domingo, 28 de noviembre de 2010

El “Dossier” Colombiano: radiografía de un montaje contra el Partido Comunista de Chile

Diario Red Digital...28/11/2010


PRIMERA PARTE

El hecho de que un Estado mafioso y genocida, que practica por definición el terrorismo de Estado y viola los derechos humanos por sistema, como el de Colombia, acuse a alguien de terrorista, es tan coherente como que un policía pretenda cursar una infracción por exceso de velocidad a un piloto que está compitiendo en las 500 millas de Indianápolis.

El hecho de que el Gobierno de Chile, los partidos de derecha y los medios de comunicación que controlan, aparezcan hoy afanados en extraditar a un connacional, para ser juzgado por semejante Estado, por el sólo hecho de mantener relaciones políticas, que nunca ha negado, con una organización alzada en armas, que mantiene un secular conflicto con dicho Estado, revela, de una parte, la enajenación a que puede conducir una mentira sistemática, reciclada una y otra vez por el aparato mediático; y de otra, su grado de subordinación a la estrategia mayor, impulsada por los poderes centrales, que apunta a la desestabilización de los procesos de emancipación que cursan en varios países latinoamericanos, cuya principal coartada, es precisamente, el combate al terrorismo y el narcotráfico.

La debilidad de la prueba y la deficiencia técnica de la solicitud de extradición del gobierno colombiano son tan evidentes, que en la medida en que predomine el estado de derecho, y se imponga el raciocino jurídico sobre las combinaciones y presiones políticas, Manuel Olate Céspedes, diseñador gráfico, 42 años, casado, dos hijas, no puede sino ser puesto en libertad y exonerado de cargos.

De hecho, está preso quién ha trabajado incansablemente por la paz, mientras lo acusan los que han hecho de la violencia el instrumento de su política, y no sólo se aferran a la guerra como a una ubérrima fuente de recursos, sino pretenden extenderla en el nivel regional.

Pero cuando Olate sea liberado ¿quién reparará el daño que le ha causado a él y su familia, una campaña odiosa y falaz, próxima ya a los dos años, que le imputa livianamente “nexos” con una organización terrorista?, ¿qué costo pagarán por ello los complacientes e irresponsables medios de comunicación, que carentes de celo profesional, ética periodística y disposición a investigar, se han prestado como cajas de resonancia de esa campaña?.

Terrorismo y terroristas

El significado en disputa es el concepto de terrorismo, a partir del cual se desprende una deformación conspirativa de la realidad. Así, la versión del Estado colombiano, proyectada acríticamente por El Mercurio y La Tercera, presupone a las FARC como una organización terrorista, y por extensión, a toda persona o grupo que entre en contacto con ella.

Esta concepción tiene un origen histórico muy preciso: la lucha contra el eje del mal, acuñada por el ex Presidente George Bush, en su discurso del Estado de la Unión, el 29 de enero de 2002, para describir a los regímenes que en su opinión, apoyan el terrorismo, y así justificar las invasiones a Afganistán, por entonces ya ocurrida, y la que preparaba contra Iraq. En esa intervención, Bush mencionó a Irán, Iraq, Corea del Norte, Libia, Siria y Cuba.

Después del fracaso del golpe de Estado de Venezuela, el 11 de abril de 2002, los halcones de la guerra de la Casa Blanca incluyeron en el eje del mal al régimen de Hugo Chávez, en Venezuela, y desde 2005, al de Evo Morales, en Bolivia.

La punta de lanza de la contraofensiva norteamericana en la región fue el gobierno de Alvaro Uribe en Colombia, con las FARC y la lucha contra el narcotráfico -simbióticamente asimilados- como elemento justificador.

A esa estrategia obedecen el Plan Colombia y el Plan Patriota, en virtud de los cuales el gobierno norteamericano ha transferido ya unos seis mil millones de dólares al gobierno colombiano -660 millones sólo en 2009-, y ha convertido a sus Fuerzas Armadas en la mayor máquina de guerra de la región, con un pie de fuerza superior a 500 mil efectivos, que consume el 6,5% del PIB, en proporción incluso superior a la de Estados Unidos (4,6%), con dos guerras en simultáneo.

Fue en ese contexto, y con tecnología de última generación, que las Fuerzas Armadas colombianas bombardearon el campamento de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano, el 28 de febrero de 2008, matando de paso al menos a ocho civiles de distintos países, pertenecientes a organizaciones de solidaridad con las luchas del pueblo colombiano, operación que se repitió el 22 de septiembre pasado, y acabó con la vida de Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño, o mono Jojoy, el segundo comandante y jefe militar de las FARC.

A la inversa, la visión de las organizaciones de solidaridad con la lucha del pueblo colombiano, a las que pertenece Manuel Olate, asume a las FARC como fuerza beligerante de un conflicto de larga data, con origen históricamente determinado, que lucha por un objetivo también históricamente y éticamente justificado, vale decir, la construcción de un nuevo orden social, sobre la base de un programa orientado a la solución política del conflicto que desangra al país, que propone un régimen democrático, bolivariano y comprometido con la justicia social.

Desde el punto de vista jurídico, específicamente en el ámbito del derecho internacional humanitario, la condición de fuerza beligerante de las FARC, se sostiene en artículo 1 del II Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra (1), aprobado en 1977, referido a la protección de las víctimas de conflictos no internacionales:

“Artículo 1. Ámbito de aplicación material

1. El presente Protocolo, que desarrolla y completa el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, sin modificar sus actuales condiciones de aplicación, se aplicará a todos los conflictos armados que no estén cubiertos por el artículo 1 del Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y que se desarrollen en el territorio de una Alta Parte contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el presente Protocolo.

2. El presente Protocolo no se aplicará a las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos esporádicos y aislados de violencia y otros actos análogos, que no son conflictos armados”.

Aparte de que proviniendo de los gobiernos de Chile o de Colombia, o de los medios de comunicación que controlan, la categorización de las FARC como organización terrorista resulta ridícula, en lo fundamental implica ignorancia del recurso a la violencia como mecanismo secular de resolución de los conflictos de la sociedad colombiana, presente desde las conspiraciones de Santander contra Bolívar, en los albores de su historia; y grosera omisión de las causas sociológicas e históricas del prolongado conflicto armado en ese país.

Violencia histórica

Sea por conflictos entre liberales y conservadores, o anteriormente entre federalistas y unitarios, o por intolerancia en el ámbito filosófico o religioso o político; o por conflictos motivados por injusticia social y pobreza, o simplemente por lucha entre caudillos, el hecho es que entre 1830 y 1903 se registraron en Colombia 13 grandes guerras civiles, sin considerar las 40 registradas en estados federales, que costaron centenares de miles de muertos, en proporciones pavorosas respecto al número de población.

Son las guerras de los coroneles de los que escribió García Márquez.

El 9 de abril de 1948, bajo la presidencia de Mariano Ospina, el asesinato del líder liberal y candidato presidencial, Jorge Eliécer Gaitán, desencadenó una espontánea sublevación popular, el dominado “bogotazo”, en que murió un número indeterminado de personas, que algunos historiadores cifran en no menos de tres mil.

En el quinquenio inmediatamente posterior, conocido como La Violencia, que se extendió hasta 1953, la ofensiva militar, policial y paramilitar impulsada por el líder del Partido Conservador, Laureano Gómez, contra militantes y simpatizantes del Partido Liberal, costó 300 mil muertos.

Al igual que la derecha chilena en relación a la Unidad Popular, Gómez se empeñó en acusar a los liberales de un ilusorio armamentismo, mientras se los masacraba con metódico rigor. En esa perspectiva, el conflicto armado de Colombia, que persiste desde entonces, no es sino el cumplimiento de la autoprofecía.

El desplazamiento y asesinato de campesinos por cuenta de paramilitares financiados por los terratenientes, fenómeno que recrudeció desde mediados de los 80 con probada complicidad y participación de Uribe Vélez, ha sido una práctica consuetudinaria e ininterrumpida, a la cual se le deben imputar centenares de miles de muertos más.

De hecho, el bombardeo y asalto del poblado de Marquetalia, donde vivía Pedro Antonio Marín, más conocido como Manuel Marulanda Vélez, el 11 de mayo de 1964, sin mediar otra razón que no fuera la imposición del Plan LASO norteamericano, fue el antecedente directo que condujo a la creación de las FARC.

Intentos de salida política

Sin considerar los centenares de miles de muertos del conflicto que se prolonga desde entonces, en mayo de 1984 culminaron los diálogos de las FARC-EP con el gobierno de Belisario Betancourt, con los denominados Acuerdos de La Uribe, que en esencia, establecieron un alto al fuego en el conflicto, con miras a la firma de un tratado de paz definitivo y a la reinserción de la guerrilla a la vida política y civil.

Por entonces, nadie ponía en duda la condición de las FARC-EP como fuerza beligerante. De este proceso surgió Unión Patriótica, una agrupación política en la que participaron representantes de las FARC desmovilizadas, del Partido Comunista y de organizaciones sociales, que en 1986 obtuvo el tercer lugar en las elecciones generales y logró veinte escaños parlamentarios.

El promisorio proceso político fue ahogado en sangre por paramilitares en alianza con narcotraficantes y agentes del Estado, mediante un paroxismo homicida que en dos años dejó alrededor de cinco mil muertos, incluyendo a Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo, candidatos a la presidencia de la República, ocho senadores, trece diputados, setenta concejales, once alcaldes y miles de cuadros públicos del Partido Comunista y de organizaciones sindicales.

A las FARC no les quedó otro camino que volver a la clandestinidad y la actividad armada, sin perjuicio de que desde entonces mantienen vigente la oferta de diálogo con el gobierno, con el fin de retomar la vía de las negociaciones políticas para la resolución del conflicto.

