y contra la Jamahiríya (Libia), lo único razonable y sensato acontecido en el plano internacional ha sido la reunión del viernes 25 de marzo en Addis Abeba, convocada por la Organización de Estados Africanos, en la que representantes del gobierno libio y oposición se han sentado para abordar posibles salidas al conflicto que vive el país e intentar salvar al país del caos; para eso deberían servir la diplomacia y unas relaciones internacionales civilizadas. En cuanto a España, reconocer el comportamiento parlamentario decente del Bloque Nacionalista Gallego y de Izquierda Unida y el esfuerzo de los convocantes de las concentraciones de Canarias, Rota, Madrid, Galicia y de otros lugares convocadas durante la última semana de marzo. En lo referido a la proliferación de declaraciones leídas u oídas, pocas han sido las sensatas y decentes, entre otras, a mi juicio, las de Santiago Alba Rico, Willi Toledo, Juan Margallo, Carlos Fabretti, Isaac Rosa, Albert Escusa, Ángeles Maestro y la de los cristianos pacifistas de Justícia i Pau.

Desde la invasión de Panamá por parte de los marines de Estados Unidos en diciembre de 1989 y la Primera Guerra del Golfo ordenada por Bush padre en enero del año 1991, no he parado (desde mi participación en colectivos solidarios y redes internacionalistas) de intentar explicar-explicarnos lo que estaba sucediendo y denunciarlo a la luz de un pensamiento mínimamente crítico, materialista, antiimperialista y no euro céntrico. Lo más triste es que en cada ocasión, en demasiadas ocasiones, han sido personas supuestamente pertenecientes al campo solidario y “progresista” las que en cada coyuntura contribuían al ocultamiento y a la ceremonia de la confusión e impedían un análisis racional o directamente se ofrecían como apologetas de la aventura belicista de turno.

Siendo el conflicto palestino-israelí, creado por las potencias europeas, el eje básico y fundamental alrededor del cual se han ido gestando muchas de las guerras y de las intervenciones provocadas en el llamado Oriente Próximo y Medio desde la Segunda Guerra Mundial, no viene mal recordar que esta zona del Mediterráneo Sur-oriental (Magreb y Mashrek) es clave en todas las jugadas geopolíticas del siglo XX y XXI. Es geográfica e históricamente el lugar donde se juntan los “tres Continentes”, Asia, África y Europa; lugar de triple bisagras: Asia-África, Asia-Europa, África-Europa; un codiciado almacén de energías (gas y petróleo) y ruta de paso clave para el comercio internacional (Suez). Además se trata de la cuna de grandes y diversas civilizaciones, culturas y religiones como el judaísmo, cristianismo e islam. En esta extensa región perviven conflictos abiertos desde décadas o siglos: Kurdistán, Irak, Siria, Irán, Armenia, Chipre, Turquía, suníes y chiíes… Y es aquí donde, en un terreno criminalmente “minado” por siglos de colonialismo y neocolonialismo europeo (francés, italiano, británico y alemán) se ha llevado a cabo, por etapas y con la inestimable colaboración y aportación de los sucesivos gobiernos de Washington, la sangrienta transición entre las guerras de la “modernidad” y la actual fase de Guerra Global.

De qué va la cosa

Considero fundamental reflexionar, en coherencia con este concepto de Guerra Global, sobre cómo se han ido perfilando en todas las guerra las más recientes dinámicas de Guerra Psicológica, de Control Informativo y de Propaganda. Interesa recalcar que el punto de partida de todos estos procesos es el derrumbe de la Unión Soviética de 1989 y no, como suelen contarnos los analistas idealistas y los “periodistas”, el 11 de septiembre de 2001.

El proceso de “transición” que voy a sintetizar, ha tenido hasta ahora, 4 etapas, cada una de ellas apoyada en un documento revelador parido por las más altas jerarquías político-militares de Estados Unidos (EE.UU.): Casa Blanca, Departamento de Estado, Pentágono y cumbre de la OTAN. A su vez, cada una de estas etapas ha tenido su propia proyección bélica: la primera, la Guerra del Golfo de 1991 (precedida por las escaramuzas en Panamá y Granada, y seguida por la esperpéntica acción propagandística Restore Hope en Somalia, de resultado nefasto para Bill Clinton); la segunda, la doble Guerra de los Balcanes, librada en varios actos entre 1991 y 1999; la tercera, la Guerra contra Afganistán y la cuarta, la guerra contra Irak, que culminó con la invasión de este país en el año 2003.

Vamos por partes:

1) La Guerra del Golfo. Es célebre, en la primera etapa, el discurso de George Bush Sénior sobre el “Nuevo Orden Mundial”, al cual sigue la directiva “National Security Strategy of the United States”, líneas estratégicas luego desarrolladas en el también celebre “Defense Planning Guidance”, redactado bajo la dirección del “neonazi” Subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz.

En estos documentos se empieza a hablar de Global Security, la cual, obviamente, requiere del liderazgo de Estados Unidos y la eliminación de cualquier frontera y marco geográfico para la OTAN. También se aclara que las potencias tendrán que dejar a un lado el clásico principio westfaliano (1648) de la “No Injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos”. Se deberá de ejercer el derecho-deber de “injerencia humanitaria” y en este sentido, se interpreta la Guerra del Golfo como el crisol de un nuevo orden mundial. El papel de la ONU queda reducido a dar su bendición.

Esta guerra tuvo también otros aspectos notables o “novedosos”: se experimentaron nuevas armas, entre ellas las de uranio empobrecido, fue la primera guerra espectacular y se caracterizó por su elevado grado de desproporción y asimetría total de las fuerzas enfrentadas.

2) Las Guerras Balcánicas. Por primera vez se asoma en el escenario balcánico una potencia occidental pero no europea. Se trató de la versión “Humanitaria” de la Guerra Global. Es una guerra totalmente aérea, sólo se utilizaron aviones y misiles, su objetivo no era la conquista territorial, aunque en el centro este de Kosovo se construyera Camp Bonsteel, la mayor base militar norteamericana tras Vietnam. Aquí se hicieron efectivas las palabras de Z. Brzezinski, según la cuales resulta clave que “el sistema de seguridad europeo coincida plenamente con el norteamericano”. Europa tiene que ser la cabeza de puente americana en el continente euroasiático. Se introduce explícitamente la crucialidad de los llamados “corredores”, las pipe-lines para el petróleo y el gas que, desde oriente hacia occidente, unen las regiones circundantes del mar Caspio y el Cáucaso con el Mediterráneo, los Balcanes y Europa meridional. Tanto los países europeos como Estados Unidos consideran a estos corredores de vital importancia.