De hecho, en 1998 hubo un nuevo proceso de diálogo con el gobierno de Andrés Pastrana, el que sin grandes progresos, pero al menos en lo formal, concluye en 2002, con el ataque sin previo aviso de las fuerzas militares a la zona de distensión, en San Vicente del Caguán, y queda sepultado definitivamente con la entronización de Alvaro Uribe Vélez.

Este personaje, de reconocidas vinculaciones con el narcotráfico y el paramilitarismo, asume el gobierno con el encargo del imperio de intensificar la guerra interna, para lo cual se vale primero del Plan Colombia, y luego, del Plan Patriota.

No sólo la guerra interna, sino en lo posible, de escalarla al nivel regional, como demuestran la autorización para la instalación de siete bases norteamericanas en territorio colombiano; el bombardeo del campamento de Raúl Reyes en Ecuador; contínuas provocaciones fronterizas a Venezuela, y últimamente, la exportación de tecnologías y prácticas represivas a las Fuerzas Armadas hondureñas.

El mismo día en que José Manuel Santos Ascarza asumió el poder, Alfonso Cano, actual Secretario General de las FARC, propuso un diálogo al nuevo gobierno, oferta que reiteró tras la muerte de Jorge Briceño.

Por toda respuesta, Santos dijo que el Estado seguiría combatiéndolos hasta la aniquilación. Obvio. Santos no se manda solo.

Apocalipsis ahora

En parte por las razones antedichas, la violación de los derechos humanos en Colombia alcanza dimensiones apocalípticas.

El Observatorio de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, dependiente de la Vicepresidencia de la República, señala que sólo “entre enero y agosto de 2009 se registraron 10.737 homicidios; 20 casos de masacre con 102 víctimas, 362 ejecuciones extrajudiciales; 245 homicidios intencionales de personas protegidas y 18 desapariciones forzadas”(2).

La Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación da cuenta que “entre enero y septiembre de 2009 se cometieron 10 homicidios de maestros sindicalizados y 13 homicidios de sindicalistas de otros sectores”(3).

El Informe 2010 de Amnistía Internacional Colombia refiere que en el curso de 2009 se registraron 286 mil nuevos desplazados, 114 asesinatos de indígenas; 184 homicidios de personas pertenecientes a grupos sociales marginados, como trabajadore(a)s del sexo, lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, y drogadictos; y el asesinato de 8 activistas de derechos humanos y de 39 sindicalistas(4).

El informe del Observatorio de Derechos Humanos, de la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, un grupo de ONG’s dedicados a la defensa de los derechos humanos, establece que en los primeros 75 días del Gobierno de José Manuel Santos, se registraron 33 asesinatos de líderes campesinos, activistas de derechos humanos y dirigentes sindicales(5).

En el mismo período, la Organización Nacional Indígena reporta el asesinato de cien indígenas, 40 de ellos en el Departamento del Cauca.

Las cifras globales son igualmente pavorosas.

El Registro Unico de Población Desplazada registra una cifra total de 3.226.442 desplazados internos hasta el 30 de septiembre de 2009. Por su parte, la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) estima un total de 4.629.190 desplazados internos hasta finales de 2008, de terrenos que involucran unos 6,65 millones de hectáreas(6).

O sea, casi un tercio de la población ha sido desplazada de un cuarto del territorio, por grupos paramilitares financiados por la oligarquía terrateniente, con el fin de apoderarse de sus tierras.

¿Qué país se libra de una guerra civil con semejante trastorno?

Según el Presidente de CODHES, Marcos Romero, "ya superamos el nivel de desapariciones de Argentina, que estuvo cerca de las 30 mil personas y esto puede pasar de unas 100 mil en las últimas décadas”.

De hecho, un informe del Departamento de Medicina Legal, citado por Telesur(7), reporta 38.255 personas desaparecidas en los últimos tres años, 18 mil 236 sólo en 2009.

El informe 2009 de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, señala:

“A diciembre de 2009, el Registro Nacional de Desaparecidos había identificado 37.300 casos, de los cuales casi 10.000 correspondían a casos de desaparición forzada. La mayoría de estos casos permanecen en la impunidad, sin resolver ni identificar perpetradores y móviles”.(8)

Un Informe de la Fiscalía de Justicia y Paz de febrero 2010 indica que los paramilitares reconocen haber perpetrado 30.470 asesinatos en los últimos quince años, y haber hecho desaparecer a otras 2.520 personas(9).

Corrupción e impunidad

Todos los informes de derechos humanos disponibles coinciden en la alarma sobre la impunidad en que permanece el escándalo de los “falsos positivos”, que tuvo una dramática expresión en el hallazgo de la fosa de La Macarena.

Por “falsos positivos” se denomina en Colombia a ejecuciones extrajudiciales en el marco de operativos militares anti-insurgentes, en que los testigos declaran que no hubo combate; y donde las víctimas son capturadas en su domicilio o lugar de trabajo, y conducidas al lugar de la ejecución. Las personas ejecutadas o desaparecidas son por lo general campesinos, indígenas, trabajadores, jóvenes, personas marginadas o líderes comunitarios. Las víctimas son reportadas por la Fuerza Pública como insurgentes dados de baja en combate.

Más diabólico aún -como establece el informe 2010 de la la Corte Interamericana de Derechos Humanos- “los miembros de la Fuerza Pública reciben incentivos económicos, profesionales y premios por la presentación de “positivos”; la competencia judicial para la investigación de los hechos se atribuye desde el primer momento a juzgados penales militares; los familiares de las víctimas, testigos y defensores de derechos humanos dedicados al esclarecimiento de los hechos son objeto de actos de amenaza e intimidación; el porcentaje de condenas a los responsables es ínfimo. La Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación cuenta con 1.230 casos que afectan a 2.103 víctimas en los últimos seis años”(10).

Responsable directo de estos hechos, en tanto superior jerárquico de los hechores, era el entonces Ministro de Defensa, José Manuel Santos Ascarza, el mismo que calificó la detención de Manuel Olate como “una señal muy importante, de que a los terroristas los vamos a perseguir donde estén”.

En los primeros días de diciembre de 2009, una visita inspectiva de una delegación de congresistas y sindicalistas británicos, permitió el hallazgo de la fosa común de La Macarena, en el departamento del Meta, donde habían sido sepultados ilegalmente más de dos mil cadáveres. Investigaciones posteriores han demostrado que la mayoría de ellos pertenecían a personas enroladas en las listas de “falsos positivos”.

A pesar de que hay 3.700 mil militares sumariados o bajo investigación, ninguno de ellos está en prisión, y no hay una sola condena. Lejos de eso, en una visita a la base militar de La Macarena, Alvaro Uribe aseveró que la fosa común era sólo el producto de calumnias: "Aquí vinieron los enemigos de la Seguridad Democrática, a alimentar calumnias contra el Ejército de la Patria”.

El informe del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, denunció el alarmante grado de impunidad con respecto a violaciones masivas de derechos humanos en Colombia.

Otro punto en el que enfatizó el Comité, remite a la agencia de inteligencia de Colombia, el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, el mismo que le suministró a la Fiscalía General de la República, las “pruebas” contra Manuel Olate:

“Sistemáticamente desde hace ya algunos años el DAS ha venido realizando un operativo de seguimiento ilegal sobre miembros de la oposición, periodistas, defensores de derechos humanos y también incluso de la Corte Constitucional y organismos tales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

El Informe Anual de la Alta Comisionada de la ONU Para los Derechos Humanos, sobre la situación de derechos humanos en Colombia, 2009, agrega sobre el particular:

“En 2009 se hizo público que el DAS, entidad de inteligencia dependiente de la Presidencia de la República, había estado desarrollando, por lo menos desde 2003 y de manera generalizada y sistemática, una serie de actividades ilegales dirigidas contra, entre otros, defensores de derechos humanos, opositores políticos, periodistas y altos funcionarios del Gobierno, como el Vicepresidente. Además, información preocupante publicada en los medios de comunicación indicaría que incluso los magistrados de la Corte Suprema fueron objeto de vigilancia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un Relator Especial de las Naciones Unidas y la Oficina en Colombia fueron también objeto de vigilancia. Estas acciones, en muchos casos, tenían como objetivo neutralizar las labores desarrolladas por las víctimas, a quienes se consideraba "blancos legítimos" por ser potenciales opositoras de las políticas gubernamentales. Las acciones ilegales incluyeron interceptaciones de teléfonos y correos electrónicos, seguimientos, hostigamientos y amenazas, robos de información e ingresos ilegales a oficinas y domicilios. Esto provocó un clima de miedo e inseguridad y, en algunas ocasiones, sabotaje y descrédito del trabajo de los defensores y las defensoras de derechos humanos. Las acciones contra las mujeres incluyeron amenazas directas contra sus hijos e hijas, en ocasiones con manifiesto contenido sexual violento”(11).

¿A ese infierno en la tierra, con antecedentes que escasamente rebasan la sospecha, pretenden Santos, Piñera, Allamand, Espina, El Mercurio y La Tercera, que la Justicia chilena extradite a un connacional?

SEGUNDA PARTE

La “voluminosa” prueba de la Fiscalía General de Colombia contra Olate se reduce a una decena de mensajes de correo electrónico entre el Comandante Raúl Reyes y un alias “Roque”, y una serie de fotografías de un grupo de chilenos en el campamento del mismo Reyes, entre los que está Manuel Olate, encontrados en su portentoso computador, incautado luego de su muerte en la Operación Fénix, que como se sabe, consistió en el bombardeo de su campamento, con tecnología de última generación, de origen norteamericano, en territorio ecuatoriano, el 1 de marzo de 2008.

Además, existe el reconocimiento de Roque de una testigo, una guerrillera desmovilizada, cuya descripción no coincide con el aspecto físico de Olate.

La debilidad de la prueba es tan evidente, que La Tercera, el medio chileno que ha oficiado de guaripola de la campaña, reconoció en la edición del 5 de noviembre, que la canciller colombiana, María Angela Holguín, “ha expresado algunas dudas y realizado consultas” a su homónimo chileno, Alfredo Moreno, sobre los pasos a seguir en el proceso de extradición.

Al día siguiente, El Mercurio, la otra pinza de la tenaza de la campaña, publicó que el Fiscal Nacional, Sabas Chauán, “pidió celeridad al Ministerio Público colombiano para enviar los antecedentes para solicitar la extradición de Manuel Olate”; tras lo cual la cronica agrega: “el punto es que los profesionales chilenos podrán sugerir a los requirentes que mejoren el estándar de la evidencia” en la idea de que “el dossier final y el pedido de extradición, que llegan a través de vías diplomáticas, vengan lo más completo posible con miras al juicio que decidirá el futuro del sospechoso”.

De esta verdadera confesión de parte, se desprende que tanto el Estado chileno, representado por el Canciller y el Ministerio público, y la prensa “seria”, en abierta flagrancia del principio de presunción de inocencia y de la obligación de otorgar protección diplomática a un connacional, aparecen vinculados en una relación de estrecha colaboración con un Estado extranjero, con el fin de extraditar a un compatriota, por razones estrictamente ideológicas.

Este es un hecho inédito en la historia del país, del que tendrán que dar cuenta, llegado el momento.

En cualquier tribunal independiente del mundo, las pruebas extraídas del computador de Raúl Reyes no pueden sino ser rechazadas, por motivos de diversa naturaleza.

Vicio de origen

En primer lugar, están viciadas de origen, en tanto provienen de una agresión armada en territorio extranjero, abiertamente violatoria del derecho internacional, y que adicionalmente impidió la liberación unilateral de rehenes en poder de las FARC, que personalmente negociaba Reyes desde ese campamento.

Luego, a pesar de sus esfuerzos, el Estado Colombiano no ha conseguido validar el contenido del computador de Reyes como prueba confiable.

Entre ellos, estuvo solicitar a INTERPOL una pericia forense sobre la validez de la prueba contenida en los computadores incautados en el campamento.

La conclusión 2b de dicho informe, inhabilita el contenido de esos computadores como prueba válida ante cualquier tribunal del mundo, en términos irrevocables:

“Conclusión Nº 2b: Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que las autoridades colombianas incautaron a las FARC las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, y el 3 de marzo de 2008 a las 11.45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas al Grupo Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) de Colombia, el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley”.

A mayor abundamiento, el párrafo 91 de dicho informe, señala de modo textual:

“Utilizando sus herramientas forenses, los especialistas hallaron un total de 48.055 archivos cuyas marcas de tiempo indicaban que habían sido creados, abiertos, modificados o suprimidos como consecuencia del acceso directo a las ocho pruebas instrumentales por parte de las autoridades colombianas entre el momento del decomiso de éstas, el 1 de marzo de 2008, y el 3 de marzo de 2008 a las 11:45 horas”.

Pero eso no es todo. En el juicio contra Liliana Obando, socióloga, académica, activista de derechos humanos y ex funcionaria de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, acusada como Olate de supuestos vínculos con las FARC, sobre la base de antecedentes obtenidos de los computadores de Reyes, el investigador del grupo antiterrorista de la Dirección de Investigación de la Policía Judicial, DIJIN, Ronald Hayden Coy Ortiz, admitió que manipuló la información de los computadores de Ráúl Reyes, antes de entregarlos a la Fiscalía.

Según un reporte de Telesur; Coy admitió que "abrió la información y la manipuló antes de que esa información fuera sometida a control de legalidades, sin que existiera entonces autorización legal para ello".

A mayor abundamiento, aseguró que no encontró correos electrónicos, sino documentos Microsoft Word:

"No se ha hallado hasta el momento correos electrónicos, se han hallado gran cantidad de direcciones que pertenecen a correos electrónicos, pero Reyes almacenaba la información en Word y de programas Microsoft"

El abogado Eduardo Matías sostuvo que con la confesión de Coy, quedó sin piso jurídico el mérito probatorio para juzgar a su defendida:

"Se evidencia un manejo desbordado por parte del funcionario judicial y un abuso de autoridad que viola el debido proceso y por tanto la prueba no puede ser tenida en cuenta como tal dentro de un proceso penal".

Con mayor razón ese argumento es aplicable a un juicio de extradición, donde la culpabilidad de un imputado debe ser probada con mayor rigor que en un juicio común.

Solidaridad internacional

En cuanto a su presencia y la de otros tres chilenos en el campamento de Raúl Reyes, del que salieron dos días antes del bombardeo, Olate nunca la ha negado. Asevera que fue en el marco de la realización del Segundo Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana, un movimiento político social amplio, internacional, público, legal y abierto, cuyo objetivo es la solidaridad internacional con las luchas del pueblo colombiano.

Pretender que las cavernarias derechas de Chile y Colombia entiendan lo que significa solidaridad internacional, es tan difícil como esperar que a las ranas les salga pelo. Pero desde la cárcel Santiago I, donde está internado bajo un régimen de seguridad que le permite sólo dos horas fuera de su celda al día, Olate declaró a quien suscribe:

“No entiendo que hagan tanto caudal de nuestra presencia en el campamento del comandante Raúl Reyes, pues lo hemos declarado en innumerables ocasiones. Fuimos allá para llevar un saludo del Congreso Continental Bolivariano, que se celebraba por entonces en Quito. No fuimos sólo chilenos, sino delegados de varios países. De hecho, en el bombardeo murieron al menos cinco compañeros del capítulo mexicano de la Coordinadora Continental. En mi caso particular, además llevaba el encargo de hacerle una entrevista al comandante Raúl Reyes, por cuenta de radio Bío Bío. Para mí, la solidaridad internacional con las luchas del pueblo colombiano, hace parte de la política del Partido Comunista, al que pertenezco. Nosotros estamos por la salida política al prolongado conflicto armado en Colombia. Creemos que a estas alturas, ya no es posible una solución militar. Y dentro de ese contexto, entendemos que la mejor colaboración es impulsar el intercambio humanitario de prisioneros, en nuestra opinión, el primer paso para crear un clima de confianza que permita a las partes sentarse a conversar”.

Recordó, además, que la visita al campamento de Raúl Reyes no vulneró ninguna legalidad, pues tenían permiso en regla para moverse en cualquier dirección dentro de las fronteras de Ecuador.

En entrevista para el semanario El Siglo, efectuada por el suscrito en marzo de 2008, Olate explicó las fotos en el computador de Reyes:

“Esas fotos las sacamos entre nosotros mismos. Todos lo que trabajan con fotografía digital saben que en algún momento se acaba el espacio, y que para hacer más espacio, hay que descargar las fotos en un computador. Nosotros las descargamos en un computador que se nos facilitó, el cual no podíamos sospechar que después iba a ser incautado tras un bombardeo”.

Y también el uso del uniforme de camuflaje, propio de las FARC:

“La razón es bastante sencilla y es que para llegar a esos terrenos, hay que caminar mucho. Ya le conté que caminamos bajo un diluvio tropical. Al campamento llegamos empapados y sucios. Por lo tanto, al llegar al campamento nos prestaron esa ropa, que era la única disponible. No estábamos en ningún mall”.

Los correos del montaje

Manuel Olate niega enfáticamente ser Roque.

Pero aún cuando la policía chilena identificase a Roque, quienquiera que sea, y lo colocase a disposición de la Fiscalía General de Colombia, ésta díficilmente lograría la extradición con base a las copias en word de quince mensajes de correo electrónico, que a todo lo más, sugieren relaciones políticas, pero ningún hecho punible, ni menos extraditable.

A continuación, una transcripción de algunos de esos archivos de word, supuestamente originados en mensajes de correo:

Raúl a Roque, agosto 2 de 2004:

“Roque, tenga en cuanta que su comunicación conmigo es independiente de las comunicaciones con César y los camaradas de Brasil”.

Roque a Raúl, febrero 2, 2007;

“Un agradecimiento especial a la camarada Gloria por la cancharina y la paciencia y por poner la voz de Rafaela en la web del movimiento. Gracias por esa consideración”.

Raúl a Roque, octubre 22, 2007:

“Lamentamos los quebrantos de salud de nuestra camarada Rafaela, al tiempo que hacemos votos por su pronta y satisfactoria recuperación. Los deseos son de volverla a tener aquí con nosotros en el próximo viaje del colectivo”.

Roque a Raúl, diciembre 28, 2007:

“Un abrazo para toda la compañía, para Chana, para la camarada Gloria (rafa casi se pone a llorar con el regalo que le envió) y para usted, camarada Raúl, un abrazo y deseos de éxitos en esta campaña”.

Roque a Raúl, mayo 28, 2007:

“Como anécdota le comento que iniciamos la venta de la muñequita guerrillera, las que hace rafa, alcanzamos a poner 5 en exposición y se las llevaron de inmediato, a dólar y medio”.

Raúl a Roque, mayo 31, 2007:

“Felicitamos al colectivo por su buen trabajo. Bueno, con las muñequitas de Rafaella habrá dinero, propaganda y más relaciones con las juventudes comunistas”.

Fenomenal. Desde que las FARC hacen parte del eje del mal, el Estado colombiano las ha acusado de financiarse mediante el narcotráfico. Pero resulta que según la solicitud de extradición de Manuel Olate, en realidad lo hacen…con la venta de muñequitas.

Y no es broma, como lo prueba el hecho de que dos de los tres delitos por los que se solicita la extradición son “financiamiento del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas”, con el solo mérito de tan contundente “prueba”. Ya volvemos sobre este tema.

La conexión mapuche

En la orden de investigar RUC 0900212075-2, de la Fiscalía de Pudahuel, del 12 de julio de 2010, se oficia a la Fiscalía General de Colombia, a fin de solicitar información para acreditar delitos de “asociación ilícita terrorista, conducta terrorista y financiamiento del terrorismo”, y determinar el grado de participación de ciudadanos chilenos”, según se desprende “de la información extraída de los computadores del líder de las FARC, alias Raúl Reyes”.