En esta guerra Global Humanitaria (parece el nombre de una ONG), la OTAN se eleva a sujeto central y consigue que sea, poco a poco, habilitada para actuar como “brazo armado” de la ONU, al mismo tiempo que sustituye y margina a ésta. Al final, en febrero de 1999, la OTAN, con el inefable Javier Solana a la cabeza, decidirá el ataque contra la Federación Yugoslava sin la autorización del Consejo de Seguridad, en abierta violación de la Carta de las Naciones Unidas.

La metamorfosis estratégica de la OTAN y la superación definitiva de los principios de Westfalia quedan sancionadas. Es el fin de una posible Unión Europea soberana e independiente en el tablero internacional.

Con todo, hubo en Madrid y en Barcelona unos autodenominados revolucionarios que veían en este proceso de des-territorialización y sucesiva re-territorialización imperialista, una radiante y triunfal ejemplificación del derecho a la “autodeterminación de los pueblos”. (Sic)

3) La Guerra en Afganistán. En este escenario se desata una guerra sin límites espaciales ni temporales contra las llamadas “redes del terrorismo global” y los “Estados canallas” (rogues states) que se puedan, de algún modo, considerar vinculados al terrorismo. El Departamento de Defensa, que lo tenía preparado con anterioridad, difunde el 30 de septiembre de 2001 el “Quadrennial Defense Rewiew Report”, inspirado también por el incansable Paul Wolfowitz. En este documento se mantiene que:

Los Estados Unidos son los únicos en condiciones de “proyectar potencia” a escala mundial, tienen tareas globales y deben no sólo defender sino también “promover” sus intereses vitales.

Los Estados Unidos tienen que poner a punto una “Total Force” militar que explote al máximo las “ventajas asimétricas” de las que gozan en términos nucleares, de inteligencia y de control informático planetario.

La respuesta al llamado terrorismo global incluye el uso de armamento nuclear para impedir a los grupos terroristas el uso de armas nucleares, bacteriológicas, o químicas.

Los Estados Unidos deben aumentar el número y reforzar las bases militares en las áreas donde se “pueden afirmar potencias hostiles”, es decir: Balcanes, Oriente Medio, golfo de Bengala; Mar de Japón y Corea y en general, a lo largo del East Asian Littoral.

Garantizar el acceso y el uso en su beneficio de los recursos estratégicos de la zona del Mar Caspio y de Oriente Medio y alcanzar el control militar de estas áreas. Si es necesario hay “derecho” a cambiar el régimen político de un estado adversario y a ocupar provisionalmente un territorio extranjero hasta conseguir los objetivos estratégicos de EE.UU.

No hay que olvidar los epígonos españoles de esta escuela de pensamiento, como el peligroso Ignacio Cosidó (antiguo asesor parlamentario para los temas de Defensa y Asuntos Exteriores y actualmente portavoz del Partido Popular en la Comisión de Interior y vocal en la de Defensa), que en esos años llenaba las páginas de la Revista Española de Defensa con su frenesí fascistoide.

Mientras tanto nos entretenían con el debate sobre la imposición del burka.

4) La Guerra contra Irak. En esta etapa llegamos ya a la Guerra Preventiva. Esta Guerra ilustra y compendia todo lo teorizado y perpetrado hasta entonces. El documento de la Casa Blanca de septiembre de 2002, que acompaña esta guerra, una vez más nos “ilumina” sobre unas perspectivas bélicas realmente subversivas y quebrantadoras no sólo de la Carta de Naciones Unidas sino también de todo el Derecho Internacional general y de guerra, que se ha ido consolidando en el tiempo desde de la Edad Media.

A los caracteres ya descritos se añaden:

a) La noción de Guerra Preventiva como derecho unilateral a intervenir contra cualquier enemigo “potencial”;

b) La presión-chantaje que EE.UU. pueda ejercer sobre la Comunidad Internacional para inducirla a aceptar sus propuestas (…y si no lo hacemos nosotros);

c) La superación del tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, y la imposición de la nueva doctrina de la “Contra Proliferación”, es decir del “derecho a la intervención militar para desarmar a los potenciales enemigos nucleares”.

A este delirio belicista se le paró provisionalmente los pies en 2003 con inmensas manifestaciones en todo el mundo. Por fin el emperador logró verse desnudo y la reacción social se trasformó en política y electoral y barrió a Bush y a sus bufones españoles y europeos. Los países de la Unión Europea que hasta entonces habían actuado en estas guerras más bien como satélites, se estaban volviendo cada vez más reticentes, (desde el punto de vista de EE.UU.: “petulantes”). Estos países fueron oponiendo tanta mayor resistencia a seguir las aventuras de los primos norteamericanos, a medida que la “solución” bélica desencadenada amenazaba su propia estabilidad y sus intereses, cuanto mayor fuese la deslegitimación que imponía la lucha popular contra la barbarie de la guerra y contra el cierre de espacios democráticos que esta comporta. La guerra, no lo olvidemos, entre otros efectos, es el peor enemigo de la democracia, obliga a una contracción del comercio internacional e interrumpe muchos negocios y, aunque en un principio puede utilizarse para desviar o minimizar las contradicciones internas, a largo plazo causa oposición interna. Además, y con esto llegamos a tocar otro de los temas clave para entender el peligroso panorama internacional que nos rodea, la guerra favorece los negocios de algunos capitalistas, pero daña los negocios de otros, baste con pensar en el sector turístico y en las líneas aéreas.