El texto agrega que el oficio de referencia “debe ser confeccionado en conjunto con los antecedentes que se investigan en la causa RUC Nº 0900697670-8, del 28 de julio de 2009, del Juzgado de Garantía de Temuco, por los delitos de crímenes y simples delitos contra la Soberanía Nacional y Seguridad del Estado, de la Fiscalía Local de Temuco”; es decir, la causa que en estos mismos instantes se sigue contra 27 comuneros mapuche, en Cañete.

En ninguno de los quince correos supuestamente intercambiados entre Raúl Reyes y Roque aparece una relación directa entre los mapuche y las FARC por mediación de Roque. Eso lo deduce la Fiscalía General de Colombia por inferencia indirecta, basada en información de contexto.

A continuación, el tenor de esos intercambios:

Roque a Raúl, febrero 2, 2004:

“Otro punto es el regreso de la Presidenta del PC, Gladys Marín, al país; eso sería alrededor del 14 de marzo, el 27 del mismo mes habrá un gran acto en torno a la imagen de la compañera, pero relacionado con las luchas que se están desarrollando en el país, los mapuches, la salud, los cesantes, la defensa del cobre, la consigna del acto es Todas las Luchas”.

Otro de los nexos descubiertos por la Fiscalía General de Colombia, es una declaración del Comité Regional de la Novena Región del Partido Comunista, , del 17 de febrero de 2007, en apoyo a la comunidad de Temucuicui, que había sufrido un violento allanamiento policial el día anterior.

Todo el peso de la “prueba” con la que se pretende extraditar a Colombia a un ciudadano chileno, cuya identidad no ha sido establecida de modo fehaciente, decansa en el siguiente intercambio de supuestos mensajes de correo:

Roque a Raúl, marzo 27, 2006:

“Existen unos compañeros del pueblo mapuche que hace rato están en lucha con el Estado por la devolución de sus tierras, tienen planes ambiciosos para liberar una zona en el sur de Chile, donde actualmente viven. A través de unos contactos se acercaron a nosotros para pedir apoyo en términos de instrucción y es lo que estoy haciendo”.

La respuesta de Raúl Reyes, según el dossier colombiano, está fechada el 30 de marzo, tres días después:

“Hay que hacerles ver las características de quienes harían la experiencia, partiendo de la dureza del régimen militar y de los riesgos a que se exponen por la diaria confrontación con las tropas enemigas (…) tener en cuenta de qué tiempo dispondrían y la cantidad de compañeros. Preferible que sean unos seis a diez y que tengan solucionado los permisos laborales o estudiantiles durante el tiempo de estadía aquí”.

Y no hay más. Es cierto que en el dossier colombiano existen unos reconocimientos fotográficos de testigos acerca de la presencia de algunos mapuche en el campamento de Raúl Reyes, y la constancia de su ingreso a territorio ecuatoriano, pero nada que los vincule a Roque o al Partido Comunista.

La debilidad de la prueba es tan manifiesta, que los fiscales de Bío Bío y la Araucanía, a cargo de los juicios orales contra los comuneros mapuche, desistieron de interrogar a Olate, y de utilizar las pruebas remitidas por la Fiscalía General de Colombia.

La conexión comunista

Viene al caso recordar que esta campaña se inició en agosto de 2008, luego de una visita de los senadores Alberto Espina y Andrés Allamand, y el entonces acaudalado empresario y candidato presidencial, Sebastián Piñera, a Colombia, donde se entevistaron con Alvaro Uribe Vélez y José Manuel Santos.

Más aún, se jactaron de haber recibido esa información sobre "chilenos-FARC” arriba de un avión, estando presentes Uribe (ahora demandado judicialmente por la Justicia de los Estados Unidos, acusado por crímenes de sindicalistas en una empresa norteamericana en Colombia), José Manuel Santos, y el Comandante en Jefe del Ejército, general Mario Montoya, quién posteriormente debió renunciar por su responsabilidad en los asesinatos descubiertos en la fosa de La Macarena.

Una vez que llegó de Colombia el trío dinámico, de Piñera, Allamand y Espina, se inició una campaña brutal a través de La Tercera y en menor grado El Mercurio, que lleva ya casi dos años, en virtud de la cual filtraban información supuestamente reservada, entregada a la fiscalía chilena, la misma que se devela en el presente trabajo. Nunca Piñera, Espina, Allamand, ni menos La Tercera, revelaron las fuentes de la información.

El Partido Comunista solicitó formalmente que se explicitaran las fuentes y jamás tuvo respuesta, ni del gobierno, ni del trío dinámico ni de ningún fiscal. Aunque la ANI, y en su momento el Fiscal Nacional, no encontraron mérito para investigar, prosiguieron las publicaciones arbitrarias en la prensa, que a esta altura han causado un daño irreparable a Manuel Olate y su familia.

A pesar de la gravedad de las acusaciones, no se han esforzado mayormente en probarlas, como no sea el laxo procedimiento de extradición ensayado por el Estado colombiano.

Deben saber desde ya que, una vez esclarecidos los hechos, las responsabilidades legales correspondientes serán perseguidas, y que para esclarecerlos, serán citados a declarar Piñera, Hinzpeter, Allamand y Espina.

La única vinculación del Partido Comunista en este montaje, es una declaración de un suboficial de la Policía Judicial, Jaime Humberto Lizarazo Pediache, que sin apoyo en ningún antecedente que lo avale, se despachó ante el Fiscal Murcia Berneo, en presencia del fiscal chileno Emiliano Arias Madariaga, el siguiente parrafo:

“El análisis de la información muestra la participación y apoyo en las actividades de las FARC de siete integrantes del Partido Comunista de Chile, relacionados además con la Coordinadora Continental Bolivariana, ellos son Carlos Casanueva, Guillermo Teillier, Lautaro Carmona, Sergio Sepúlveda, Daniel Núñez, Jorge Insunza y Andrés Lagos”. Y no hay más.

Si este es uno de los ocho testigos que anuncia la Fiscalía Colombiana, se verá en amarillos aprietos para sostener sus dichos.

Consultado al respecto Andrés Lagos, Encargado de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Chile, e integrante de su Comisión Política, señaló:

“Estamos ante el intento de externalizar una política de guerra, de terrorismo de Estado, desde Colombia hacia Chile, parte de una operación más global del imperio norteamericano, que explica las tensiones guerreristas con Venezuela, y el bombardeo y asesinato del comandante Raúl Reyes, y de gente que solidarizaba con la lucha del pueblo colombiano y con las FARC-EP, en territorio ecuatoriano.

Evidentemente, lo que se buscó ahí fue generar una guerra, y por tanto, externalizar el conflicto. El imperio norteamericano está dispuesto incluso a eso, para evitar que se consolide en nuestra región una tendencia a la emancipación de los pueblos, que sigue siendo un factor de desarrollo hacia delante, donde se abren relaciones de intercambio con China, India Rusia e Irán, es decir, con otros ejes mundiales.

La acción guerrerista y criminal del imperio de expresa a través del Estado colombiano, que entre otras cosas, viola flagrantemente los derechos humanos a través de una política de terrorismo de Estado.

Nos preocupa que la externalización del conflicto tenga en el caso de Chile una expresión a partir de la cual va quedando cada vez más claro que el gobierno de Piñera deja al gobierno de Santos que haga el trabajo sucio, contra el pueblo mapuche, los movimientos sociales y el Partido Comunista.

Lo que se busca es criminalizar y estigmatizar procesos políticos que incluso tienen que ver con convergencias que el Partido Comunista ha llevado adelante, desde el punto de vista de una concepción democratizadora de la sociedad, ampliando espacios de alianzas.

Se busca incidir en la irrupción de movimientos sociales y sus luchas, y se busca amarrar las manos a la vocación solidaria que ejercen distintos sectores en nuestro país, incluida la expresión concreta que ha realizado Manuel Olate, y muchos otros chilenos en esta perspectiva. Por tanto, no sólo hay que denunciar el montaje, sino también la operación que hay detrás de este montaje.

Nosotros vamos a responder en forma transparente, con la verdad y con las armas de la justicia. Nos parece preocupante que ya una ministra haya dado señales de acoger las demandas y las presiones de un Estado terrorista, frente a lo cual vamos a convocar la solidaridad nacional e internacional más amplia, que ya se ha manifestado de manera importante. No vamos a ceder en nuestro empeño de empujar en dirección de una salida política y negociada, de intercambio humanitario y de diálogo en Colombia. Nos preocupa que el gobierno de Piñera oculte su verdadero objetivo, y que se haya alineado con la salida guerrerista, dentro y fuera de Colombia.

Acá se está por la paz, y por tanto por una salida política, negociada y de intercambio humanitario, que es el esfuerzo que están haciendo gobiernos de nuestra región y europeos, o se está por la guerra, que es la salida que busca Estados Unidos, que siempre ha estado por desestabilizar gobiernos que no puede controlar, por medio de crímenes, terrorismo de Estado e incluso tensiones fronterizas, como en los casos de Venezuela y Ecuador”.

Tiro por la culata

Según El Mercurio (03/11/2010), la Fiscalía General de Colombia aportará 27 pruebas y ocho testigos contra Olate.

Un vuelco extraño, por decir lo menos, por cuanto el oficio 005617, del 8 de junio de 2010, firmado por el Fiscal Pablo Murcia Bermeo, de la Unidad Nacional contra el Terrorismo, de Colombia, informa sobre el numeral 1, es decir sobre la solicitud de ubicar desmovilizados del Frente 48 de las FARC, que hubiesen tenido conocimiento de la operatividad en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana, y/o acceso a los integrantes de la Comisión Internacional de las FARC:

“A través del Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado, del Ministerio de Defensa Nacional, se ha venido realizando las coordinaciones pertinentes para efectos de ubicar desmovilizados del Frente 48 de las FARC. En tal sentido, pese a que se han ubicado varios ex integrantes del referido grupo terrorista, estos no aportan mayores elementos de información, por lo tanto se continúa en la tarea de ubicar más desmovilizados”.