Sin embargo, en pocos meses se evaporaron las esperanzas: no se cerró el lager de Guantanamo; no se juzgó a ningún criminal de guerra, no se desmanteló la OTAN, no se corrigieron los terribles abusos del Estado hebreo contra el pueblo palestino que fue de nuevo masacrado impunemente con la vomitiva operación “Plomo Fundido” de Diciembre 2008-Enero 2009. Mientras tanto, cada semana aviones de Estados Unidos, de Gran Bretaña, de Alemania, de Italia, en definitiva de la OTAN, siguen lanzando toneladas de bombas en los páramos de Afganistán y sobre las aldeas pastunes del valle de Swat, ya en Pakistán. Vemos como ni se ha reconstruido ni pacificado el país que ahora se dedica aún más al tráfico del opio, y en el intento de eliminar talibanes se siguen matando civiles. Y las mujeres encerradas en casa y con el burka. Sabemos lo que pasó y pasa allí, sabemos lo que pasa en Irak…

Los muertos civiles se cuentan por cientos de miles; nos odian, les afirmamos en su odio hacia este vergonzoso Occidente; mantenemos a estafadores y mafiosos en el gobierno de sus países con elecciones-farsa (son nuestros hijos de puta); nos matan a alguno de nuestros jóvenes que sirven allí como militares y los hipócritas lloran. Obama y Zapatero han resultado ser bastante peores que un bluf.

Libia nos avisa que nos esperan nuevas entregas del negocio del miedo y de las geoestrategias empapadas del olor a combustible que desprenden Eurasia y el Norte de África. ¿O existe todavía alguien que no conoce ningún ejemplo de país árabe desarrollado al que destruyeron para apoderarse de su petróleo?

En busca de la legitimación perdida

La regresión que tenemos enfrente es una regresión global de nuestra formación social. La lógica de guerra ha vuelto a prevalecer sobre la lógica, sino de “paz”, al menos de parcial sometimiento a procedimientos multilaterales en los que parecían inspirarse las superestructuras jurídicas y las Instituciones Internacionales salidas de la Segunda Guerra y de la contención de fuerzas derivada de la denominada Guerra Fría. Sin embargo, es evidente que viendo el comportamiento de estos días de Gran Bretaña, Francia y España, no sólo el Estado gran potencia militar cuya hegemonía está en crisis se cree Legibus Solutus, sino también sus satélites europeos, rememorando su pasada grandeur, se arrogan esa potestad para sí mismos. Y este hecho, en el marco de una pertinaz crisis general del Capitalismo existente, podría causar la apertura de un ciclo de nuevas Guerras Mundiales que ni el Derecho, ni las Instituciones Internacionales, ni las “opiniones públicas”, tal como están estructuradas hoy en día, podrán frenar y ni limitar en sus efectos destructivos.

Como recomendó muchas veces Noam Chomsky, lo saludable sería juzgar la guerra que esté en curso por los hechos y no por las palabras, puesto que las palabras, y más en el transcurrir de agresión armada, sirven para encubrir y confundir más que para aclarar y desvelar. Tanto en las guerras anteriormente citadas como en esta última contra Libia, se nos dice tanto por parte de los encargados para la guerra psicosocial, como por parte de los analistas y periodistas políticamente correctos, que estas guerras son “distintas”, argumentando su carácter noble, de alguna manera “desinteresado”. Se trataría una vez más de una guerra “justa” para defender algo tan positivo e inalienable como son los Derechos Humanos, la Población Civil o la Justicia “infinita”.

Ya se sabe. En otros tiempos el ministerio encargado de estos asuntos se llamaba “de la Guerra”. Como el uso estratégico del lenguaje y de la intoxicación desde Göbbels ha experimentado notables y acelerados avances, “los medios de intoxicación de masas” tienen un poderío envidiable con lo que ya llevan años contándonos que machacar un país y a su indefensa población desde el aire, desguazar un Estado no obediente, o devolver una sociedad “a la edad de la piedra” - tal y como nos anunciaba con entusiasmo algún general estadunidense- tenemos que llamarlo “Libertad Duradera”, “Devolver la Esperanza” o cosas así. Ahora para las masacres y las invasiones se prefieren términos de positiva resonancia como “defensa”, “seguridad”, “imposición de paz” “iniciativa preventiva”, “democratización de la región”. ¿Cómo os suena Odyssey Dawn?

Se despilfarran ingentes cantidades de recursos y dinero en protegerse de peligros tan hipotéticos y agigantados como las invasiones más o menos bárbaras a costa de dejar al descubierto necesidades tan reales como comer, educarse, tener una casa o poder ir al médico. Es esa “racionalidad”, tan demente como la que propone como solución a la violencia en las aulas que los profesores vayan armados. Y sin embargo, el Terrorismo funciona, no fracasa. Y además, no es el arma de los débiles: es sobre todo un arma de los fuertes, pero como ellos controlan los sistemas doctrinarios e ideológicos, su terror no cuenta como terror. Sus guerras, esta guerra, son episodios de terrorismo de masas donde sobre todo mueren civiles y la población se toma como rehén. Se avisa “al pueblo libio”, a los “rebeldes” que o participan en la ofensiva terrestre contra los gadafistas o serán bombardeados.

Por cierto, para hacer la guerra, aparte de otros ingredientes, hacen falta armas. ¿Quién ha estado por años traficando con armas con Gadafi? ¿Quién está, ahora, armando a “los rebeldes”? ¿Quién está “trufando” el país de Fuerzas Especiales? ¿Quién está trabajando para la guerra civil en Libia? ¿O alguien puede creerse el cuento de unas pacíficas masas populares que, en pocos días, se levantan espontáneamente en armas contra “un tirano armado hasta los dientes” y en una semana ocupan, ¡o casualidad! las zona de importancia estratégico-petrolífera de Cirenaica?

La brutalidad necesita nuevas fronteras de legitimación. De allí esa sublime creación ideológica llamada “Intervención Humanitaria”, es decir la defensa de los intereses de siempre de la mano de procedimientos aparentemente más nobles y benignos y, ciertamente, por lo que parece, a veces más eficaz. Y los tontos cacareando: ¡a que no lo hacen con China!.. Tranquilos, si es por ellos, todo llegará.

Cuando el dedo indica la luna, el tonto mira al dedo.

Reflexionemos, entonces, un minuto, sobre todo reflexionen los que siguen dudando permanentemente de que las fuerzas especiales del imperio puedan transformarse en “Ángeles del Bien”: desde hace décadas estamos sumergidos en una continua campaña psico-social para rehabilitar la guerra como instrumento de la política y para legitimarla, en base a su supuesta eficacia, como instrumento privilegiado del accionar político internacional.

Una vez cortocircuitada la diplomacia por inservible, la clave del mensaje neo populista de la ideología dominante se basa en principios y valores que de entrada son consumibles satisfactoriamente por todos: ¿quién se declararía en contra de la Paz, la Solidaridad, los Derechos Humanos, la Ayuda Humanitaria y de defender a la población? Toda enorme mentira se basa, tiene que basarse para sostenerse, sobre alguna pequeña verdad. Desde hace veinte años los países más poderosos están intentando legitimar sus acciones de agresión externas camuflándolas de “emergencias humanitarias”, o de “guerras justas” en defensa de la democracia. Se trata de una ofensiva ideológica que, queridos idealistas, si recordáramos un poco de historia, vuelve a proponernos el intervencionismo al más puro estilo imperial y neo-colonial: como Misión Civilizadora.

Para quienes lo hubiera olvidado recordaré que se trata de la clásica ideología colonialista reforzada por el mito estadounidense del Destino Manifiesto. Razones humanitarias y de civilización llevaron a los japoneses a invadir Manchuria, a Mussolini a civilizar Abisinia, (“liberar los abisinios de la esclavitud”), y a Hitler a proteger los Sudetes en una nueva “hermandad europea”.

Quienes “decretan las emergencias” e intervienen, por supuesto, son siempre los mismos “buenos”, los que usurpan para ellos el título de Comunidad Internacional. Nunca se pueden permitir invertir los papeles; los “malos”, una vez llevado a cabo el proceso de construcción mediática del enemigo (¡Ay “periodistas”! ¡Ay supuestos compañeros!, ¿¿ porqué os prestáis cada vez a esto??...) y su oportuna satanización, como hemos visto, pueden variar.

A propósito de terroristas

El villano Gadafi, realmente, es el mismo de hace 30 o 40 años, el mismo coronel que nacionalizó el petróleo en 1971 echando a British Petroleum y a Mobiloil, el mismo con el que muchos han hecho negocios, el mismo de quien mucho han cobrado (¿verdad amigos del sindicato ex de clase?, ¿verdad amigos de los partidos de la izquierda del capital, verdad comités de solidaridad ahora “horrorizados”; ¿verdad Sarkozy, verdad Blair, verdad Aznar?). El mismo mandatario que, enfrentado a la OLP, vergonzosamente expulsó a miles de palestinos que vivían y trabajaban en Libia. El mismo coronel al que el 27 de junio de 1980 intentaron asesinar con misiles disparados desde Mirage franceses, destruyendo en pleno vuelo al DC9 de la aerolínea Itavia y que acabó con la vida de 81 viajeros inocentes en lo que se dio en llamar la Masacre de Ustica, nombre de la pequeña isla cercana a la costa siciliana. El mismo que fue bombardeado en Trípoli y que sufrió el asesinato de sus familiares en 1986. Como podemos ver, el encono de los gobiernos franceses y norteamericanos contra Libia viene de fechas muy lejanas.

Trascribo, traducidos, unos textos muy clarificadores: el primero es la portada del diario italiano Il Corriere della Sera del día 6 de enero de 1996. El titular es explicito: Ustica, objetivo Gadafi pero el misil francés alcanzó el DC9. Subtitulo: Cogliandro, ex jefe del contraespionaje, acusado de reticencia y asistencia. Cossiga a la Comisión Masacres del Parlamento. En el texto leemos: Roma. Una operación secreta para liquidar a Gadafi, falsos cazas libios en vuelo contra el avión del coronel, luego una reacción no prevista por parte de los escoltas del mismo Gadafi. Así, con la intervención de americanos y franceses y una auténtica batalla en el cielo del Tirreno se habría consumado la masacre de Ustica: el DC9 Itavia abatido y abatido también un Mig 23, precipitado sobre la Sila (cordillera de Calabria ndt.). Esto está escrito en 15 de las cien fichas compiladas por el ex jefe del contraespionaje del Sismi, general Demetrio Cogliandro, que ahora está acusado “de reticencia y asistencia”. En el Parlamento, la próxima semana, las convocatorias de Cossiga en la Comisión para las Masacres y del mismo Cogliandro frente al Comité de Control para los Servicios”. ¿Qué dijo Francesco Cossiga, antiguo Presidente de la República Italiana recientemente fallecido, 30 años después de ese intento de asesinato contra el dirigente libio? Lo sabemos por una nota de la agencia AGI del 24 de mayo de 2010 que reproduzco:

COSSIGA: Un avión francés lanzó un misil por error…

(AGI) - "El avión francés se había situado debajo del Dc9, intentando no ser interceptado por el radar del avión libio que estaba trasportando a Gadafi. En un momento dado, dispara un misil por error, pretendiendo alcanzar el avión del presidente libio." Lo ha declarado el presidente emérito de la Republica, Francesco Cossiga, en la película documental de investigación titulada "Sopra e sotto il tavolo - Cosa accadde quella notte nel cielo di Ustica", rodada por los periodistas Giampiero Marrazzo e Gianluca Cerasola sobre la tragedia del Dc9 de Itavia que se hundió en el mar de Ustica el 27 de junio de 1980 y publicado por el editor Tullio Pironti.

"Yo llamé al almirante Fulvio Martini, director del Sismi (Servicios de Inteligencias Militares. NdT) - continua el senador vitalicio – que me dijo que no había más pruebas que las del espionaje (intelligence) que escarba en los bistrot". Refiriéndose luego a los autores del film, que se estrenará el próximo 10 de junio en un cofre con un libro con el prefacio del senador vitalicio Giulio Andreotti, Cossiga les ha advertido diciéndoles: "Os desaconsejo vivamente ir a Francia. Si continuáis esta investigación os podría suceder algo: una intoxicación alimentaria, el reventón de un neumático o un choque con un camión". En cualquier caso, según Cossiga, "podrá haber un gobierno de derecha, de centro-derecha, de izquierda o de extrema izquierda, pero los franceses no lo dirán (admitirán NdT) nunca; a lo mejor hasta cuando alguien que sabe, o que es el autor, esté a punto de morir y no le tenga miedo al juicio del Altísimo, no pudiéndole oponer egalite’, fraternite’ y liberte’".

La reconstrucción de la causa de la matanza y del criminal intento de asesinato de Gadafi que hace Cossiga es muy parecida a la de Rosario Priore, en aquellos años magistrado instructor en el tribunal de Roma, en el reciente libro entrevista: "Intrigo internazionale". Editorial Chiarelettere. Milano 2010. Este magistrado añade algunos detalles. Pero, ¡qué más da! El terrorismo de Estado siempre se olvida, aunque a ello se opongan figuras heroicas e indispensables como Daria Bonfietti, de la Asociación de Parientes de las Víctimas de la Masacre de Ustica en Italia o, aquí en España, la familia Couso.