En el punto 7, denominado Resultado de la Actividad Investigativa, se lee:

“Atinente al numeral 1: hasta el momento no se ha obtenido ningún resultado; se continuará con la ubicación de desmovilizados del Frente 48, para efectos de evacuar la actividad investigativa solicitada”.

A mayor abundamiento, el investigador de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Judicial, DIJIN, Wilmar Parra Quinceno, aparece remitiendo un informe al Fiscal Murcia Bermeo, con fecha 17 de julio de 2010, en el que reproduce el interrogatorio a una desmovilizada de las FARC, de iniciales G.S.R., quién asegura haber visto a Roque en el campamento de Raúl Reyes:

“manifestó acordarse de un sujeto chileno de nombre Roque, que esta persona era alta, de contextura normal, tez blanca, de ojos claros, cabello ondulado, de color castaño, el cual era joven. Adujo que se acuerda de él, porque una vez lo recogió en Barranca, acompañado de una muchacha blanca, de mismo porte que Roque”. La testigo afirma que se quedó unos seis días a mediados de 2007, y que lo volvió a ver a fines de 2007, en el cumpleaños de Raúl Reyes:

“Roque se encontraba uniformado y portaba una pistola a la altura de la cintura, y que ese día lo saludó, y nada más”.

Pues bien, si ese personaje es Roque, entonces no es Manuel Olate. Primero, porque la descripción de la testigo no calza en absoluto con su tipología física. Pero en lo principal, porque el investigador le exhibió a la testigo un set de ocho fotografías entre las que estaba la de Olate, y no lo reconoció.

Deficiencia técnica

Con base en semejante mérito, ningún tribunal independiente en el mundo podría extraditar a Manuel Olate. Menos aún por las decisivas e insanables deficiencias técnicas que presenta la solicitud de extradición.

En primer lugar, la solicitud de extradición acusa a Olate de los siguientes delitos: a) financiamiento del terrorismo; b) administración de recursos relacionados con actividades terroristas y c) concierto para delinquir.

El único antecedente que configura los dos primeros, es la mención, en un correo de Roque a Raúl Reyes, de la venta de cinco muñequitas, a dólar y medio cada una, es decir un financiamiento al terrorismo por un monto de exactamente 7,5 dólares. Sería para la risa si el caso no fuera tan grave.

Peor aún para las pretensiones de extraditar a Olate, ninguno de esos delitos está contemplado en el Tratado de Extradición entre ambos países, suscrito en 1928, sin perjuicio de que el tratado excluye expresamente delitos de naturaleza política. Y aún cuando un tribunal de alguno de los dos países estimara que hay mérito para la sustanciación de una causa criminal, no está obligado a extraditar al acusado. Puede optar por juzgarlo en el país propio, conforme al principio de territorialidad.

Las posibilidades de extraditar a Olate se reducirían cero, de no mediar el fuerte compromiso del Gobierno chileno con el caso, manifestado a través de las consultas entre ambos Cancilleres, declaraciones del Presidente de la Repúblico y el Ministro del Interior, y la insólita asesoría que está prestando el Ministerio Público.

En otras palabras, el Gobierno chileno aparece coludido con un gobierno extranjero para extraditar a un connacional, con lo que de paso viola el principio de presunción de inocencia e incumple su obligación de otorgar protección diplomática a todo ciudadano de nacionalidad chilena.

La impropia asesoría que está prestando el Ministerio Público al proceso de extradición, es completamente extemporáne y fuera de lugar. Si la Fiscalía General de Colombia requiere cualquier tipo de gestión en el proceso, debe encargarla a un abogado particular, como ocurrió con la extradición de Alberto Fujimori.

Radical injusticia

La colusión del Gobierno chileno con el gobierno colombiano puede representar un matiz de preocupación para la defensa jurídica de Olate, en la medida en que se ha dado el caso, en procesos donde está comprometido el interés del Ejecutivo, que la Corte Suprema aprovecha la oportunidad para pasar de contrabando algún pliego de peticiones, generalmente de naturaleza económica, a cambio de su aquiescencia en ese asunto en particular.

Si Manuel Olate permanece detenido, ello obedece exclusivamente que la jueza subrogante y la sala penal de la Corte Suprema, acogieron la presunción de fuga, planteada por el Ministerio Público en representación del Estado colombiano.

Sucede que después de casi dos años de odiosa campaña de prensa, que lo acusaba de ser el nexo con una organización terrorista, Manuel Olate perdió el trabajo y no pudo encontrar otro, razón por la cual tuvo que trasladarse al extranjero a buscarlo, con el costo humano y familiar que eso implica. Retornó al país por voluntad propia a mediados de noviembre, de manera enteramente normal y legal.

Pues de eso se valió la jueza Herreros para negarle la libertad provisional:

"El ha entrado y salido con tanta facilidad de un país a otro, no tiene mayor arraigo en Chile, aunque diga que tiene dos hijas y pareja, pero la verdad, en Chile no ha vivido. En estos diez meses ha estado en el país sólo dos. Entonces, es de pensar que se puede evadir".

La jueza omite cínicamente que Olate regresó al país con la expresa intención de ponerse a disposición de los tribunales de justicia, para acabar de una vez con la absurda campaña de acusaciones gratuitas. Eso es precisamente lo que iba a hacer el lunes 1 de noviembre, según lo acordado con su entonces abogado, Rodrigo Román.

Por medio de una ilegal intercepción de sus comunicaciones telefónicas, funcionarios de Policía Internacional de la PDI obtuvieron esa información, y proceden a detenerlo, con innecesario y mediático despliegue, a la salida de una actividad familiar, la noche del 29 de octubre.

Tal parece que en Chile las cosas no han cambiado mucho desde que Violeta Parra escribiera, “yo que me encuentro tan lejos, esperando una noticia, me viene a decir la carta, que en mi patria no hay justicia”. Notas

(1) http://www.cicr.org/web/spa/sitespa0.nsf/html/protocolo-II

(2) Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos 2009,

Colombia, pág 14.

(3) Ibidem; pág 17.

(4) El Estado de los Derechos Humanos en el Mundo 2010; Amnistía

Internacional; Colombia, pags. 148 y siguientes.

(5) El Estado de los Derechos Humanos en el Mundo 2010; Amnistía

Internacional; Colombia, pags. 148 y siguientes.

(6) Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos 2009,

Colombia, pág 18.

(7) http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/71765-NN/colombia-registramas-

de-38-mil-personas-desaparecidas-en-tres-anos.

(8) Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los

Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia;

pag 12.

(9) http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/66984-NN/ex-paramilitarescolombianos-

reconocen-haber-cometido-cerca-de--30-mil-500-asesinatos/

(10) Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos 2009,

Colombia, pág 15.

(11) Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los

Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia;

pag. 6


- Francisco Herreros Director Diario REDigital www.diarioreddigital.cl

sábado, 27 de noviembre de 2010


Manifiesto antiimperialista en Defensa de la Patria

Aporrea...27/11/2010


Por fortuna se ha visto con frecuencia un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos.
Simón Bolívar
(Carta a Juan Bautista Irvine, agente norteamericano, 1819)


Desde Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela, los hijos e hijas de esta tierra que fue cuna y recinto predilecto de nuestro Libertador Simón Bolívar; los representantes de los Poderes Constitucionales, del Poder Popular y de todo nuestro pueblo, declaramos en este manifiesto la siguiente posición en defensa de nuestra patria: Planteamos al mundo la determinación de derrumbar las cadenas imperiales que nos han mantenido dominados hasta nuestros días. Sacar adelante el proyecto que está permitiendo liberar a los pueblos históricamente oprimidos de nuestra América es el objetivo estratégico. Quienes hemos tomado la decisión de construir nuestra propia historia, basada en los inalienables principios de autodeterminación y soberanía, hemos decidido continuar el tránsito en el sendero de la definitiva independencia de nuestras naciones, como continuación de los proyectos enmarcados en las gestas independentistas planteadas por nuestros libertadores hace doscientos años.

A quienes han pretendido mantenernos sometidos a los designios de los centros de poder, tanto en épocas coloniales como en estos tiempos de imperios, declaramos: con el ejemplo de Simón Bolívar, la valentía de nuestros hombres y mujeres que conformaron el Ejército Libertador, reafirmamos nuestro compromiso con el Proyecto Bolivariano, nuestra indoblegable entrega a la lucha por la liberación nacional y por la construcción de la patria.

Hoy, las fuerzas coloniales, enemigas de la independencia, son enormemente más poderosas que hace dos siglos. El imperio más grande y poderoso que haya existido en la historia de la humanidad no da tregua en su ambición infinita. Una vez más, somos testigos de las pretensiones opresoras que ya desde tiempos de la doctrina Monroe atentaban directamente contra el ideal bolivariano de la unión.

Pero en esta ocasión el pueblo de nuestra América está en pie de lucha, porque ha vuelto a levantarse, esta vez hecho millones. Ha vuelto a rebelarse para revindicar el martirio de millones de aborígenes masacrados en el mayor genocidio registrado en la historia de la humanidad, como lo fue la conquista y colonización de nuestro continente. Ha vuelto para liberar a los descendientes de los millones de hijos de la madre África que fueron arrancados a sangre y fuego de su vientre para vivir condenados a la esclavitud. Ha vuelto para recibir el legado de los hombres y mujeres que en la primera gesta de independencia dieron su sangre por construir un territorio de libertad, con sus luchas patrióticas en defensa de nuestra América libre y soberana.