Insistía N. Chomsky en una asamblea en el Massachusetts Institute of Tecnology (M.I.T.) el 18 de octubre de 2001 a los pocos días de declararse la “Guerra contra el Terror Global”, que la lista de los Estados que se habían unido a esa Coalición era impresionante, “tienen una característica común: están ciertamente entre los principales estados terroristas del mundo. Y están dirigidos por el campeón mundial”. Recomendaba también como bastante correcta la definición de Terrorismo del manual de ejército de EE.UU.: “el uso calculado de la violencia o de la amenaza de violencia para lograr objetivos políticos o religiosos a través de la imposición, de la coerción o la provocación de miedo”.

Si bien se hace cada vez más difícil creerse esta propaganda de guerra y convencerse que las aventuras militares, cada vez más frecuentes, tengan algo que ver con las maravillosas motivaciones aducidas, también queda claro que gran parte de la población se siente impotente o no considera que tenga sentido reaccionar para detener la barbarie en lugares que considera distantes y diferentes del suyo y que sólo conoce por lo que le transmite la televisión. Los medios de comunicación, además, apoyan interesadas líneas de interpretación ridículamente subjetivistas, que favorecen la sustitución del análisis de las causas y de los objetivos reales de una guerra por una diatriba moralista sobre quien “ha pecado más contra la Paz, la Justicia o el Derecho” o quién es el heroico paladín de esos indiscutibles valores.

La sociedad oportunamente manipulada informativa-emotivamente, parece presa de un maniqueísmo barato de Far West, tan necesitada como está de identificarse apresuradamente y de forma emotiva con unas víctimas (las que exhiben) y simplificar disonancias cognitivas e impotencia acumulada. Esta necesidad suscitada, es aprovechada, ¿cómo no? por la agenda y la capacidad mediática y militar de la llamada “Coalición Internacional” y de la Alianza Atlántica. Arrastramos formas de interpretar los acontecimientos y los escenarios bastante infantiles y es esa ingenuidad la que aprovecha, maquinaria propagandista, tal como pasa con la publicidad. Se nos dice (por quienes los violan y los vulneran) que es derecho de los pueblos ser asistidos, que no se puede (a veces…) aguantar dictadores, soportar la imposición de los burkas…, en efecto, y sin embargo nos ocultan que también es derecho de las poblaciones no tener que soportar invasiones, bloqueos, represiones, golpes de estado, empobrecimiento, guerras civiles cebadas desde el exterior, intercambio desigual, deudas externas genocidas etc.

Un imperfecto complot contra Libia

Seguimos escuchando embelesados sus cínicas chorradas. La realidad ya supera a los guionistas de las series filo sionistas dedicadas a simpáticos matones de la televisión.

Y entonces, ¿Qué piensan hacer en Libia? El cenit del petróleo acelera los acontecimientos y, para más Inri, los intereses que están en juego a nivel global en esta fase son la drástica redefinición de los papeles y de relaciones de fuerza. Las rebeliones y los estallidos en el Norte de África y en muchos de los países árabes preludian una nueva recomposición de zonas de influencia, tendencia bien entendida por Francia, antigua potencia colonial, que perdidas casi todas sus referencias africanas en las dos últimas décadas, intenta desesperadamente, a través de su histriónico presidente y co-príncipe de Andorra Nicolás Sarkozy, no desaparecer de forma definitiva del tablero internacional. Y por Gran Bretaña, desde siglos enredada en todos los más sucios Grandes Juegos.

Las primeras débiles manifestaciones juveniles de la Jamahiríya han sido engullidas por fuerzas internas que representan una permanente instancia autonómica de la Cirenaica en oposición a Tripoli, y por la reaparición de unos jefes tribales cansados del pacto con Gadafi y convencidos de poder beneficiarse de una mayor cuota de la renta petrolífera con la llegada de otros patronos desde el extranjero. Cuanto más débil era la oposición interna en el plano de masas, Occidente ha acelerado más los tiempos para precipitarse en su “apoyo”. Operaciones encubiertas a mansalva, y también episodios tan increibles y desconcertantes como el reconocimiento de la Eurocamara el día 10 de marzo como “unico gobierno legitimo” de una “oposición libia” de la cual ningún parlamentario sabía absolutamente nada, ni quienes son, ni que programa o intenciones tienen. Sobre esos recién ungidos nuevos heroes están apareciendo ya las primeras inquietantes filtraciones.

Los supuestos aliados, de partida, están muy divididos: Italia, que fue el principal país colonialista (hasta la ocupación de los angloamericanos a partir de 1943), no tenía ninguna gana de tomar postura contra el actual Gobierno libio con el que desde hace décadas importantes sectores económicos mantienen intereses en común. EE.UU., esta vez se mueve con cautela, quiere que den la cara otros para no crearse problemas internos o “meter la gamba” y, todavía, no ha explicitado si en Libia están en juego sus fatídicos “intereses vitales”. Pero, claro, ellos han montado el corpus teórico-práctico de todo esto y… a nadie le amarga un dulce; Turquía (que intenta desesperadamente ofrecerse como mediadora) y Alemania se oponen por principio. Con tantas contradicciones e intereses cruzados, las maratonianas sesiones de la Alianza Atlántica en Bruselas han conseguido evitar una ruptura total sólo gracias al invento patético del Doble Mando, político (asumido por una no mejor definida Coalición) y militar (la OTAN). El Vaticano, al que nunca le gustó la intervención, protesta indignado el 31 de marzo por las primeras masacres contra civiles perpetradas por los bombardeos de la OTAN. Rusia sigue denunciando que la Coalición no respeta lo pactado en Naciones Unidas y va más allá de la Resolución nº 1973; China, que alerta como los ataques podrían provocar un “desastre humanitario” e India están en contra; Brasil advierte que la intervención militar tendrá el efecto contrario al que se dice desear y que provocará más muertes de ciudadanos libios; América Latina entera ha entendido lo que está en juego y se opone; Argelia está en contra y la Liga Árabe, dividida, presionada e infiltrada, con excepción de Arabia Saudita y Qatar , no tiene mucho interés de “quemarse” en esto (bastante problemas tienen en todos los países) y se cura en salud con la patética advertencia de que no aceptará que nadie se exceda con bombardeos más generalizados e invasión terrestre. La Unión Africana también mantiene el tipo a pesar de los chantajes y las presiones, y pretende en Etiopia recorrer el camino del diálogo y de la diplomacia, que hubiera sido el normal pero que en esta ocasión ni se intentó, ni siquiera a modo de simulacro.

En fin, que cuando más débil es la supuesta Coalición benefactora, cuando más desacreditada políticamente está la jugada, cuando más insoportable e increíble se manifiesta a los ojos de todo el mundo la provocación que significa que quienes vetan sistemáticamente la condena de la política de Israel en los territorios ocupados, o rechazan la Corte Penal Internacional, luego den su voto para investigar a Gadafi por crímenes contra la humanidad y agredan a Libia ( además pidiendo la ayuda para hacerlo a Arabia Saudí que está reprimiendo y masacrando a su población e invade con 120 tanques el Reino de Bahréin…), aquí estamos volviendo otra vez y de forma inconcebible, a prestar créditos a sus relatos. ¿Quién se puede creer que con lo que cuestan estas aventuras, los países OTAN – Coalición se pongan mano a la obra para ayudar a unos “pringaos” de árabes libios? ¡Si son los mismos qué tras haber ocupado “gratuitamente” Haití tras el terremoto, todavía no han reconstruido nada!

Cíclicamente volvemos a conceder credibilidad y buena fe a sus imposturas y mentiras. Cada siete años, decía Naomi Klein, nos obligan a redescubrir su virginidad. Y en esta ocasión, más que por responsabilidad y esfuerzo directo del Pentágono, es gracias a la labor de los restos de unos autodenominado socialdemócratas, que, aunque a primera vista podrían parecer únicamente unos miserables abducidos, en realidad demuestran plena coherencia y lealtad a sus intereses de clase tanto en política interna como internacional. ¿Porqué sino tendría que seguir manteniéndoles la Banca?

¿Cuándo bombardearemos Israel, por no cumplir todavía con la Resolución 242 del año 1967 y la Resolución 338 de 1973, por crímenes contra la humanidad en sus permanentes bombardeos contra la población civil de Gaza, por tener unos líderes violadores y depredadores sexuales, por amparar formal y legalmente la tortura, por exportar el terrorismo a todo el mundo?

La guerra es también una guerra preventiva contra todas las rebeliones del Norte de África y Oriente Medio

Ya se han quebrado los equilibrios políticos en Túnez y Egipto, se tambalean en Yemen y Bahréin, hay sacudidas en Siria, Jordania, Argelia y Marruecos. Cada uno de los países con su realidad concreta y con su especificidad pero con dos reivindicaciones generales en común: mejores condiciones económicas y de vida y rechazo a los regímenes policiales y opresivos.

Si sólo se tratara de exigencias” políticas”, no sería demasiado complicado resolverlo con un poquito de democracia formal, como, con admirables ejemplos, se hizo en Occidente. En Egipto han instalado ya a su Omar Suleiman-Carrero Blanco. El problema estriba cuando se exige una democracia con evidentes contenidos económicos… y este es otro cantar. Los recursos del gas y del petróleo, a parte el pequeño óbolo a las castas locales (un poquito más grande en Libia, por cierto, el país del Magreb que hasta ahora menos problemas económicos y sociales tenía), toman invariablemente el camino de las potencias ex coloniales. De momento los pueblos se están manifestando contra sus sinvergüenzas internos, pero, ¿cuánto tardarán en poner en cuestión la división internacional del trabajo, del valor y del poder? Las cancillerías occidentales han percibido en seguida lo que estaba en juego, pero todavía tenían (y en parte tienen) cierta incertidumbre sobre qué hacer y cómo hacerlo.

Francia y España se han movido espasmódicamente, la administración clave, la de Obama, ha sido la primera en entender que había que salir de la “impasse”. Tenía la oportunidad de establecer otra vez la centralidad de EE.UU., duramente golpeada por los costosos “fracasos” militares de los últimos años y por la crisis financiera y económica. Primero ha amonestado a los poderes locales para que no reprimiesen en demasía y luego ha declarado su apoyo a “las revoluciones para la democracia y la libertad”. ¡Toma ya!

En su lógica, coherente con la de la última reunión de Davos, se trata de “actualizar” la rapiña de esta parte del planeta con una mayor y más fluida erogación del crédito para poder reflotar mercados y beneficios de bancos e instituciones financieras internacionales. En el plano interno de estos países el “plan” es conseguir la simpatía de sectores sociales ya propietarios de algo, aunque sea de un diploma o de un título universitario, facilitándoles créditos para captarles en un nuevo consenso filo occidental e imperialista. En España funcionó…

Sin embargo, para las enormes masas de trabajadores y de desheredados, no hay nada; lo que mantiene una peligrosa incógnita: ¿Unas masas totalmente expoliadas, que acaban de ensayar el inmenso poder que hay en ellas cuando se mueven de forma organizada y con determinación, estarán dispuestas a aceptar en silencio sus míseras condiciones? Es altamente improbable, por eso es mejor limitar al máximo los riesgos y los daños, impedir que las revueltas se trasformen en procesos revolucionarios.

Para eso es necesario tomar la cabeza del movimiento y orientarlo hacia su contrario: no hacia la liberación de las relaciones de explotación imperialistas, sino hacia una nueva y más pesada subordinación. “Preservar el empuje democrático en el área”, dicen H.Clinton, Obama y, si parva licet, Zapatero…preservarlo a su manera, of course. Es indudable, la nueva administración de Washington ha sabido reconstruir ese soft power que había dilapidado Bush con sus neonazis, y ya está en condiciones de volver al mazo habitual del hard power. En su declaración de martes 29 de marzo, el presidente de EE.UU. certifica que la acción militar es “una guerra humanitaria” y que no piensan ser “los policías del mundo ellos solos”. Además, aclara, “es una obligación moral y estratégica”. Otra vez velocidad y tocino al mismo tiempo.

Hasta hoy Estados Unidos tenía que contentarse con un AFRICOM, el mando de tropas para África, en Alemania, a partir de ahora, si todo le saliese bien, tendría un auténtico Afrika Korps allí mismo. Podría instalarse en el Norte de África establemente para controlar de cerca (además del petróleo) el desarrollo de la situación e intervenir de forma inmediata si las tendencias “extremistas” pusieran en riesgo las “nuevas democracias”.