EL INVENTARIO DE AGRAVIOS

Es por ello que la caja de los truenos volvió a ser abierta por quienes pretenden frenar el ímpetu libertario de ese pueblo. Tras una breve pausa de aparente voluntad de construir una coexistencia respetuosa entre el imperio y nuestros países, la farsa de la democracia estadounidense ha reeditado su viejo dictatum.

Tras los resultados de las elecciones legislativas de Estados Unidos, resucita el pacto bipartidista que pretende imponerle al mundo la sumisión a los designios del imperio yanqui, tras la ilusoria fachada de su falsa democracia.

En una vergonzosa demostración de soberbia imperial, los nuevos factores hegemónicos del parlamento estadounidense comienzan a lanzar sus amenazas a nuestra región, demostrando con ello que el sistema capitalista no distingue diferencias partidistas ni figuras más o menos carismáticas, que su proyecto es uno solo, y que su supervivencia depende del sometimiento de nuestros pueblos y de la conculcación de nuestros derechos para poder llevar adelante el expolio de nuestros recursos naturales y la explotación inescrupulosa de nuestros hombres, mujeres y niños.

Las amenazas ya han sido proferidas, en alta voz y bajo el patrocinio del propio congreso estadounidense, desde cuya emblemática sede nuestros países han sido abiertamente amenazados por una ultra derecha embriagada en sus delirios de victoria electoral, escoltada por un aquelarre compuesto por señalados representantes de los sectores más reaccionarios, de las oligarquías más rancias, de las clases históricamente dominantes, de los apátridas del continente. Por ello, no podemos subestimar el poder que nos amenaza.

En el contexto del siglo XXI, cuando los pueblos de nuestra América han decidido tomar el control sobre su propio destino, se intenta desconocer la voluntad popular plasmada en los procesos constituyentes, descalificándolos como manipulaciones al sistema democrático, sólo porque no se pliegan a la pantomima de democracia burguesa al gusto estadounidense, diseñada para contener los excesos de las mayorías en contra los privilegios de las minorías, según el planteamiento de James Madison, uno de sus principales ideólogos.

Dentro de este esquema, resulta pasmoso el descaro y la tranquilidad con la que los conjurados admiten estar trabajando por la exclusión del sistema internacional de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), buscando provocar un aislamiento como el que han venido intentando contra la gloriosa Revolución Cubana desde hace más de 50 años.

En ese propósito, se pretende desconocer la voluntad popular, arrojando dudas sobre aquellos procesos electorales cuyos resultados no son favorables a sus aliados políticos locales, sus lacayos incondicionales. En este entretejido de patrañas, el imperio intenta convencer al mundo de que la libertad de prensa comienza y termina con la satisfacción de los intereses corporativos de unos cuantos propietarios de empresas capitalistas del tráfico de información, y pretende imponerse el secuestro de la verdad como doctrina.

También se intenta descalificar cualquier corriente del pensamiento que no haga reverencias al altar del neoliberalismo, que no se incline ante el tótem del mal llamado “libre mercado”, o que no sucumba ante el fetiche de una apertura comercial fraudulenta, pensada para facilitar y legitimar que las grandes economías del norte devoren a las del sur, modelo perverso que en los últimos treinta años ha sumergido a los pueblos del mundo en la inequidad y en la pobreza.

Se pretende satanizar a un gobierno como el de Venezuela, legítimamente instaurado por la voluntad popular, que se ha perfilado a lo largo de once años como catalizador del desarrollo y constructor del bienestar de su pueblo. En la misma línea, se acusa de dependencia y concentración de poder a la acción mancomunada de las instituciones del Estado, solamente porque comparten una visión y un proyecto de país, recogido en una Constitución refrendada popularmente.

Se desprecia el nacimiento de nuevos actores económicos, los cuales reducen las desigualdades sociales, mediante la democratización de las oportunidades y la redistribución de la riqueza, políticas que a su vez, no se conjugan con los intereses de las transnacionales y de las oligarquías, cuestión que quiebra la tradicional estructura económica basada en la conocida división internacional del trabajo, modelo generador de desigualdades entre el centro y la periferia del poder económico mundial.

Nuestra nueva independencia pasa por quebrar las lógicas supranacionales de dominación, generadoras de pobreza y demás problemas sociales. Se ha pretendido desconocer los avances en materia de reducción de la pobreza, puesto que nuestra meta, en ese sentido, no es apaciguar la miseria, sino acabar con los factores económicos que la originan.

La imposición del pensamiento liberal-burgués, manipula una y otra vez con el chantaje del supuesto desarrollo económico, que desde su lógica toma en cuenta únicamente los tamaños de las economías y la generación de supuesta riqueza, que no es más que la plusvalía de las grandes corporaciones, despreciando los avances de las sociedades en términos sociales, culturales o ambientales, y la evolución de otros indicadores integrales de aceptación internacional, como el Índice de Desarrollo Humano o el Coeficiente de Gini, son simplemente despreciados.

Con una audacia que raya en la temeridad, se desvirtúa con mentiras la realidad de lo que pasa en nuestros países, desconociendo los avances en educación, en inclusión social, en democratización del acceso a la información, a los alimentos, a las fuentes de trabajo, al uso de la tierra, a la salud, y en definitiva, en el aumento de la equidad social.

Los tecnócratas defensores del modelo de expoliación de nuestros países pretenden blindar para su disfrute exclusivo y excluyente sectores estratégicos de la economía como la banca, los servicios públicos, la extracción de materias primas o la explotación de la tierra, en virtud de lo cual alzan sus voces con indignación frente a la acción firme y decidida del Estado popular y patriótico en la regulación y control de estos sectores primordiales para el desarrollo nacional de nuestras sociedades.

Así, se desconoce la potestad de los Estados para ejercer su soberanía sobre los sectores sensibles de la economía, que tradicionalmente se han mantenido en manos de los grupos poderosos que han impedido el acceso del pueblo a los beneficios que por derecho propio tiene sobre éstos.

Por todo lo anterior, el proyecto redivivo de estos sectores retrógrados descalifican las figuras de líderes electos con masivo apoyo popular, y para ello no escatiman en manipular, a través de su potente aparato de difamación masiva, las realidades regionales, históricas o culturales, dejando en evidencia el carácter racista, supremacista, de su comportamiento, que remonta a los tiempos de la Alemania nazi y de la Italia fascista.

De esa misma materia es que está hecha la demonización de la cultura musulmana y en particular del digno pueblo persa, pretendiendo correr un velo de “maldad” como justificación para imponer a nuestros países con quién pueden y con quién no pueden vincularse, criminalizando las normales relaciones entre los miembros de la comunidad internacional.

Mientras tanto, quienes argumentaban que el imperialismo era un concepto pasado de moda, pueden ver en esta arremetida la más rampante y soez muestra de la prepotencia imperial estadounidense, que tanto terror y miseria ha sembrado en nuestros países a lo largo de la historia y que sólo es de necios o de cómplices tratar de ignorar.

Una vez más, resulta vergonzoso el papel servil de algunos felones al servicio de potencias extranjeras, que aún continúan viviendo de la explotación y sumisión de su propio pueblo, y que ponen el poder económico, político, cultural y mediático que aún detentan, al servicio de destruir la Revolución Bolivariana, no por los errores que ésta pueda haber cometido, sino por sus enormes aciertos: por haber puesto al servicio del pueblo las riquezas de la nación, por haber recuperado la soberanía, la dignidad y la esperanza del pueblo venezolano, y por haber sido artífice de la auténtica unidad con otros pueblos de nuestra América, que hoy logra sus mayores frutos en el ALBA.

Ante estas pretensiones, se reivindica el pensamiento y acción del Libertador Simón Bolívar y la idea de la unión, que elevan y defienden los pueblos del continente.

LLAMAMIENTO AL PUEBLO DE VENEZUELA

Frente a las absurdas pretensiones y amenazas de estas corrientes imperiales que vienen desde los Estados Unidos, nuestro llamado es a la unidad y movilización permanente en defensa de la patria, en defensa de la Constitución y en respaldo al Jefe de Estado, que son objeto de una conspiración y agresión permanente.

Por eso, respaldamos la necesidad de reaccionar como pueblo unido, dejando de lado nuestras diferencias menores, poniendo por delante la dignidad nacional, el patriotismo, el deseo de igualdad y justicia que hoy, como hace doscientos años, anida en el corazón de cada hombre y mujer de buena voluntad de nuestra tierra.

Es por esto que llamamos a los hombres y mujeres que aman a Venezuela, a manifestar su justa indignación contra la obscena amenaza a nuestra Nación, que se organiza desde la propia capital de los Estados Unidos, con la complicidad de la oligarquía apátrida, continental y nacional. Convocamos, pues, a la defensa irrestricta de la patria, con la movilización popular, porque está en juego el futuro de Venezuela.

En los campos, en los ríos, en la selva, en el monte, en los llanos, en los andes, en el mar, en cada hogar, en cada aula, en cada oficina, fábrica y taller, los patriotas deben conocer y denunciar el peligro que se cierne sobre nuestra patria, actuando con responsabilidad, con organización, con unidad y conciencia nacional.

No volveremos a ser colonia, pues por nuestras venas palpita la sangre de Guaicaipuro, de Simón Bolívar, de Ezequiel Zamora, de Manuela Sáenz y del Negro Primero, de todos los hombres y mujeres que a diario construyen la patria con amor, responsabilidad y sacrificio.

A LOS PUEBLOS DEL ALBA, DE NUESTRA AMÉRICA Y DEL MUNDO


El golpe de Estado en Honduras, el acicate insurreccional en Bolivia, el intento de golpe y magnicidio en Ecuador, el intento por desconocer la soberanía de Nicaragua sobre su territorio, el acoso histórico contra Cuba y las amenazas directas a Venezuela, son el preámbulo del hostigamiento que la derecha del norte desatará contra nuestros países, y las recientes maniobras contra los países del ALBA en la OEA son testimonio irrefutable de la siniestra operación en marcha.