En el plano del control de los recursos petroliferos, es del todo evidente el arrebato francés, inglés y español para procurarse (también en competición entre ellos) posiciones más ventajosas cuando se trate el reparto del botín, y que, una vez empezadas las operaciones militartes, las grandes empresas de los países de la Coalición empujan a la intensificación de la guerra porque saben que una posible supervivencia del gobierno de Gadafi les cerraría las concesiones. El supuesto aliado Italia, hasta ahora parte privilegiada en el disfrute de las riquezas libias, sufre porque sabe que el nuevo reparto se hará, inevitablemente, en su contra.

Pero, en un plan de más amplia perspectiva geopolítica, EE.UU. aspira a un rol mayor en el continente africano, con la finalidad, esencialmente, de bloquear la “invasión china”. Más aún, la intervención busca parar la dinámica de los “países emergentes”, sobre todo los llamados BRIC (Brasil, Rusia, India y China), volcada a crear una gran malla de relaciones industriales, comerciales e financieras tendencialmente independientes de la hegemoniá financiera y económica norte-americana. Como se ha visto los mayores malestares y “peros” frente a la guerra en Libia han sido, no a caso, expresados por estos países, Turquía y Sudafrica. A ellos, en la decadente Europa, sólo se le ha asociado Alemania, es decir el país que con las “economías emergentes” ha estrechado, hasta ahora, gracias a su potente aparato industrial, las relaciones más fructíferas para ambos lados.

Mientras, reducen Libia a escombros, se disputan sus despojos, y se preparan a descargar los nuevos, inevitables costes y “efectos colaterales” negativos de una crisis que se exacerba sobre los pueblos del Tercer Mundo y sobre las clases explotadas y los millones de parados de Occidente. Y justo aquí ha alcanzado el mejor de los resultados con la esterilización, de momento, de la oposición a la intervención armada en Libia, desactivación conducida con el apoyo de sectores enteros de ese movimento pacifista que fue. Claro, muchas de las dificultades del movimiento solidario y del movimiento por la paz, tienen que buscarse también en esta situación compleja de guerra permanente y preventiva de intensidad variable que se va aproximando al “Centro”. En esta situación la opción de paz parece ir cediendo significado político, corriendo el riesgo de diluirse en una opción filosófica contra las “violencias” y los dramas (de los que los países OCDE serían inmunes), cuya única traducción práctica serían las ayudas humanitarias a las víctimas, o al menos a las víctimas que se nos hacen ver, que “promocionan”.

Un estado de guerra permanente, con crisis recurrentes y televisadas es algo muy articulado y complejo que produce diferentes efectos sociales y psicológicos, suscita diferentes reacciones y requiere con urgencia la capacidad de elaborar respuestas e iniciativas, enfrentándose directamente a los nexos economía-guerra, cooperación- dominación, sociabilidad - inmigración, etc. Requiere, en conclusión un movimiento que sea algo más que un movimiento simplemente pacifista o de solidaridad según la tradición de las pasadas décadas.

Vivimos en una sociedad terriblemente desigual y contradictoria, pero es también una sociedad solipsista, de individuos que intentan proteger de forma desesperada su soledad, su desamparo, su incomprensión y su miedo. Evidentemente el fenómeno de Le Pen (hija y padre) en Francia, de Berlusconi y de la Liga Norte en Italia, de los partidos “liberales” xenófobos de Suiza, Austria y Dinamarca, de los fascistas de los países Bálticos y de la Republica Checa, de la derecha de ultraderecha en nuestro país, van más allá de una casualidad o una anécdota. Allí podemos ya vislumbrar amenazadoras pseudo - soluciones para los años venideros: la construcción del extranjero como enemigo y la protección del “territorio”, unifica y expresa la enfermiza reacción “cultural” de los individuos frente a la extensión incontrolada del fracaso capitalista.

Es la autodefensa comunitaria reactiva, que busca una improbable seguridad localista o étnica y/o religioso/cultural para defenderse de amenazas virtuales y salir de la realidad de la impotencia que ha producido la profunda crisis del capitalismo ultra liberal. Empieza entonces la fase de manipulación hacia algún enemigo, porque si una cosa ha quedado clara en estos años es que el enemigo hay que crearlo, “construirlo”. Puede ser externo o interno, o los dos a la vez.

Como dijera Herbert Marcuse, “el desplazamiento de la agresividad social contra el “enemigo” es una de las condiciones de supervivencia del sistema sobrerrepresivo”.

El juego va a hacerse realmente duro, compañeros y compañeras También en nuestras sociedades europeas se ha intensificado la guerra, de momento la económica y de clase: se habla de operaciones especiales de Intervención Económica Exterior; de Rescate Financiero; se ha constituido la Coalición Pacto para el Euro y si no te dejas “ayudar”, amenazan con liquidar los estados díscolos. Prosigue el Asalto a las pensiones, se intensifica el Bombardeo y la destrucción sistemática de los servicios públicos. La Guerra Psicológica es virulenta para endosarnos, por ejemplo, la falacia que el problema de la crisis es el gasto público social o la negociación colectiva y no el funcionamiento, insostenible, del sistema capitalista en sí.

Como advertía la compañera Demetra Topolsky, “Es urgente construir un movimiento anticapitalista, trasnacional e internacionalista, a favor de la solidaridad y de la liberación de los pueblos, con una política articulada de acumulación de fuerzas, con capacidad de interlocución con otros movimientos o fuerzas políticas; un movimiento que sepa reflexionar sobre diferentes situaciones que podrán, además, requerir formas de lucha diferentes. Un movimiento que sepa actuar sobre el entero abanico de contradicciones que plantea la actual formación social en descomposición; un movimiento que alcance entender la necesidad de un planteamiento estratégico, de crear contrapoder, para no caer fácilmente presa de quienes sí tienen estrategias y, además, complejas y despiadadas”. “Crisis capitalista en el Centro del sistema mundial” febrero de 2009, en la revista Internacionalist@s en Red.

Y llegamos así a uno de los problemas cruciales con los que tenemos que medirnos cada día en la acción práctica y en la información: la dificultad, sobre todo en los “días sangrantes” de cada manifestación cotidiana de la crisis, de valorar los acontecimientos y el alcance de su significado político de conjunto y dialéctico, sin dejar que prevalezcan claves de lectura sólo geopolíticas o sólo humanitarias.

Es necesario reconstruir un frente interno con capacidad de recomponer los intereses y las diferentes figuras de clase y hace falta proceder, sin ulteriores retrasos, a la creación de nuevas alianzas internacionales. Lo que significa superar nuestra incapacidad de interactuar de forma solidaria con, por ejemplo, los trabajadores y trabajadoras magrebíes y con las luchas de las masas árabes.

En algunos órdenes de cosas, la llamada izquierda en estos años ha hecho exactamente lo mismo que le reprocha a los islamistas: no analiza la situación más que en términos religiosos. Con la honrosas excepciones de algunos colectivos que trabajan con inmigrantes, de la vieja campaña “Por la Paz en Argelia” de los años ‘90, que con sus pequeñas fuerzas abrió el dispositivo, y de de la actual Campaña Rumbo a Gaza, sigue habiendo una negación a entender el discurso religioso como una “protesta contra la miseria” y la de-culturización. Y hoy podíamos añadir, contra el imperialismo, el colonialismo y el neocolonialismo. Y mediante este rechazo, se aparta de una inmensidad de sectores populares, porque si continuamos negándonos a aprender a comprender, pasaremos el resto de nuestra vida lamentándonos de los sentimientos religiosos de las masas, en vez de juntarnos con ellas en su combate por la paz, la independencia y la justicia social y económica.

A propósito de la religión, es importante añadir que la suerte reservada a la religión musulmana es muy diferente a la reservada, incluso por los movimientos de solidaridad, a la religión cristiana. Nunca he percibido reticencia alguna de la izquierda a solidarizarse con los obispos latinoamericanos partidarios de la teología de la liberación en lucha contra el imperialismo yanqui en los años 70, ni con el catolicismo declarado de la resistencia irlandesa contra el imperialismo británico. Nunca he oído a la izquierda criticar a Martín Luter King por sus referencias al evangelio que fueron una palanca imponente de movilización para la masa de los trabajadores negros americanos, privados de todos los derechos políticos, económicos y sociales en los USA de los años 60. La diferencia de trato, la desconfianza sistemática hacia los musulmanes, todos sospechosos, sin distinción, de querer imponernos la Sharía, no puede explicarse sino por la huella indeleble del colonialismo sobre nuestras conciencias. (Nadine Rosa-Rosso, en su brillante Intervención en el Foro Internacional de Beirut por la Resistencia, el Anti-imperialismo, la solidaridad de los pueblos y las alternativas. 17 de enero de 2009).

Como quien lee habrá entendido, mucho depende entonces del lugar desde el cual se mira y se habla.

Si nos situamos mansamente en el lado de los que representan en este momento el mayor peligro para la paz y el bienestar del planeta, creeremos, auto satisfechos, que vivimos en una sociedad justa y racional, donde agresiones como esta contra Libia son el fruto de una inevitable aplicación de nuestra evidente superioridad moral, democrática y civilizadora. La OTAN y el Pentágono son nuestros principales representantes para extender, por fin, el campo del Mundo Libre.

Por el contrario, si nos ponemos al lado de las inmensas y mayoritarias masas desposeídas del planetas, y estamos convencidos de que soportamos una formación social cada día más injusta, desigual y explotadora y que vivimos en un mundo criminal donde se ha instalado la dictadura de una oligarquía financiera ilegitima y despiadada, que está laminando, con su afán de saqueo, cualquier apariencia de democracia incluso en los países del capitalismo central, estamos llamados a actuar y a luchar coherentemente contra esta barbarie.

Es preciso volver a pensar. Es preciso volver a actuar. Es preciso organizarse.

Nota:

El DC-9 en Ustica fue abatido por aviones franceses, el objetivo era Gadafi que volaba en el mismo área escoltado por dos Mig libios, de los cuales uno fue alcanzado. El ataque partió del portaviones francés Clemenceau que se encontraba al sur de la Isla de Corcega. Todos los testigos del ataque murieron en breves tiempos en circunstancias misteriosas, los que estaban en vuelo y quien siguió la tragedia desde tierra. El capitán de la base de Poggio Ballone murió repentinamente de infarto, el mariscal de la misma base se suicidó, dos pilotos militares Nutarelli y Naldini desaparecieron en el accidente de Ramstein antes de di poder prestar testimonio a los magistrados. Incluso el mariscal que estaba de servicio en la sala radar de Otranto y que vio precipitar el Mig libio sobre la Sila se ahorcó antes de su declaración.

Priore: "Recuerdo cuantas y cuales tesis e hipótesis se han hecho sobre la caída del DC9 Itavia: desde que había cedido su estructura, - desde el primer momento había habido pericias que lo excluyeron, pero se ha mantenido durante años, - hipótesis che conducían a algún fenómeno de rozamiento de aeronaves y que, por esa razón, no veían absolutamente, un evento di carácter bélico. Hemos seguido adelante, hemos adquirido una serie di confirmaciones a esta nuestra hipótesis que tenía su origen desde los inicios de la investigación a opera de técnicos americanos e ingleses de altísima valía. Hemos logrado encontrar una razón al evento, una razón que con toda seguridad si coloca dentro de una conflictual dad fortísima que en esa época había entre Italia y Francia. Gadafi era el objeto de esta conflictual dad. Gadafi y sus recursos en suelo libio. En cierto sentido, hemos intentado conceder el justo valor al conflicto en el Ciad, aquel conflicto que parecía justificado solo por un deseo de tipo imperialistico de Gadafi. Debemos hacer la premisa de que Gadafi en cierto sentido, es una criatura nuestra. Debemos recordar que su golpe de estado fue prácticamente decidido en Italia, en Abano Terme, como siempre se ha dicho. Le hemos seguido siempre, le hemos favorecido, le hemos incluso entregado los tanques que ha utilizado en la primera parada militar tras el éxito de la revolución de septiembre de 1969. En fin, que hemos realizado siempre un seguimiento de las que eran las operaciones de Gadafi.

Este último, en cierto sentido, había desencadenado el conflicto en el Ciad. Francia había reaccionado y no quería que nadie tocara sus posiciones en el continente africano que eran posiciones de gran potencia, tales da poder desafiar incluso las infiltraciones americanas. Lo hemos apoyado siendo también los instructores de sus pilotos para la fuerza aérea libia. Recordemos que el piloto que cayó sobre la Sila con el Mig libio, llevaba puestas botas y otra indumentaria de piloto propia de nuestra aeronáutica militar.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1138