Frente a esta arremetida, nuestra estrategia seguirá siendo la unidad y el desarrollo de los proyectos grannacionales y de los demás acuerdos de integración entre los países de América Latina y del mundo, en abierta oposición al hegemonismo estadounidense. El pueblo de Venezuela, los pueblos del ALBA, los pueblos de nuestra América y del mundo, venceremos las pretensiones del imperialismo yanqui, que no intenta otra cosa que salir de sus crisis con más guerra y saqueo a los pueblos del mundo.

En estos tiempos del Bicentenario, ratificamos nuestro compromiso inclaudicable con la culminación de la preciada obra de la independencia, con la consolidación de la soberanía y con la construcción de la unidad entre nuestros pueblos, ante lo cual proclamamos que nuestra respuesta a la amenaza imperialista será: más unidad, más independencia y más integración.

¡Viva Venezuela libre y soberana!
¡Viva la patria de Simón Bolívar!
¡Viva el ALBA!
¡Vivan los pueblos del mundo!

Desde el Palacio Federal Legislativo de Caracas, sede de la soberana Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.

Dado, firmado y sellado a los veintitrés días del mes de noviembre de dos mil diez. Año 200º de la Independencia y 151º de la Federación.

Por el Poder Ejecutivo Nacional
HUGO CHÁVEZ
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Por el Poder Legislativo Nacional
CILIA FLORES
Presidenta de la Asamblea Nacional
Por el Poder Judicial
LUISA ESTELLA MORALES
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia
Por el Poder Ciudadano
GABRIELA DEL MAR RAMÍREZ
Defensora del Pueblo
Por el Poder Electoral
TIBISAY LUCENA
Presidenta del Consejo Nacional Electoral


Fuente: http://aporrea.org/tiburon/a112940.html


viernes, 26 de noviembre de 2010

El hastío por la política

Rebelión...26/11/2010


Lo primero sería distinguir el hastío de la desilusión, la desesperanza, la decepción o el desencanto. Cuando planteo que buena parte de la base social del chavismo está "hastiada de la cortedad de miras estratégica del chavismo oficial", esto no quiere decir que el chavismo, cual cuento de hadas, fue alguna vez una masa que esperaba paciente y resignadamente el advenimiento de la revolución bolivariana: ésta llegó y se hizo la ilusión y la esperanza y vivieron felices… hasta que una partida de burócratas malvados se empeñó en frustrar sus sueños.

El desencanto y la desesperanza son propios del antichavismo promedio: ilusionado con vivir en una sociedad que mantuviera al margen a los pobres, a los explotados, a los "incultos" y a los "flojos", a los negros, indios y zambos, la irrupción de las masas populares en la política supuso para las clases acomodadas un verdadero quebradero de cabezas. El odio de clases, el supremacismo, la criminalización de todo lo que sea sospechoso de chavismo, no son más que expresiones de la profunda decepción que produjo el fin de la ilusión de vivir en "armonía", ocultando o postergando el conflicto.

Hastío es desencuentro, contrariedad, enfado. Disputa, diferencia, conflicto. Del hastío es la rabia creadora, y sin hastío no hay revolución posible: hastío de la exclusión, de la explotación, de las insoportables condiciones materiales de vida. Con todo y sus excesos y errores, el hastío se distingue siempre del odio de quienes ocupan posiciones de dominio.

Hoy día el hastío es lo propio de los sujetos hechos visibles por el chavismo y vueltos a invisiblizar por el chavismo oficial. Hay hastío es las bases del partido, pero también en los márgenes y, más acá, en las calles de los grandes centros urbanos, donde se concentra el grueso de la población. Un hastío que tiene que ver con el aplanamiento y disciplinamiento de las voluntades que implicó la burocratización de la política.

Hace más de trescientos años, Baruch Spinoza intentó resolver la incógnita: ¿por qué los hombres luchan por su esclavitud como si lucharan por su libertad? Bien cabe la pregunta: ¿si parte de la base social del chavismo ha dejado de votar es porque ha dejado de luchar? ¿O este acto de rebeldía envía un mensaje claro, que no ha sabido o no ha querido escuchar nuestra burocracia política: que la lucha política no se agota en la contienda electoral? Mi hipótesis: el hastío es una interpelación directa, brutal, "salvaje", contra la dirección política de la revolución bolivariana. Esta interpelación se resume en una pregunta: ¿cuál libertad?

¿Es el pueblo el que ha dejado de luchar o es la burocracia acomodada la que no desea que haya lucha? ¿Es que el pueblo ya no tiene voluntad de lucha, o es que no ya no tiene voluntad para luchar subordinado a burócratas, corruptos, dirigentes mediocres, oportunistas y estalinistas?

El hastío ha cobrado una fuerza tal, que el antichavismo ha vuelto a ilusionarse: se cree capaz de encauzarlo, de sacarle provecho electoral. Ilusión vana. El problema, sin embargo, es que el chavismo oficial, aturdido y desorientado por el hastío, yace en la inercia. Allí donde el hastío se manifiesta, sólo ve indisciplina, desorden, falta de "formación política", anarcoides. Los policías del pensamiento hasta se inventan nuevas categorías: "pequeña burguesía, folklórica, anarcoide". No es para menos: en los burócratas de la política recae la mayoría de los cuestionamientos.

No se trata de que buena parte de la base social del chavismo haya perdido la "esperanza" en la revolución bolivariana. Chavismo hastiado no es chavismo desesperanzado. El chavismo no "espera" nada de la revolución. La revolución la hacen los pueblos cuando se cansan de esperar. El hastío es una expresión de esa rabia, esa contrariedad, de ese hondo desacuerdo que hizo posible la revolución. El hastío es el signo más elocuente de que la rebeldía está viva. El punto está en transformar ese hastío en fuerza alegre y combativa (repolarizar), que no es igual a domesticar o censurar la rebeldía.

El chavismo hastiado, los que no votan, pero también los millones que a pesar de todo seguimos votando y batallando; los que libran miles de peleas cotidianas desde las bases del partido y fuera de él; los que siguen creando, inventando, revolucionando, impulsando espacios de autogobierno popular a pesar de todos los obstáculos que implica la imposición de la lógica del "órgano rector"; los que se movilizan, cuestionan y proponen, aunque no siempre sus propuestas sean escuchadas; los que dijimos, decimos y diremos presente, pero también y sobre todo los ausentes: hoy estamos todos un paso al frente. Es la dirección política la que tiene que apurar el paso y ponerse a la altura de las circunstancias. Mientras tanto, no tenemos otra opción que seguir avanzando.

Si repolarizar pasa por encarar el hastío, recuperar, reagrupar, rearticular, reorganizar fuerzas, es preciso asumir de una buena vez que no habrá repolarización sin protagonismo popular. Allí radica nuestra fuerza. A ella le tienen pavor los desencantados, los desilusionados.

http://saberypoder.blogspot.com/
VENEZUELA.
La publicidad por emplazamiento en los medios del Estado

Aporrea...26/11/2010


Las personas que ejercen la comunicación social dentro de nuestra revolución están conscientes de lo dañinas que son las empresas transnacionales para los pueblos que intentan liberarse de la esclavitud que ellas representan. Jamás veríamos en VTV a alguna personalidad entrevistada sosteniendo un vaso de Coca Cola en las manos, o sentado junto a Ronald McDonald's, o al lado de un cartel de Mobil-Exxon o de Texaco.

Caso obvio de publicidad por emplazamiento en la serie de televisión "Friends"

No lo veríamos en ningún medio revolucionario, ya que nuestros comunicadores sociales son cuidadosos al grabar una escena, y evitan que hayapublicidad por emplazamiento en ellos, a menos tal vez si decidiéramos hacer una parodia o una burla de esos símbolos.

Además de las razones políticas, éticas y morales para evitar ese tipo de publicidad, la propia Ley de Responsabilidad Social en la Radio y Televisión (Ley Resorte), en su artículo 9, la prohíbe expresamente: "No está permitida la publicidad por emplazamiento, salvo en los eventos deportivos, siempre que no se trate de los productos y servicios contemplados en los numerales del 1 al 8, o con la intención de defraudar la ley". Su violación recae en multas y en la obligación de ceder espacios para colocar mensajes educativos.

Lamentablemente, cuando hablamos de marcas de computadoras y sistemas operativos, los periodistas revolucionarios no suelen ser tan cuidadosos. Es normal, por ejemplo, que decidamos entrevistar a figuras importantes y decidamos hacer la composición de la escena colocando al entrevistado junto a un computador. Voy a colocar un ejemplo clásico: al excelente periodista Eleazar Díaz Rangel, quien es, para mí, uno de los más grandes ejemplos del periodismo moderno, y dada su gran experiencia es entrevistado muy a menudo por los medios del Estado. Todas sus entrevistas están llenas de conocimiento valiosísimo en torno a cómo el imperialismo ha dañado nuestros pueblos y ha usado los medios de comunicación para atacarnos.

Pero lamentablemente muchas veces se le entrevista en su sitio de trabajo, rodeado de computadores, y las escenas se suelen encuadrar así:

El problema es que a la mayoría de los computadores, a los pocos minutos, se les activa el protector de pantalla. Si su computador usa Microsoft Windows, lo más probable es que se active el protector que viene con el sistema, que no es otra cosa sino el logo de Microsoft Windows sobre un fondo negro. Y termina ocurriendo esto (vea el siguiente fotograma):

Allí lo tenemos: publicidad por emplazamiento gratuita para Microsoft. Entiéndase entonces que es un error que el entrevistador comete sin querer, que no es algo intencional, pero que ocurre muy a menudo y sin que el entrevistado se déecuenta. De hecho, el error se repite aún con otros entrevistadores.

Hasta en las presentaciones

Si usted piensa que Microsoft sabe cómo usar la publicidad y el mercadeo para promocionarse a sí misma, pues no ha visto nada. Recientemente, tras las acusaciones de que Windows es muy caro y aumenta los precios de los computadores, la empresa decidió sacar "una versión de Windows para computadores que se vendan en el tercer mundo", llamada "Windows Starter Edition". Deberíamos estar felices de que Microsoft piense en nosotros, ¿verdad?

Esa versión de Windows está severamente limitada. Por ejemplo, sólo puedes ejecutar tres aplicaciones a la vez, y siempre mostrará una marca de agua, mosca o logotipo de Windows en la parte inferior derecha de tu computador. No puede ser removida por el usuario.

La marca de agua de Windows Starter Edition, abajo a la derecha

Muchas laptops de bajo costo vienen con ese Windows preinstalado. En la reciente Feria del Libro Filven 2010, que el Ministerio de la Cultura realizó con mucho éxito en el Parque "Francisco de Miranda", algunos equipos con los que se realizaban esas ponencias usaban Windows Starter Edition, lo que obligaba a mostrar el logo de Windows durante las presentaciones. Durante horas, excelentes ponentes nacionales e internacionales estuvieron haciendo publicidad indirecta a Microsoft, sin que ellos mismos quisieran hacerla, como se muestra en esta foto.

La solución a todo esto es sencilla:

  • Si usted va a entrevistar a una personalidad para algún audiovisual, pregúntese: ¿realmente hay que ubicarla junto a un computador? De ser así, asegúrese que el protector de pantalla de ese computador no se active, o simplemente apague el monitor.
  • Si usted va a organizar un foro o charla, asegúrese de usar computadores con software libre adecuadamente instalado. No sólo le evitarán problemas como el mostrado arriba, sino que serán inmunes a virus y troyanos presentes cuando alguien meta un pendrive en su equipo.
  • Si teme que el texto de las presentaciones hechas por ponentes que usan Windows se descuadre en un computador con Linux, pida a la gente de informática que instale las fuentes de texto de Microsoft en su computador (Arial, Verdana, Tahoma, etc.). Es una concesión necesaria en estos momentos, para ahorrar problemas a quienes hacen sus presentaciones en computadoras con Windows.
¿Por qué tanto rollo con Microsoft? ¡Qué importa eso!

Cuando he comentado esto a periodistas revolucionarios, algunos entienden completamente el problema y se comprometen a apoyarnos. Pero otros me han respondido que es un "detalle insignificante" y que no hay por qué estarse preocupando por estas menudencias. Para quienes apoyamos el software libre y la lucha contra las transnacionales, esta actitud no es otra cosa sino una falta de respeto enorme a nuestros trabajos y esfuerzos.

Microsoft diseña su software y hardware en EEUU, pero lo manda a reproducir en maquilas en China y otros países.
Microsoft es sólo una de las muchas empresas transnacionales responsables de que a nuestros pueblos se les prive del conocimiento y las tecnologías necesarias para su desarrollo. Microsoft es la principal proponente del modelo de software privativo: aquél que está desprovisto por completo de planos o recetas (lo que los computistas llamamos "el código fuente") que permita ver cómo funciona, que nos permita a quienes estudiamos computación aprender de él para usarlo en nuestras profesiones. Nos sentimos en desventaja con analistas de otras profesiones, quienes sí pueden desarmar un televisor, una radio o un automóvil y aprender de su funcionamiento.

Si usted fuera responsable del área de tecnologías de cualquier empresa o ente del Estado, se daría cuenta de la cantidad multimillonaria de dinero que habría que pagar a esa y otras empresas sólo para poner a funcionar un computador básico con Windows y Office. Obviamente, usted en una empresa no puede usar "CD quemaítos"; si se decide por usar software comercial, tiene que comprarlo original.
  • Primero, debe tomar en cuenta el costo de la licencia de Windows, que ronda los 200 dólares. Probablemente usted ya lo pagó al comprar el equipo: por culpa de Windows le salió más caro.
  • Además, hay que añadir la licencia de Office (supera 1.500 bolívares fuertes por computador). Es impensable tener un computador sin Office hoy día.
  • Añada los antivirus, que deben pagarse anualmente y cuestan casi Bs 200 por computador.
  • Y una gran variedad de etcéteras, en particular si la persona trabaja en diseño gráfico, edición de audio o video, contaduría, administración, nóminas, arquitectura, ingeniería o si la empresa utiliza software de planificación de recursos o similares. El software puede costar el equivalente de miles de dólares por computador.
  • Si su empresa o ente público tiene 100 computadores, estamos hablando de pagar 300.000 o 400.000 bolívares fuertes (300 o 400 millones de los viejos) sólo para pagar las licencias de software de computadores básicos, sin incluir el costo de los equipos.

Quien fuera presidente de Microsoft, Bill Gates, es llamado por algunos "un genio de las computadoras", pero la realidad es que su trabajo como programador de software fue muy puntual, en algunos momentos de su juventud. Destacan mucho más sus habilidades como empresario capitalista, especializándose no sólo en la explotación del hombre por el hombre, sino en el tráfico del conocimiento: él compra software a empresas pequeñas y desconocidas, usa a los esclavos empleados de Microsoft para mejorar y maquillar ese software, y luego lo convierte en éxito de ventas, tras hábiles maniobras de mercadeo y publicidad que incluyen pactos con empresas de hardware, hacer lobby, amenazas, campañas mediáticas que distorsionan la realidad, presión a empresas para vender su software, y efectuar pagos de comisiones a funcionarios, políticos y empresarios (ver [1] [2] [3] entre muchas otras).

A pesar de la crisis mundial, Microsoft ha tenido en 2010 ingresos de 62.484 millones de dólares y ganancias netas del orden de 18.760 millones de dólares. Entre las 50 personas con más dinero en el mundo destacan Bill Gates (en el puesto 2, con 53.000 millones de dólares), Steve Ballmer, el actual presidente de Microsoft (puesto 33, con 14.500 millones) y Paul Allen, cofundador de Microsoft (puesto 37 con 13.500 millones de dólares), fortunas que han acumulado en apenas 30 años explotando al hombre, eliminando a la competencia y valiéndose de las abultadas ganancias por su software.

El sobrinito de Felipe González que puso a la Junta de Andalucia contra el Software Libre
Microsoft se destaca además por sus prácticas mafiosas. Presiona con frecuencia a los Estados y gobiernos para aprobar leyes en favor de la propiedad intelectual (en Venezuela fue muy célebre el caso de cómo presionaron, o convencieron, al fallecido camarada Luis Tascón para promover una ley beneficiosa para ellos), y presionan para colocar funcionarios públicos que los apoyen (la Junta de Andalucía, famosa por su apoyo al Software Libre, se ha volteado completamente a favor de Microsoft a raíz de la incorporación de un sobrinito de Felipe González en ella). Así como también compran a Novell, empresa propietaria de numerosos proyectos de Software Libre, en una obvia movida para sacarlos del camino.

A todo esto, también hay que destacar que la imposibilidad de ver cómo funciona el software de Microsoft y la existencia de diferentes leyes estadunidenses (CALEA, Patriota) indican que el software de Microsoft puede usarse para espiarnos. El Software Libre necesita apoyo mediático

Por estas y muchas otras razones, las y los computistas revolucionarios nos hemos decidido por el software libre, que no sólo es gratuito, sino que tiene todo su código fuente, que nos permite modificarlo, adaptarlo a nuestras necesidades y dárselo a terceros. El Presidente Chávez también se dió cuenta de ello, y en 2004 firmó un decreto para que el Estado use exclusivamente software libre. Lograrlo ha sido una tarea titánica. En muchos casos las y los comunicadores sociales, en vez de apoyarnos a través de los medios del Estado, han sido sus principales detractores al negarse al cambio, asegurando que no sirve, no funciona, no es lo mismo, se ve feo, etc. No se han dado cuenta de que, sin querer, han sido víctimas del mercadeo de Microsoft y otras empresas capitalistas transnacionales, que nos han hecho creer desde nuestra infancia que el software comercial de Microsoft es lo único que existe y que cualquier otra alternativa seguramente es una piratada.

Obviamente quienes apoyamos al Software Libre también entendemos las presiones y la dinámica a las que se ven sometidos las y los periodistas en medio de una guerra mediática, donde se les exige trabajar duro captando y procesando noticias e información. Y que muchas veces lo último que uno quiere es que se le entorpezca el trabajo. Sin duda que hay formas de hacer la migración de forma conveniente para todas y todos, y muchos entes del Estado lo han logrado exitosamente.

Pero también hay que notar que en los medios del Estado ha sido muy difícil lograr espacios donde se apoye de forma fija y constante al software libre (Vive TV, Columbeia y Alba Ciudad han sido honrosas excepciones... véase los talleres hechos por Columbeia y que Vive TV retransmite). Por ello, ver constantemente pelones como los arriba indicados son motivo de consternación entre muchos de nosotros.

Tal vez a usted le parezca una tontería ver logos de Windows de vez en cuando, en VTV u otros medios públicos, o en alguna charla en la calle. Pero la forma tan omnipresente en la que Microsoft se muestra y promociona, ha reforzado ante la mayoría de la gente la idea de que Microsoft es lo único que se puede usar en un computador personal, y que esa gente que anda con el software libre son una manada de desadaptados, o en el mejor de los casos, unos utópicos soñadores.

Esperamos que nuestros camaradas revolucionarias y revolucionarios nos ayuden en esta lucha, y no obliguen a las comunidades de Software Libre a organizarse en comités de usuarias y usuarios para hacer las respectivas denuncias a Conatel ante esta publicidad por emplazamiento involuntaria. La idea es trabajar juntos y que el software libre sea un arma más en las manos de todas y todos, para combatir el capitalismo y sus nefastas consecuencias. Para nada uno quiere que todos terminemos molestos o enfrentados por cosas que se pueden solucionar tan fácilmente.

lbracci@gmail.com

Fuente: http://aporrea.org/medios/a112821.html